martes, 29 de junio de 2010

Francisco Javier Tarrio Ocaña

Poemas. Francisco Javier Tarrío Ocaña.



El Viernes, 25 de junio de 2010 a las 13:55

I

Vuelve a abrirse paso, el árbol inhiesto
de especie desconocida. Tronco robusto
con hojas frondosas. No se posan los pájaros
en el ocaso sobre él. Se cierra el negro de la noche.

Aves depredadoras surcan el cielo,
las veo desde el ventanuco, oigo su música.
Creo que la mañana despertará muchos deseos.
La mano tendida abrirá la puerta. Te sueño.


II

Donde la muerte no se asoma,
viene desde lejos la luz cegadora,
acompasando los ritmos que atesora el cielo azul.

Esa luz que perdí un día de primavera,
cuando la brisa dejó de inundar mi rostro.
Pienso que hay brillos que mi memoria olvidó.

El celeste, aquel celeste del firmamento
que estallaba en mi alma; hoy es un sueño olvidado.

El árbol gigantesco, el de flores de mil aromas,
el de las flores perennes. El árbol querido
que se evadió de mi consciencia, el que lloraba
cuando yo lloraba. El árbol de la vida.


III

¿Qué te parece aquel sueño de luces
del pretérito octubre? ¡Hace tantos años!

La llovizna empapaba la Plaza Alta,
las voces del mercado invadían los oídos.
Era gris el cielo y una débil luz
partía en trozos las losetas del suelo.

Como para fijarme en ti, alcé la vista,
y la memoria entró en mí como una marea.

Viento, aire, agua, y debajo de ti la tierra.


IV

Dejan muertas el otoño las hojas que pisamos.
Tienen ecos de luceros olvidados las herraduras
de los asnos. Pienso en la nada, y eres tú lo que me evoca.

Muro insolente donde chocan las cabras
como un ariete de pelo y roca.

Dejad pasar la noche como un camino vacío.
No es deseo lo que trae, es sólo frío de alma.
Un color caoba en un cabello del pasado.


V


Jerusalen, Jerusalen, acuérdate
de los que quedamos en el camino;
que tus fronteras se ensanchen para cobijarnos.

No hay horizontes de tardes en las que convivimos
un día, ni luces para albergar nuestros corazones.

Pero quizás, el feliz destino está escrito en alguna estrella,
pendiendo en su estela y al alcance de nuestra mano.


VI


Partidas las losas de la vía, es tarde, se oculta el sol.
Tengo que partir, conozco el camino.
Al borde del sendero, no sé que pinos cenicientos,
algunos animales pululan cerca del horizonte.

El camino me lleva a ti, estás callado, quieto;
el viento remueve mis cabellos y te tengo en mi destino.

Llegaré a ti, sé que junto a ti está el mar, la luna distante
riela y dibuja mis objetivos. Tengo sed...


VII


Esa luz no, la otra, la que vi yo un día,
la de los ojos pardos mientras recorría la Plaza Alta.
Menuda lluvia que relampagueaba las losetas.

Yo te veía, estabas allí, eras cierta como un trozo de pan
que se toma una mañana de invierno.
Como la nieve, blanca, de silueta ausente de mí.


VIII


Solo como el mar, solo sin ti, solo.
No busco ojos en las oscuridades, vences mi alma.
Te vas, te acercas levemente como una hoja que se balancea,
y te alejas fríamente, dejando la memoria de tu contacto.


IX

Como en un camino, uno busca aquel sueño.
Como antaño, vida familiar, como la que se añora.
Pasaban los segundos con tu presencia,
eras cercano, conocido. Ahora no estás...

Sí, busco todavía aquel sueño, el de la habitación,
el de la ventana a la tarde, el de esa Bajadilla
de asfalto gris y casas bajitas, algunos limoneros...

Y pienso que todavía estás en mí, avisándome
de la eternidad entretejida de luces y mar.


X

El triste, opaco y oscuro negro del cielo
viene a apoderarse de las almas que aguardan
el deseado día. No se oye casi nada, sólo el agua
al caer, el golpe en el charco, se siente humedad.

Todo esta tranquilo, menos nuestro interior.
Un volcán que espera una erupción de felicidad.


XI


Verde, el verde sin verde de la primavera oscura,
que humedece los campos y retiene el agua
de la lluvia constante, evidente, nunca evasiva.

