martes, 31 de agosto de 2010

Salida de los Obreros de la fábrica

Recordamos uno de ellos:
.
SALIDA DE LOS OBREROS DE LA FÁBRICA

Una fotografía en blanco y negro
en un ajado álbum de familia
genera una violenta panorámica
hacia el pasado, que desemboca
en este plano fijo en la memoria:
obreros saliendo de una fábrica,
obreros con caras sucias y almas
hipotecadas, hombres y mujeres
vestidos de azul, que saben lo que es
el sudor en el frente de la vida,
y entre ellos, mi madre, rostro anónimo
que regresa a su hogar, con el pan
bajo el brazo y un adiós en el pecho.

Howard Phillips Lovecraft

Howard Phillips Lovecraft poeta
tras la sombra de Edgar Allan Poe

POR DONDE UN DÍA PASEÓ POE
......


Divagan eternamente las sombras en esta tierra,
Soñando con siglos que se fueron para siempre;
Grandes olmos se alzan solemnes entre lápidas y túmulos
Desplegando su alta bóveda sobre un mundo oculto de otro tiempo.
Una luz del recuerdo ilumina todo el escenario,
Y las hojas muertas hablan en susurros de los días idos,
Añorando imágenes y sonidos que ya no volverán.
Triste y solitario, un espectro se desliza a lo largo
De los paseos por donde sus pasos le llevaban en vida;
Pero no es visible a los ojos de cualquiera, a pesar de que su canto
Resuena a través del tiempo con una extraña fascinación.
Sólo los pocos que conocen el secreto de su magia
Pueden encontrar entre estas tumbas la sombra de Poe.
......
(Versión de Juan Antonio Santos y Sonia Trebelt)

Tito Muñoz

A Charles Bukowski


Viejo cabrón, acábate la Heineken.
Te está durando mucho, demasiado.
Apuesta doble o nada a los caballos
que en tu puerta, uno blanco,
busca jinetes gordos.


Vomita en el rellano
de la muchacha pálida,
di tus últimos versos
a estudiantes lampiños,
arráncale los piños
de un limpio puñetazo
al crítico que odias.
Deja el escarabajo donde siempre.
El ángel de la grúa
pasará a recogerte.
.


(Tito Muñoz, Sirenas en conserva, Editorial Bronce, 1997)

Sonia San Román.

DESTRUIR PARA CONSTRUIR
.
Destruir para construir.
De momento, ruinas.
Juno destrona al Hada Madrina
con su vientre redondo
y sus ovarios.
Renacer o morir.
De momento, duele.
La cáscara empapada
con mi tela de araña
no deja que vea
el horizonte.
.



(Sonia San Román, de 23 Pandoras: Poesía alternativa española. Selección y prólogo de Vicente Muñoz Álvarez, Baile del sol, 2009).

Ada Menéndez

ADA MENÉNDEZ

EL COBARDE
.
Entra primero tú
entra y después me lo cuentas
te espero al otro lado del cristal
peinándome recuerdos
.
Entra
primero tú
esta orilla del río es más cómoda para mí
apenas mojaré los pies
hay demasiado lodo para mis zapatos
.
Primero entra tú
y si tienes dudas
dímelo y te acompaño
me descalzaré
no importa si salpica
yo te contaré qué hay allí
.
Entra tú primero
verás mi reflejo cuando llegues


.
(Ada Mendéndez, Abierta de piernas, Bohodón ediciones, 2009)

Sebastián Barrasa

Hoja de Vida de Sebastián Barrasa "El Zaiper"


Su madre lo parió el 7 de junio de 1974 en la Ciudad de Buenos Aires, República Argentina. Lo llamaron Sebastián Gabriel y lo apellidaron Barrasa.

Luego apareció el Zaiper y así quedó.

Le enseñaron a leer y a escribir desde muy muy chiquito (a los 3 años). No mucho más tarde comenzó con sus primeras historias. Al principio en el aire, luego en las paredes y al final en computadora (el papel vino después).
A los ocho añitos no lo quisieron llevar a Festilindo pero lo que sí hicieron fue anotarlo en el Instituto Vocacional de Arte, en donde estudió diferentes disciplinas artísticas.
Desde entonces es artista.
Estudió teatro, títeres, piano, coro, electroacústica, técnicas de jazz, armónica, didjeridoo, origami, tecnicas amatorias (de forma autodidacta con colaboraciones).

