martes, 31 de agosto de 2010

Tito Muñoz

A Charles Bukowski


Viejo cabrón, acábate la Heineken.
Te está durando mucho, demasiado.
Apuesta doble o nada a los caballos
que en tu puerta, uno blanco,
busca jinetes gordos.


Vomita en el rellano
de la muchacha pálida,
di tus últimos versos
a estudiantes lampiños,
arráncale los piños
de un limpio puñetazo
al crítico que odias.
Deja el escarabajo donde siempre.
El ángel de la grúa
pasará a recogerte.
.


(Tito Muñoz, Sirenas en conserva, Editorial Bronce, 1997)