Sombría la huerta y grisáceo el mar, como una cuna
en un rincón oscuro, se abre el postigo y sólo entra
el negro sopor del día, de la tarde y de la noche.


XII

El bosque se ve desde el pueblo.
El monte se divisa cuando elevamos la vista.
Uno se gira, mira en todas direcciones,
y el mar no está.

El mar, a veces, no es la mar.

Tiene colores que se pierden en la memoria,
cuando las cosas no eran lo que dejaron de ser.

Amores del pasado, en un presente hueco.
Risas apagadas por los vientos del ayer.


XIII

Hay escalones para elevar el espíritu.
Hay gracia en las sombras del ayer.

La calle se bifurca como un río en sus afluentes.

Qué noche nos dirá que nunca se agota el tiempo,
que los nubarrones son invisibles en la voz del alma,
y que el eco ya no responde a preguntas vacías.

jueves, 24 de junio de 2010

Miguel Angel Belucci

Por: miguel angel belucci

21/05/2010 07:23:35 a.m.
Me gusta contemplarte desnuda,
blanca y lechosa como la luna

tu piel abriéndose a la oscuridad,
tus poros sudando ebriedad.

Me gusta ver tus pechos danzar,
en libre movimiento de mar,

tus caderas de perfecta curvatura,
tus nalgas firmes en tersura.

Me gusta el perfume que desprendes,
nube donde mi alma pende

tu lengua afuera, tu aliento exasperado,
el labio inferior mojado.

Me gusta oirte jadear,
un hálito que se destila al acabar

tu cuerpo derribado sobre el mío,
soñar así nuestro destino.

José Aresi

Por: José Pedro Aresi 14/06/2010 07:48:42 p.m.

Hace hoy 24 años, falleció Jorge Luis Borges

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Estás entre nosotros. Te divierte
el ritual, la mención, el homenaje,
apoyado en tu bastón y en tu coraje
más allá de la vida y de la muerte.

Tal vez en esta noche, en algún cuento,
nos incluya tu afable picardía;
y enancados en mágica poesía
nos deje seducir con tu talento.

Volverás en silencio, el paso tardo,
con tu bohemia a cuestas, noble bardo,
como quien desafía al mundo enfermo.

Entonces, en un alto en tu camino,
te veremos eterno y peregrino,
parado en una esquina de Palermo.

Hebert Fayet

or: Hebert Fayet 07:30:58 a.m.
MI VIEJO.
Hebert Fayet.

Siete años yo tenía
cuando a mi casa
llegaron
y nuestra puerta golpearon
aquellos dos policías.

La tristeza de aquel día
está grabada en mi mente
con mi madre en forma urgente
nos fuimos al hospital,
y allí a la izquierda,al entrar
en la salita de espera
nos avisó la enfermera
que el viejo en un accidente
se pegó un golpe en la frente
al caer de una escalera.

Como internado quedó
a mi casa no volví
y en el baño me escondí
allí en el mismo hospital...

...mi padre me precisaba
y aunque mi madre llorara
no le podía fallar!

Fui a la sala en que el estaba
y en un sillón me acosté
y cuando al fin desperté
a la mañana siguiente
me dijo un doctor presente
sin dejar de sonreír...

...andá a tu casa a dormir
y me hacés un gran favor
tu padre ya está mejor
y mañana va a salir.

Qué contento me sentí
ya que al viejo lo adoraba
cuando mamá me cascaba
a muerte me defendía
mi padre siempre tapaba
las diabluras que yo hacía
mas luego... me reprendía
porque él también se enojaba
pero al rato... me abrazaba
¡Qué amigazo que tenía!

(sigue)









Por: Hebert Fayet 07:45:43 p.m.
Si quieres escribir un buen soneto
decía un buen poeta bilbaíno
debes siempre inspirarte con buen vino
pues sin vino un soneto es incompleto.

Y habiendo terminado ya un cuarteto
mientras bebo este néctar purpurino
muy resuelto y confiado me encamino
al final del segundo y lo completo.

Los tercetos por hoy los he aplazado
ya cansado al llegar la madrugada
y al estar algo ebrio y amargado

pensando que al final no somos nada
y cuando esté el soneto terminado
pensará el que lo lea ... ¡Qué cagada!










