miércoles, 10 de febrero de 2010

Como el fasgo sendal de la pandurga
remurmucia la pínola plateca,
así el chungo del gran Perrontoreca
con su garcha cuesquina s’apreturga.


Diquilón el sinfurcio flamenurga,
con carrucios de ardor en la testeca;
y en limpornia simpla y con merleca,
se amacoplan Segrís y Trampalurga.

La chalema, ni encurde, ni arropija;
la redopsia, ni enfucha, ni escoriaza;
y enchimplando en sus trepas la escondrija,

con casconia ventral que encalambrija,
dice a la escartibuncia mermelaza:
¡Qué inocentividad tan concunija!


(Soneto CAMELANEA ESPELIFUCIA, de Juan Pérez Zúñiga, autor también de "Los Viajes morrocotudos", las "Zuñiganzas" y el "Camalascio zaragatono". Alguno autores atribuyen este soneto al colombiano Ramón Dolores Pérez)