Un día retomó la palabra y se focalizó en la escritura creativa de la mano de Jorge Capsisky, Vicente Battista, Mario Goloboff y Mario Sampaolessi.
Desde 1991 se dedica a la docencia. Hizo otras cosas en el durante de las que prefiere no acordarse, hasta que en el año 2000, tomó la indeclinable decisión de enfocarse en la literatura.
Desde el 2004 coordina talleres literarios y derivados en: Centro Cultural Borges, Centro Cultural Ernesto Sábato/UBA, Facultad de Medicina/UBA, Espacio Liberarte, Bar Cultural “El Taller”, Librería Gandhi, Nothorious, espacio cultural Anónimos, y también en la modalidad a distancia (por internet).
En 2005, con un grupo de ex alumnos, fundó CRUZAGRAMAS: un grupo de escritores en busca de alternativas (http://www.cruzagramas.com.ar).
Obtuvo varios premios literarios nacionales e internacionales. También fue jurado en certámenes literarios nacionales.

Trabajó en radio. Participó en presentaciones literarias y actividades de interacción con otras disciplinas artísticas

Es co-autor de los libros de micros cruzagramísticos: AHH, y BLA (de aparición en noviembre de 2010 aprox)

y tiene en la puntita dos libros más (que alguna vez publicará): BreVajes (microrrelatos y prosa poética), Monstruos que se habitan en mi cama (cuentos)

se lo puede leer en su blog
http://dialectivos.blogspot.com

y en antologías y obras en colaboración
y en algunas revistas literarias
y en algunos otros sitios en Internet



UN POEMA...

Vaciarse todo



Sacarse todo

el abrigo

la camisa

los pantalones

y quedarse en sexo

completamente desnudo

afeitarse los pelos de la barba

de la cabeza

del pubis

estar

ahora sí

absolutamente limpio

y llano

castrarse el falo

parir sin dolor

descargar los riñones

vomitar la mierda de las entrañas

la pus de los granos

que exploten en el espejo

y que cubran las caras

el agua de los ojos

el suero de las venas

la esperma de los testículos



secarse todo

y que no llore

sacarse todo

y que no enferme

vaciarse todo

y que no caiga

que no se esfume

que no se vuele

desplumarse las alas

quitarse las escamas

pelarse la cáscara

rasguñar la cicatriz

y que sangre

arrancarse la piel a mordiscones

y que sangre

desprenderse las uñas con un clavo

colgarse de la cruz cabeza abajo

sumergir la nariz en la pecera

y llenarse los pulmones de agua dulce

que no entre una gota de aire

una gota de sal

una gota

silenciarse los gritos

secarse los suspiros

vaciarse de espantos



para que no quede nada

para que quepa todo (S. BARRASA)

sábado, 28 de agosto de 2010

Benjamin -

[...]La ciudad no se visita, se compra. En la maleta del marinero cohabitan el cinturón de cuero de Hong Kong, la vista panorámica de Palermo y la foto de una chica de Stettin. Exactamente así es su verdadero hogar. Nada sabe de esa nebulosa lejanía que, para el burgués, encierra mundos desconocidos. Lo primero que se impone en cada ciudad es el servicio a bordo; luego vienen la cerveza alemana, el jabón de afeitar inglés y el tabaco holandés. Tienen presente hasta la médula la norma internacional de la industria; no son víctimas de las palmeras ni de los icebergs. El marinero ha "engullido" la cercanía y sólo le dicen algo los matices más exactos. Sabe distinguir mejor los países según su forma de preparar el pescado que según la arquitectura o la decoración del paisaje.[...]

Yolanda Castaño

(RE)SER(VADO)

[...]

D


Tanto souvenir acabará con Notre Dame,

¿qué es lo que veo?, veo que ni un solo día, ni

un día solo dejé de sospechar de mi inclinación a las espuelas.


-No fue aquello lo que no te perdono (puedo aguantarlo casi todo)-.


Definitivamente, yo, tampoco haré nada por salvarme.

Pero haré.