El reflejo
en el espejo
de la pieza

hoy me muestra
con un aire
compungido

varias canas
que de golpe
han invadido

el espeso
matorral
de su cabeza.


Qué abrumada
te estoy viendo
imagen mía

con los pliegues
de tu frente
tan cansada

y esa pena
en el azul
de tu mirada

delatando
que la quieres
todavía.


¿En que esquina
de la vida
se ha perdido?

¿Dónde está
todo el amor
que me ha jurado?

¿Qué se hicieron
de los besos
que ha fingido?...


...me pregunta
con tristeza
y despechado

al mirarme
frente a frente
y dolorido

el reflejo
que al espejo
se ha asomado.







No sé lo que me pasa, estoy cansado,
cansado de luchar contra el destino
sin un faro que alumbre mi camino
y me guíe a la senda que he soñado.

Me siento como un paria fracasado
al volcar mis secretos en el vino
en la vieja taberna de Gabino
donde cito a fantasmas del pasado.

Y me voy al llegar la madrugada
de esa vieja taberna milagrosa
donde a veces converso con mi amada

quien sonríe gentil y misteriosa
y se esfuma al llegar la madrugada
exhalando un perfume a miel y rosa.








Qué hermoso que es evocar
la niñez que no se olvida
cuando nada en esta vida
nos solía preocupar,
qué nostalgia al recordar
esos días que han pasado
corriendo por todos lados
planeando siempre locuras
y haciendo mil travesuras
en los confines del Prado.

Prado de Montevideo
donde con dulce embeleso,
le robé a traición un beso
a la mujer que yo quiero...

...prado de Montevideo
pleno de naturaleza,
donde...mi viejo y la vieja
un día se conocieron
y la vida recorrieron
luchando con la pobreza.

Cual un gorrión en mi vuelo
hasta ti quise llegar
porque te quise y te quiero
corazón de mi ciudad...

...rinconcito tan amado
hoy te dice mi emoción
que en tu recinto olvidado
se quedó mi corazón.









Bajo La Luz De La Luna.
Hebert Fayet.

Su ausencia dejó una herida
muy difícil de cerrar
y entonces llegué a pensar
tan sólo en una salida,
con pensamientos suicidas
a la laguna me fui
la luna que estaba allí
curiosa me recibió
y quizás adivinó
el dolor que había en mí.

Y esa noche tan aciaga
cuando al agua fui a saltar
sentí la voz paternal
de mi padre que me hablaba,
quien tenso me aconsejaba
que pensara lo que hacía
diciendo que las heridas
Y sueños hechos pedazos
son lecciones... no fracasos
que aprendemos de la vida.

Ten en cuenta, me advirtió,
que el hombre debe luchar
pero siempre respetar
la vida que Dios le dio,
y no pierdas, prosiguió,
en ti mismo la confianza
progresa, lucha, y avanza
hacía el sol de un nuevo día
que a pesar de tus heridas
donde hay vida, hay esperanza.


Y en esa noche estrellada
cuando el paisaje pintaba
con sus fulgores la luna...

...en una bolsa encerradas
arrojé bien maniatadas
mis penas a la laguna.

La mesa del café de todotango - Carlos Camba

Por: Carlos Miguel Camba 24/06/2010 09:26:08 a.m.
A Omar lo conocí hablando de bobadas y de pingos.
Resultó vivir cerca de casa, en el suburbio conurbano que es inmenso
Me pégó su pasión por los tungos, y como toda pasión me atrae, me hice burrero en aquellos años. Como la vida es injusta y desordenada, dejé de verlo, salvo en ocasiones.
Días pasados me llegó la noticia de que ya no es. O en todo caso, que va a ser dificil encontrarlo
en el boliche que frecuentabamos en la calle Uruguay.

Fue mi compinche en aquella, mi segunda pubertad.

En su memoria.



Ya se que fuiste vos, y no fue al dope
quièn trajo el dato aquel a la Perrera
que se hizo fija, y que ganò al galope
aunque solo pagara tres cincuenta.

Que compartimos en escabio amable
el copetìn y el codo en el estaño
el cuadro con un pingo de hace años
festejo en el boliche de Linares...

