viernes, 20 de noviembre de 2009

Antonio Vega

DEJABA LLEVAR POR TI
Azul,
líneas en el mar,
que profundo y sin domar
acaricia una verdad.

Eh, tú, no lo pienses más,
o te largas de una vez
o no vuelves nunca hacia atrás.

Se dejaba llevar,
se dejaba llevar por ti,
no esperaba jamás
y no espera si no es por ti.

Nunca la oyes hablar,
sólo habla contigo y nadie más,
nada puede sufrir,
que él no sepa solucionar.

Temor, alcohol de quemar,
pon tus manos a volar
o en tus ojos el terror.

Azul, vuelve a reflejar
y fundido con el sol r
eina un sueño con sonido a mar.

Se dejaba llevar...



EL SITIO DE MI RECREO
Donde nos llevó la imaginación,
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos.

Donde se creó la primera luz
junto a la semilla de cielo azul
volveré a ese lugar donde nací.

De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo,
de nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo.

Viento que a su murmullo
parece hablar
mueve el mundo con gracia,
la ves bailar y con él,
el escenario de mi hogar.

Mar, bandeja de plata,
mar infernal es su temperamento natural,
poco o nada cuesta ser uno más.

De sol, espeiga y deseo...
Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura,
hay nieve, hay fuego, hay deseo,
ahí donde me recreo