sábado, 12 de junio de 2010

Rafael Morales

A UN ESQUELETO DE MUCHACHA.



Homenaje a Lope de Vega


En esta frente, Dios, en esta frente
hubo un clamor de sangre rumorosa,
y aquí, en esta oquedad, se abrió la rosa
de una fugaz mejilla adolescente.

Aquí, el pecho sutil dio su naciente
gracia de flor incierta y venturosa,
y aquí surgió la mano, deliciosa
primicia de este brazo inexistente.

Aquí el cuello de garza sostenía
la alada soledad de la cabeza,
y aquí el cabello undoso se vertía.

Y aquí en redonda y cálida pereza,
el cauce de la pierna se extendía
para hallar por el pie la ligereza.








CON EL ALMA A MEDIA ASTA



Decido
No volver a llorar
Pues ya no puedo.

Propongo
No volver a reír
Pues no me sirve

Deploro
No poder ya gritar
Pues no hay oídos.

Lamento
No llegar a morir
Porque estoy muerto.