Que alguna vez, fue tarde de palmera
(que con los burros casi nunca pasa)
pagaste el tacho de regreso a casa
del "verde cesped" en la primavera

Y menos mal que por suerte el gallego
mantuvo aquellos negros dìas el fiado
que permitiò a los dos quedar a nuevo
y salir del palmar, recuperados

Te juro, estoy con bronca de verdad
porque piantàste ayer sin avisarme
y estoy envuelto en esta soledad,
ya no tengo opiniòn para jugarme....

¿A dònde te piantaste, viejo Omar
en que tribuna estàs que no te ubico?
seguro que a un derecho sin final, la recta
al lado de la cual, Palermo es chico





(6)

ES DE TODOS POR IGUAL...
Por: Hebert Fayet 07:43:53 a.m.

¿Qué dónde nació Gardel?
ni usted ni yo lo sabemos
franchute no lo creemos
por su manera de ser,
¿qué era Oriental? sí, tal vez...
puede que fuera... o no fuera
y el Tito Favale agrega
que hay que dejarse de inflar
que es de todos por igual
y que el mudo cuando canta
va hermanando en su garganta
al Porteño y Oriental.

Y si usted es Gardeliano
y tanguero de verdad
sáquese la camiseta
cuando se ponga a opinar,
y escuche al Carlos cantar
Tierra hermana, Pan comido
Mi Buenos Aires querido
La Entrerriana, Milonguita
y la inmortal Cumparsita
que lo hará reflexionar.

Y si aún quiere insistir
que era inglés o correntino
oriental, francés o chino
¡permítame disentir!,
porque según mi sentir
el mago fue universal
y su imagen señorial
con el tiempo se agiganta…

…porque aún vive y cuando canta
¡es de todos por igual!






Alguna vez te amé, un día de otoño
lejos de aqui, fue primavera en mayo.
Me alumbró juguetón aquel retoño,
el bichito de luz de tu cigarro.

Llovería después la lluvia aquella
de despertar cegando las ventanas
como llovió tu ausencia esta mañana
sobre el tapiz de tilo en mi vereda

A veces creo que nada fue cierto
Que imagino milagros a mi antojo
(tonta vigilia la de ojos abiertos)

Una caricia de esa nada invento,
duele la angustia de no hallar ahora
el perfume y el aire de tu viento.

sábado, 12 de junio de 2010

María Rosa Gálvez

La vanidad de los placeres.










Oigo del mundo el eco lisonjero
sonar gozoso en torno de mi mente,
y la insensata gente
veo correr en vano
sin poder halagar ningún sentido:
¿será, que la fortuna a los mortales
jamás otorgue algún placer cumplido;
o que el fastidio siga a las pasiones,
que no pueden saciar sus corazones?

Genio, que inspiras sin cesar mi canto,
yo me abandono a ti; guía mi acento;
vuela en pos del contento
que el hombre te presenta en su grandeza,
cuando engañado su vivir fatiga,
y sus tesoros por gozar prodiga.

Jamás el espectáculo pomposo
vio del sol al nacer, ni sus oídos
el canto de las aves melodioso
gozaron, cuando el orbe se ilumina;
sumido en ocio, de velar cansado,
la noche se avecina
cuando el lecho dejando lentamente,
torna de los placeres al bullicio,
con que el mundo le encubre el precipicio.

Piensa que puede amar, y ser amado;
y los deleites del amor siguiendo,
un instante engañado
vivió de su ilusión encantadora;
pero nunca gozó: desconfianzas,
ingratitud, traiciones le atormentan;
celos devoradores
le acosan sin cesar con sus furores;
y si en la variedad busca delicias,
el interés le vende sus caricias.

El lujo le previene los banquetes
que la gula inventó; soberbio en ellos
adula su deseo caprichoso
con viandas exquisitas:
naturaleza de su seno hermoso,
los dones le presenta, que cultiva
bañado de sudor el desvalido,
allí desvanecido,
de falaces amigos rodeado,
con extraños licores lisonjea
su apetito estragado,
hasta que en el desorden ya beodo
pierde con la razón el placer todo.

Envilecido entonces, degradado
del nombre racional corre aturdido
del circo al espectáculo sangriento,
en él, igual a las sañudas fieras,
del hombre perseguidas,
tranquilo goza el bárbaro contento
de ver los inocentes animales
rabiando de perecer; y si la suerte
no protege los diestros lidiadores
también sin susto ve llegar su muerte.

