viernes, 23 de octubre de 2009

NOCHE NUPCIAL

Este mundo con trenes que, al alejarse, dejan como un escalofrío recorriendo el paisaje. Este mundo con hadas y unicornios que gobiernan mi piel y viven en tus manos. El mundo que no existe. Hoy duermes junto a mí y brillas en la noche, estatua blanca en el jardín de un sueño. Mañana no estarás o serás otra. Mañana, cuando mates ángeles y sirenas. Mañana, cuando quemes nuestros bosques. Yo me esconderé en ti como un centauro herido: El último centauro, el que recuerda su mundo azul desde una gruta oscura. Quién será esta mujer a quien hoy doy mi vida.