Me arruinaré en vida, haré

de mi vientre un circo, daré de comer

mi corazón a las bestias.


Lo que no te perdonaré fue apenas que encontrases

una mínima razón para pegarme.


Imperdonable cómica desesperada harás

de tu vientre

un circo.


Una mínima razón para pegarme.


[...]

Bukowski

"Los muertos no necesitan
aspirina o
tristeza
supongo.

pero quizás necesitan
lluvia.
zapatos no
pero un lugar donde
caminar.

cigarrillos no,
nos dicen,
pero un lugar donde
arder.

O nos dicen:
Espacio y un lugar para
volar,
da
igual.

los muertos no me
necesitan.

ni los
vivos.

pero quizás los muertos se necesitan
unos a
otros.

En realidad, quizás necesitan
todo lo que nosotros
necesitamos

y
necesitamos tanto
Si solo supiéramos
que
es.

probablemente
es
todo

y probablemente
todos nosotros moriremos
tratando de
conseguirlo

o moriremos

porque no
lo
conseguimos.

Espero que
cuando yo esté muerto
comprendáis

que conseguí
tanto
como
pude."

lunes, 9 de agosto de 2010

Sonetos y poemas | Interviú, Joaquín Sabina

Cuerpo, corazón, deseo





El cuerpo tiene un ayer
que no se cura mañana,
nueve noches por semana
sin ganas de amanecer.
Laberintos del placer
cuando baja la persiana
del crepúsculo, Diana,
cazadora de vía estrecha,
clava su póstuma flecha,
en mi podrida manzana.

El corazón es un flan
que encoge con cada pena
y se inflama cuando suena
la flauta dulce de Pan.
Eva se va con Adán
porque el amor desenfrena
y, al calor de la verbena,
siempre aparece un muchacho
que le financia el gazpacho
después de la noche buena.

El deseo es un corcel
que la madurez embrida,
cuando el bajel de la vida
no acepta tratos con él.
No se trata de ser fiel
a la esposa malquerida
ni echar vinagre en la herida
de la loca juventud;
la pasión y la salud
pierden siempre la partida.








lf



Si cundieran
los milagros, si no tuvieran
alergia a la primavera
las amapolas,
si pudiera,
ángel travieso,
bucear
por los sótanos de un mar
preso
en una caracola,
si no viajara
tan sola
la luna
que se dispara,
tan hambruna
y tan despacio
por el espacio,
si se muriera
la muerte en un accidente
de carretera,
si tremolara
desde el palacio de Oriente
la bandera
tricolor de la tercera
república en el balcón,
si sirviera
esta canción
para que tú me absolvieras,
si no me doliera
tanto el corazón…










Ese momento de la madrugada
cuando ya se ha bebido todo el vino del mundo
y no queda en el alma más que el terco deseo
de dormir abrazado a un cuerpo conocido.

Nada hay en las calles
que llene el corazón; lo sabes
y no obstante
un día y otro vuelves
a ellas respondiendo a la voz
de una oscura llamada, buscando
acaso sólo renovar el calor del regreso
a la casa y a la mujer que espera.

Pero no. Que mañana
lo que nunca encontraste
puede estar aguardando por ti en cualquier esquina.











Ese momento de la madrugada
cuando ya se ha bebido todo el vino del mundo
y no queda en el alma más que el terco deseo
de dormir abrazado a un cuerpo conocido.

Nada hay en las calles
que llene el corazón; lo sabes
y no obstante
un día y otro vuelves
a ellas respondiendo a la voz
de una oscura llamada, buscando
acaso sólo renovar el calor del regreso
a la casa y a la mujer que espera.

Pero no. Que mañana
lo que nunca encontraste
puede estar aguardando por ti en cualquier esquina.










Si nos hundimos antes de nadar
no soñaran los peces con anzuelos,
si nos rendimos para no llorar
declarará el amor huelga de celos.

La primavera miente y el verano
cruza como un tachón por los cuadernos;
la noche se hará tarde, tan temprano,
que enfermarán de otoño los inviernos.

Cuando se desprometen las promesas,
la infame soledad es un partido
mejor que la peor de las sorpresas.

Si me pides perdón socorro pido,
si te sobra un orgasmo me lo ingresas
en el banco de semen del olvido.