Si asiste del teatro a las delicias,
sólo es por vanidad; su entendimiento
desconoce del arte los encantos:
el vano lucimiento
ocupa su atención; no las pasiones
que ve representar; no las desgracias,
ni el castigo, que alcanza el vicio impío,
su corazón movieron,
de sentimientos y virtud vacío.

Alguna vez de estruendo venatorio
seguido al campo sale;
y en el placer de muerte embebecido
las libres aves su rigor destruye;
que el privilegio de volar no vale
contra el ronco estallido
de la pólvora atroz; ni el manso ciervo,
ni la tímida liebre,
ni el veloz gamo su vivir libraron;
todos perecen: ¡ay!, cuando se aleja,
rastros de sangre por el valle deja.

Corre luego al festín; el atractivo
de la danza le ofrece sus deleites;
allí en tropel festivo
los mortales alegres se abandonan:
quien, en vueltas acá y allá girando,
en sus brazos conduce la doncella;
quien, rápido saltando,
del bello sexo la pasión excita;
quien, por danzar se agita,
y a los espectadores atropella:
los ojos se deleitan, los oídos;
y el tacto encanta los demás sentidos.

En vano este delirio pasajero
su languidez desvela,
mas poderoso objeto necesita,
para gozar placer; al juego vuela,
al juego destructor; en él consume
su tiempo y su riqueza:
en sus falaces suertes pierde el oro,
que socorrer pudiera cien familias,
y deja entre las manos de un malvado,
lo que aliviar debiera al desdichado.

Si honoríficos puestos solicita,
¡cuánto a su orgullo que sufrir le espera!
La brillante carrera
de los premios emprende,
sin merecer ninguno; en ella ansioso
teme desaires, humillado ruega,
lisonjea, importuna,
y si acaso concede la fortuna
a su anhelar la injusta recompensa,
llega la senectud, y en pos la muerte
se presenta, seguida
del atormentador remordimiento,
de dolencia y terror; en vano entonces
remedios busca, por alivio clama;
el sepulcro lo llama;
baja a su seno, y su memoria en tanto
de nadie logra compasión ni llanto.

¿Y qué placer gozó? Todos huyeron
fugaces, del destino a la inconstancia;
todos en aflicción se convirtieron
cuando llegó su fin. ¿Acaso existe
algún placer durable cual la vida?
¿Acaso el mundo los consuelos niega
de recordar la dicha, aunque perdida?
No, débiles mortales;
la sagrada virtud en nuestros males
brilla, como la luz en las tinieblas;
ella conforta el corazón humano
contra la adversidad; y el poderoso,
que al triste socorrió con larga mano,
consigue venturoso
el supremo placer de hacer felices:
este es solo el deleite duradero
hasta el instante de vivir postrero

Rafael Morales

A UN ESQUELETO DE MUCHACHA.



Homenaje a Lope de Vega


En esta frente, Dios, en esta frente
hubo un clamor de sangre rumorosa,
y aquí, en esta oquedad, se abrió la rosa
de una fugaz mejilla adolescente.

Aquí, el pecho sutil dio su naciente
gracia de flor incierta y venturosa,
y aquí surgió la mano, deliciosa
primicia de este brazo inexistente.

Aquí el cuello de garza sostenía
la alada soledad de la cabeza,
y aquí el cabello undoso se vertía.

Y aquí en redonda y cálida pereza,
el cauce de la pierna se extendía
para hallar por el pie la ligereza.








CON EL ALMA A MEDIA ASTA



Decido
No volver a llorar
Pues ya no puedo.

Propongo
No volver a reír
Pues no me sirve

Deploro
No poder ya gritar
Pues no hay oídos.

Lamento
No llegar a morir
Porque estoy muerto.

lunes, 7 de junio de 2010

Closing time - Leonard Cohen

"Closing Time"

Ah we're drinking and we're dancing
and the band is really happening
and the Johnny Walker wisdom running high
And my very sweet companion
she's the Angel of Compassion
she's rubbing half the world against her thigh
And every drinker every dancer
lifts a happy face to thank her
the fiddler fiddles something so sublime
all the women tear their blouses off
and the men they dance on the polka-dots
and it's partner found, it's partner lost
and it's hell to pay when the fiddler stops:
it's CLOSING TIME
Yeah the women tear their blouses off
and the men they dance on the polka-dots
and it's partner found, it's partner lost
and it's hell to pay when the fiddler stops:
it's CLOSING TIME

