jueves, 8 de diciembre de 2011

jueves, 1 de diciembre de 2011

RR

Rolando Revagliatti POEMA INÉDITO



El deceso





El deceso de Augusto enluta

al Banco Riggs de Washington



El deceso de Augusto José enluta

a la Agencia Central de Inteligencia en Chile



El deceso de Augusto José Ramón enluta

a Margaret Thatcher y a la institución liderada

por Juan Pablo segundo



El deceso del General Augusto José Ramón

enluta

a su consejo militar de 1973



El deceso del General Augusto José Ramón

Pinochet Ugarte

enluta el 10 de diciembre de 2006

Día Universal de los Derechos Humanos



a los Chicago Boys y al caballo sin jinete

escoltando al féretro.

sábado, 30 de julio de 2011

Las cartas de Bosie ( del blog de apostillas)

Las cartas de Bosie



El pasado mes de febrero la Universidad de Oxford publicó una antología con las postales que Lord Alfred Douglas envió a familiares, amigos y por supuesto, al amor de su vida, Oscar Wilde.

La vida de quien fuese mejor conocido como Bosie estuvo marcada genéticamente por la tragedia. A pesar del título nobiliario, su familia era despreciada, quizás no a gritos en la esfera pública, pero sí a murmullos durante la hora del té. Su padre, el Marqués de Queensbury, además de inventar las reglas modernas del box, era ateo furibundo, mujeriego empedernido y macho aviolentado. El abuelo se suicidó. Un tío se cortó la garganta en una estación de tren, otro murió en un accidente de alpinismo y un tercero metió a un sirviente al horno. Oficialmente se dice que su hermano también se privó de la vida, aunque cabe la suspicacia de que su padre, aficionado a los caballos, perdiese los estribos tras descubrir que él también mantenía una relación gay con el primer ministro Earl of Rosebery. El hijo de Lord Alfred fallecería esquizofrénico en un manicomio. Por lo menos fue el consentido de su madre, Sibyl Montgomery.

Su relación con el dramaturgo inglés comenzó en 1891 y contó siempre con el afrodisiaco de lo prohibido. En aquel entonces Wilde estaba casado y era padre de dos hijos, apenas un par de años atrás había comenzado a ejercer su homosexualidad; la belleza de Bosie lo capturó como una trampa mortal. El enamoramiento, cual suele ocurrir, degeneró en obsesión. Oscar pasaba más tiempo con su amante que con su familia, descuidó viejas amistades y en su momento de mayor éxito gastó hasta su última libra esterlina en los caprichos de Bosie. El destacado psicólogo escocés Thomas McFadden advirtió que fue la atracción natural entre la pulsión de vida (Wilde) y de muerte (Douglas) lo que unió a la (dis)pareja.

Te escribo desde nuestra habitación en Florencia, sin ti se siente como un hospital. Llevo toda la mañana bebiendo este vino caliente y ardo de fiebre pensando en tu cuerpo desnudo junto a la ventana. Si estuvieras aquí me besarías el cuello y hablarías sobre el amor o la virtud, no le daría demasiada importancia, en cambio cerraría las cortinas, acariciaría con firmeza tu verga y luego te follaría hasta la madrugada. Si vienes podríamos invitar a aquellos hermanos pelirrojos a cenar, ¿recuerdas sus nalgas pecosas saltando en la cama? No sabría si pellizcarlas, nalguearlas o morderlas. Ojalá regreses pronto. Me siento tan frágil sin ti, tan incompleto, hoy iré a la fiesta que ofrecerá el Conde de Savoia a ver si mejora mi endeble condición. [1892]

Douglas, Lord, Douglas, era de carácter volátil, apasionado y egocéntrico, en aquel entonces se daba a las apuestas, las orgías y el guateque. Era, para el infortunio de tantos otros en el mundo, muy parecido a su odiado padre. En cierta ocasión Oscar contrajo influenza después de cuidar a Bosie. Cuando fue su turno de consentir al novio enfermo se mudó a otro hotel y le envió la cuenta, el poeta padecía altas temperaturas el día de su cumpleaños. “Si el Odio cegó tus ojos, la Vanidad te cosió los párpados con hilos de hierro”, le escribiría Wilde años más tarde.