Pasó por fin, se te cruzó un buen chico
(dime su gracia si te da la gana)
y rechacé el papel de indiano rico
mecenas del divorcio de tu hermana.

La noche que perdiste el miedo al miedo
fue tan corta que dura todavía,
por más que yo, maldito José Alfredo,
te diera más de lo que no tenía.

Me costará ¿qué quieres que te diga?
ser elegante sin romper cristales
ahora que ni siquiera eres mi amiga.

No enseñan a olvidar las autoescuelas,
pero, hasta los feroces animales
lloran cuando los dejan a dos velas.



Interiores.


El crepúsculo va con retraso
destiñendo la sal de la vida,
vivo en un callejón sin salida,
hace tiempo que no me hago caso.

Avanzando hacia atrás, paso a paso,
cada atajo parece una huida,
cuando pierda por fin la partida
roncaré a la salud del ocaso.

Romperé el comodín que me sobra,
tiraré a la basura la obra
que corrige con sorna el destino.

Y, desnudo, con ningún reproche,
le daré la razón a la noche
y abriré otra botella de vino.

Amanece peor cada día,
y, a pesar de las horas azules,
los relámpagos son tan gandules
como trenes sin norte ni vía.

Heme aquí sin hallar todavía
morbo y cólera en campo de gules,
entre harapos de velos de tules,
novio póstumo en cama vacía.

Con oído avizor, por si acaso
consiguiera indultar el fracaso
sobornando a la indómita musa.

Cuéntame, por tus muertos, le pido,
una historia de amores y olvidos
que me empuje a cantar sin excusa.






Ahora que no estás
el dolor deja paso a una antigua tristeza,
va cayendo la noche,
nadie llama a mi puerta,
y me duerme el silencio como una madre buena.



Con los tornillos flojos.

Estaban en un parking comiéndose la boca,
Apolo y Afrodita rodeados de mierda,
una playa afterhours, otra raya de coca,
iguales que nosotros hace un siglo, ¿te acuerdas?

Menudo par de idiotas felices, qué derroche
de hormonas en conserva, de semen con saliva,
mañana todos calvos –dijo la medianoche–
quitándose las medias de marca a la deriva.

En las gasolineras donde el sol nace muerto
se pican tinta en vena los pájaros del frío,
con los besos de Judas en la oración del huerto
hasta Cristo sospecha que el cielo está vacío.

La esencia del ya mismo sabe a un luego que apesta,
dicho a contra querencia: mi mamá no me mima,
casi siempre Cupido se carga el fin de fiesta,
casi nunca el olvido se equivoca de rima.

Parecían tan grandes los amores pequeños
a la luz del candil añil de la memoria,
aterran los abismos que ponen en los sueños,
el culo es el espejo del alma de la historia.

Anestesia el otoño la pasión y la ira,
por no hablar de las rancias costumbres de los ojos,
la ignorancia envejece peor que la mentira,
soy un como se llame con los tornillos flojos.





Este ya no camufla un hasta luego,
esta manga no esconde un quinto as,
esta precinto no juega con fuego,
este ciego no mira para atrás.

Este notario avala lo que escribo,
estas vísperas son del que se fue,
ahórrate el acuse de recibo,
esta letra no la protestaré.

A este escándalo huérfano de padre
no voy a consentirle que taladre
un corazón falto de ajonjolí.
(un corazón podrido de latir)

Este pez ya no muere por tu boca,
este loco se va con otra loca,
este masoca no llora por tí.
(estos ojos no lloran más por ti).





Año: 2008, Interviú

viernes, 6 de agosto de 2010

Fausto Vonbonek -

viernes 23 de abril de 2010
Seres de lluvia

Elegimos la lluvia
Empapar las palabras
Elegimos tejer en la ropa el encaje del agua
La intemperie eligió no secar el sudor de la fresca memoria
Sigo siendo una gota de amor sentenciada a tu frente
Escribamos entonces
Para que el sol no evapore estas pocas palabras
Es tan efímero el mar que la noche cincela su
Llanto en un húmedo sueño
Duele esperar que despierten las charcas
Nos merecemos la risa del agua
El sahumerio del viento a la faz de un
Silencio que cruje su espuma
Música... tiempo... cristal de rocíos
Flor expectante
Sangres ajenas en un solo pecho
Un solo cíclope atando dos frentes
Esa es la deidad que la lluvia levita
La jerga mojada del agua amorosa
Río arriba la luz se desova en palabras
Escribo estas gotas de un agua en
sosiego que ayer fue diluvio
¿Quién toca el amor cuando el piano se ausenta?
Toda esta humedad la interpretan tus manos
Yo bebo del agua que emanan tus lirios
Tus huellas mojadas