Ah we're lonely, we're romantic
and the cider's laced with acid
and the Holy Spirit's crying, "Where's the beef?"
And the moon is swimming naked
and the summer night is fragrant
with a mighty expectation of relief
So we struggle and we stagger
down the snakes and up the ladder
to the tower where the blessed hours chime
and I swear it happened just like this:
a sigh, a cry, a hungry kiss
the Gates of Love they budged an inch
I can't say much has happened since
but CLOSING TIME

I swear it happened just like this:
a sigh, a cry, a hungry kiss
the Gates of Love they budged an inch
I can't say much has happened since
CLOSING TIME

I loved you for your beauty
but that doesn't make a fool of me:
you were in it for your beauty too
and I loved you for your body
there's a voice that sounds like God to me
declaring, declaring, declaring that your body's really you
And I loved you when our love was blessed
and I love you now there's nothing left
but sorrow and a sense of overtime
and I missed you since the place got wrecked
And I just don't care what happens next
looks like freedom but it feels like death
it's something in between, I guess
it's CLOSING TIME

Yeah I missed you since the place got wrecked
By the winds of change and the weeds of sex
looks like freedom but it feels like death
it's something in between, I guess
it's CLOSING TIME

Yeah we're drinking and we're dancing
but there's nothing really happening
and the place is dead as Heaven on a Saturday night
And my very close companion
gets me fumbling gets me laughing
she's a hundred but she's wearing
something tight
and I lift my glass to the Awful Truth
which you can't reveal to the Ears of Youth
except to say it isn't worth a dime
And the whole damn place goes crazy twice
and it's once for the devil and once for Christ
but the Boss don't like these dizzy heights
we're busted in the blinding lights,
busted in the blinding lights
of CLOSING TIME

The whole damn place goes crazy twice
and it's once for the devil and once for Christ
but the Boss don't like these dizzy heights
we're busted in the blinding lights,
busted in the blinding lights
of CLOSING TIME

Oh the women tear their blouses off
and the men they dance on the polka-dots
It's CLOSING TIME
And it's partner found, it's partner lost
and it's hell to pay when the fiddler stops
It's CLOSING TIME
I swear it happened just like this:
a sigh, a cry, a hungry kiss
It's CLOSING TIME
The Gates of Love they budged an inch
I can't say much has happened since
But CLOSING TIME
I loved you when our love was blessed
I love you now there's nothing left
But CLOSING TIME
I miss you since the place got wrecked
By the winds of change and the weeds of sex.

Because of - Leonard Cohen

Because Of"


Because of a few songs
Wherein I spoke of their mystery,
Women have been
exceptionally kind
to my old age.
They make a secret place
in their busy lives
and they take me there.
They become naked
In their different ways
and they say,
"Look at me, Leonard
Look at me one last time."

Then they bend over the bed
And cover me up
Like a baby that is shivering.

A thousand kisses deep - Leonard Cohen

A Thousand Kisses Deep lyrics



The ponies run, the girls are young,
The odds are there to beat.
You win a while, and then it’s done –
Your little winning streak.
And summoned now to deal
With your invincible defeat,
You live your life as if it’s real,
A Thousand Kisses Deep.

I’m turning tricks, I’m getting fixed,
I’m back on Boogie Street.
You lose your grip, and then you slip
Into the Masterpiece.
And maybe I had miles to drive,
And promises to keep:
You ditch it all to stay alive,
A Thousand Kisses Deep.

And sometimes when the night is slow,
The wretched and the meek,
We gather up our hearts and go,
A Thousand Kisses Deep.

Confined to sex, we pressed against
The limits of the sea:
I saw there were no oceans left
For scavengers like me.
I made it to the forward deck.
I blessed our remnant fleet –
And then consented to be wrecked,
A Thousand Kisses Deep.

I’m turning tricks, I’m getting fixed,
I’m back on Boogie Street.
I guess they won’t exchange the gifts
That you were meant to keep.
And quiet is the thought of you,
The file on you complete,
Except what we forgot to do,
A Thousand Kisses Deep.

And sometimes when the night is slow,
The wretched and the meek,
We gather up our hearts and go,
A Thousand Kisses Deep.

The ponies run, the girls are young,
The odds are there to beat...