miércoles, 10 de febrero de 2010

Esto va a venirse abajo
de un momento a otro
y usted lo sabe.

El amor ya no es un templo griego
sino algo parecido a un desastre de líneas
oblicuas que aprisionan todo intento de lluvia.

Y es gris. Tan gris como esta perspectiva de furias
que se nos viene encima.

Almudena Guzmán