Juan Manuel Roca

iernes 6 de agosto de 2010
un viernes de fuego / Poesía de Juan Manuel Roca
Monólogo de José Asunción Silva

A Ricardo Cano Gaviria


La ciudad que me rodea

Y se duplica en los charcos de la lluvia

Tiene un ropaje de sombras.

El viento que viene del páramo de Cruz Verde

Con su negro levitón nocturno

Rasguña los vitrales de la casa,

Se cuela en los campanarios,

Golpea

Los aldabones de bronce de La Candelaria.

Ese viento, mi alma es ese viento.

Entre cercanos silencios

Resuenan las guerras del país

Mientras tintinea el quinqué

Con el que alumbro mis confusos libros

De comercio.

Ese viento, mi alma es ese viento.

Los corrillos de seres embozados

Murmuran a mi paso. Figuras fijas al paisaje,

Estatuas de nieve a la entrada de una iglesia,

Maniquíes

Apenas movidos por el frío cuchillo del

Páramo.

Ese viento, mi alma es ese viento.

¿Quién dibuja en mi blusa el mapa del corazón?

¿Quién traza un centro a la ruta de mi fiebre?

La hermana muerta atraviesa el patio:

Su voz ya pertenece

A las construcciones secretas del vacío.

Ese viento, mi alma es ese viento.

La aldea despereza su piel de adormidera,

Filtra una luz en los costados de la plaza

A una hora en que la ciudad parece viva.

Hablo de su lentitud, de su pasmosa fijeza:

Mientras concluye el gesto de un hombre

Que lleva de la mesa a la boca su pocillo,

Cruza la eternidad, el mundo cambia de

Estaciones,

Pasan las guerras, hay futuros en fuga

Y el hombre no termina el ademán

Que funde sus labios a la taza de café.

Todos parecen tocados del embrujo,

Acaso miren en su quietud

El pajaro invisible

Que les señala un oculto retratista.

Y de nuevo, el viento.

Ese viento, mi alma es ese viento.

Un disparo más, dirá el vecindario,

Un disparo más en las eternas guerras

Del olvido.

La vida, esa feroz bancarrota.

jueves, 5 de agosto de 2010

Como dos extraños

Como dos extraños.


Letra:José María Contursi
Música:Pedro Laurenz
Arreglo y dirección:Raúl Garello

Me acobardó la soledad
y el miedo enorme de morir lejos de tí
Qué ganas tuve de llorar
sintiendo junto a mí
la burla de la realidad

Y el corazón me suplicó
que te buscara y que le diera tu querer
Me lo pedía el corazón
y entonces te busqué
creyéndote mi salvación

Y ahora que estoy frente a tí
parecemos,ya ves, dos extraños
Lección que por fin aprendí
Cómo cambian las cosas los años
Angustia de saber muertas ya
la ilusión y la fe
Perdón si me ves lagrimear
Los recuerdos me han hecho mal

Palideció la luz del sol
al escucharte fríamente conversar
Fue tan distinto nuestro amor
y duele comprobar que todo, todo terminó.
Qué gran error volverte a ver
para llevarme destrozado el corazón
Son mil fantasmas al volver
burlándose de mí
las horas de ese muerto ayer.




http://www.youtube.com/watch?v=qbXybRgQJrE
Grabación del año 1980 por Rubén Juarez.

domingo, 1 de agosto de 2010

Ángelus - Mario Benedetti -

Quién me iba a decir que el destino era esto.
Ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que parecen prohombres,
el techo de los omnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.

Aquí no hay cielo, aquí no hay horizonte.
Hay una mesa grande
para todos los brazos y una silla
que gira cuando quiero escaparme.

Otro día se acaba y el destino era esto.
Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra.