viernes, 20 de noviembre de 2009

Miguel Ríos

SANTA LUCIA


A menudo me recuerdas a alguien,
tu sonrisa la imagino sin miedo.
Invadido por la ausencia
me devora la impaciencia,
me pregunto si algún día te veré.

Ya sé todo de tu vida y sin embargo
no conozco ni un detalle de ti.
El teléfono es muy frío,
tus llamadas son muy pocas.
Yo sí quiero conocerte y tú no a mí.
Por favor.

Dame una cita
vamos al parque,
entra en mi vida,
sin anunciarte.

Abre las puertas,
cierra los ojos,
vamos a vernos,
poquito a poco.

Dame tus manos,
siente las mías,
como dos ciegos,
Santa Lucía,
Santa Lucía, Santa Lucía.

A menudo me recuerdas a mí.
La primera vez pensé se ha equivocado,
la segunda vez no supe qué decir,
las demás me dabas miedo,
tanto loco que anda suelto
y ahora sé que no podría vivir sin ti.

Por favor...






EL BLUES DEL AUTOBUS


Cada día despierto
en distinta habitación
donde doy con mis huesos
cuando está saliendo el sol,
dormimos poco y mal
quemando la salud
para llegar al quinto infierno
donde cantaré de nuevo
¿qué estarás haciendo tú?
Cada dia un concierto
un ensayo una tensión
que controlo sabiendo
que es mi vida lo que doy,
no hay trampa ni cartón
soy como veis que soy
sé más por perro que por viejo
pero empiezo a echar de menos
un minuto entre tú y yo...

Vivo en la carretera
dentro de un autobús
vivo en la carretera
aparcado en un blues
vivo en la carretera
siempre miro hacia el sur
vivo en la carretera
el blues del autobús...