Mi vida ha sido un gran juicio en mi contra. Mi padre me acusa de fracasado, mamá se avergüenza de mi estilo de vida, ahora dices que carezco de voluntad. Tu amor juicioso me repugna. No se puede querer a alguien que busca ser admirado todo el tiempo. Eres débil, puedo recordarte encorvado al otro lado de la sala, mirándome toda la noche. No eres tan inteligente, tan poderoso cuando me amas, ¿verdad Oscar? Ya no me excita tu discurso sobre la justicia y la humildad, por el contrario, resulta tedioso. Me muevo por pasión como las pirañas. ¿No te gusto la traducción de Salomé? ¿Crees que no entiendo francés? Debieras agradecer lo que hice por tu jodida obra. En otras noticias: agonizo de hambre, gasté el dinero que me dejaste en una noche que se prolongó toda la semana. ¿Crees que soy un berrinchudo? Espérate a que incendie tu casa, jodido poeta flaciforme. [1893]

Para el año 1894 la sociedad británica comenzaba a sospechar del romance entre ambos. Mientras tanto el Marqués de Queensbury barajeaba la posibilidad de asesinar a su hijo. Robbie Ross, el mejor amigo de Wilde, quien tentativamente lo introdujo a su homosexualidad, intentó advertirle que su romance con Bosie lo llevaría a la ruina.

Lord Alfred alcanzó a publicar varios libros con su poesía y dos más sobre su relación con Wilde. En sus últimos años también mantuvo correspondencia con Marie Stopes y George Bernard Shaw. Más tarde inclusive se estrenaría una obra basada en su amistad epistolar con este último. Falleció en 1945 a los setenta y cuatro años, el corazón le jugó otra mala partida.

Me estoy muriendo, los nazis han bombardeado Londres y no puedo dejar de pensar en la naturaleza del hombre. Recuerdo como insistías en que cada quien debiera perseguir la suya, lo decías como siempre, convencido de tener la razón. Pero lo siento, querido, te equivocaste de nuevo, es la naturaleza quien persigue a uno y ni siquiera queda tiempo para dormir. Siempre busqué el placer por encima de cualquier virtud y no entiendo por qué habrían de enjuiciarme antes que quienes se desvivieron por la verdad o la justicia. ¿Por qué nacemos de cierta forma y tenemos que morir así? El castigo es eterno y la penitencia ninguna: mi naturaleza siempre fue más fuerte que yo. [1944]

Salvador Dalí, Buñuel, Gala y otros

Los bistecs de Avida Dollars



Si André Breton le colgó el epíteto de Avida Dollars por su patética avaricia, lo cierto es que sus peores defectos eran de otra naturaleza: mentía sistemáticamente, difamaba a sus amigos sin pudor alguno, y era frívolo, farsante y exhibicionista, pero en cuestiones cotidianas y financieras, era el tipo menos práctico del mundo. De aquel genio, cuenta Buñuel que en la juventud, aún requería que su tía le ayudara a cruzar el bulevar; que cuando compraba algo olvidaba el cambio, y que Jeanne Ruccar, esposa de Buñuel, debía conseguirle los boletos del tren. La anécdota más delirante refiere que un día en Madrid, García Lorca le pidió atravesar la calle Alcalá para adquirir entradas a la zarzuela del Teatro Apolo y, tras una tortuosa, expectante media hora, volvió con las manos vacías porque no entendía nada, no supo cómo hacerlo.

La fama y el matrimonio con Gala lo cambiaron radicalmente. Calumnió a Buñuel en La vida secreta de Salvador Dalí, tildándolo de ateo, acusación que en la década de los 40 era más grave que declararse comunista, por lo que el cineasta perdió el empleo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Cuando éste le reclamó dicha perfidia, Avida Dollars respondió: “Escucha. He escrito ese libro para hacerme un pedestal a mí mismo. No para hacértelo a ti”.

Su adhesión al franquismo, su abominable egocentrismo y virulencia, adornaban la rapacidad pecuniaria que Gala le inculcó (algo, verdaderamente algo especial debió tener aquella rusa a la que Paul Eluard amó en carne y en poesía, porque también inspiró a Aragon, Ernst y Breton), por lo que perdió a todos sus colegas surrealistas, se quedo sólo consigo y sus pinturas, sus demonios, sus debilidades.

En 1965, Carlos Fuentes, Juan Ibáñez y el productor Federico Amérigo, viajaron a Nueva York para el rodaje de Un alma pura. Le pidieron filmarlo entrando al bar del St. Regis, con una pequeña pantera (o un leopardo) atado al extremo de una cadena de oro. Dalí los envió con Gala, pues ella “se ocupaba de esas cosas”.

Los mexicanos presentaron su petición a la esposa y manager, quien preguntó: “¿Les gusta a ustedes el bistec? ¿El buen bistec, grueso y bien tierno?” Ellos pensaron que se refería al almuerzo y respondieron afirmativamente. Entonces Gala dijo: “A Dalí también le gustan los bistecs. ¿Y saben cuánto cuesta un buen bistec? Diez mil dólares.”

Como el propio pintor en la tarde madrileña con García Lorca, Fuentes e Ibáñez se fueron con las manos vacías y, tal vez, Avida Dollars no reparó en que su presencia en los fotogramas de Un alma pura pudo ser simbólica, ligada a la tragedia: Leonora Carrington personifica a la madre de Claudia y de Juan Luis, los amantes incestuosos, enfants terribles del libro Cantar de ciegos.

Delgada, pálida y hermosa, Arabella Arbenz encarnó a Claudia y, como el hondo personaje de Carlos Fuentes, murió el mismo año del rodaje. Cuentan que se suicidó en un restaurante colombiano, en presencia de su novio, el torero mexicano Jaime Bravo. Hija del ex presidente guatemalteco Jacobo Arbenz, con Un alma pura Arabella sólo dejó el recuerdo en blanco y negro de su bello rostro y su hierática sonrisa en las tomas de Manhattan, esa isla en la que Dalí sólo comía bistecs de diez billetes grandes…

Anécdota sobre Wittgenstein

A los alumnos, Wittgenstein los azotaba de forma inmisericorde si erraban. "Para eludir la justicia escolar, en 1926, abandonó la docencia y trabajó de jardinero en un monasterio, pero aburrido de podar rosales, en vez de suicidarse como era tradición en su familia, volvió a Cambridge donde su Tractatus era estudiado como un devocionario".

Wittgenstein:"decir a los amigos que he sido feliz".

viernes, 29 de julio de 2011

Robert Johnson

viernes 27 de febrero de 2009
Robert Johnson y la maldición del 27

Cuenta la leyenda que Robert Johnson, un músico mediocre, que misteriosamente, de la noche a la mañana, logró convertirse en el mejor guitarrista del Delta del Mississippi, cuyos largos dedos demostraron un conocimiento musical que iba más allá de su edad y la época (frecuente aptitud en los genios).

Pero su bio nos dice que al cumplir los años 20 comenzó a demostrar un gran interés por la guitarra y empezó a frecuentar los clubes en los que observaba con cuidado a los guitarristas de la zona. Johnson buscó asesoramiento en un músico con cierto renombre, Willie Brown, quién trató de ayudar en todo lo que pudo al joven aspirante y le acabó de enseñar los trucos y técnicas de la guitarra y que empleó la mayor parte de su corta vida en perfeccionar su destreza como bluesman, viajando por el Delta del Mississippi e incluso por Canadá y Nueva York. En febrero de 1929 se casó con Virginia Travis, ella quedó embarazada, pero la tragedia marcó a Johnson cuando Virginia y el bebé murieron en el parto en abril de 1930, ella tenía apenas 16 años, este duro golpe lo traslado de un zarpazo al lugar donde las musas reparten la baraja.

No existen pruebas de los vínculos de Johnson con las artes ocultas de la magia negra, sin embargo, la mayor parte de los testimonios coinciden en afirmar que sobre el escenario irradiaba un halo mágico que cautivaba al público, cantaba con una dicción levemente apagada, con una voz apasionada, agonizante y muchas veces afectada, pero el rielar de su guitarra cegaba los oídos más expertos. Los temas persistentes en sus blues eran la desesperación religiosa y los demonios interiores, también describían imágenes de degradación y de desinhibida sexualidad, en algunas de sus canciones Johnson hace alusiones a ese posible pacto, en "Cross Road Blues", por ejemplo, se habla de un CRUCE DE CAMINOS que muchos consideran como el lugar señalado para su encuentro con Lucifer, aunque no se habla de ningún pacto. Por otra parte, en "Me and The Devil Blues", lo deja claro: "Early in the morning, when you knock at my door/Early in the morning, when you knock at my door/I said Hello Satan, i believe it's time to go".

Un músico creativo y genial.

Posiblemente, se trata del artista de blues más influyente de todos los tiempos. En dos sesiones de grabación, Johnson dejó estampada toda su obra. Éstas se llevaron a cabo el 23, 26 y 27 de noviembre de 1936, en una habitación del Hotel Gunter de San Antonio (Texas) y, posteriormente, el 19 y 20 de junio de 1937, en un edificio de oficinas de Dallas. Son once los discos de 78 r.p.m. que se editaron durante la vida de Robert Johnson, uno más se conoció una vez que la vida del músico se había apagado. Su obra alcanzó un total de 29 composiciones, dos más que su propia vida en años. Compuso algunas de las canciones más importantes de la historia del blues, como Crossroad Blues, Come on in my kitchen y Sweet Home Chicago.
Dos años más tarde, cuando su virtuosismo y magnetismo lo habían convertido en el mejor músico de la región, murió envenenado por un hombre celoso que creía que le estaba haciendo la corte a su mujer, mientras tocaba en un bar de Greenwood, en el mes de agosto de 1938.

Cincuenta años después de su muerte, una reedición de todas sus grabaciones fue disco de oro y consiguió un premio Grammy.

Tenía 27 años.
El 27 es un número familiar para algunos genios de la música, ya que artistas como Jimmy Hendrix, Jim Morrison, Janis Joplin, Brian Jones y Kurt Cobain y hoy domingo 24 de julio del 2011 Amy WineHouse, tuvieron su trágico final a esa misma edad y pertenecen, como no, a este club de los malditos.

Tengo que contaros que me sentí muy especial creando el collage de Robert, la acertada mirada, su irónica sonrisa y ese halo de sorna que fluye en las pocas fotos que existen de él, han incubado algo en mi Alma Farolera que antes no coexistía.

domingo, 10 de abril de 2011

Violeta Rivas

Violeta Rivas


“Estoy hecha”. La satisfacción a la hora del balance, su relación (nula) con los excesos y en qué se parece a la caricatura de Capusotto.


¿Un porrito, Violeta? “Nunca, jamás. ¿Drogas?”. ¿Ni hablar de ácido entonces? “¿Vos me estás preguntando en serio? Yo creo que ni existían las drogas. Ni fumaban los chicos... Perdón, ¡¿vos escuchaste alguna vez las letras del Club del Clan!? Qué suerte que esta noche voy a verte, que suerte la paz, que suerte escuchar la voz de la abuela... Nosotros éramos nenes de pecho”.

¿No les hubiera hecho falta alguna clase de sustancia química?

¿A nosotros?... Tal vez a los que componían (risa y té, risa y té, así es Violeta Rivas, mami). Te cuento que yo nunca probé ni un cigarrillo ni una gota de alcohol.

Quien no toma ni bebe debe ser terriblemente vicioso.
Puede ser, puede ser.

¿Cuanto hay de Violeta en Violencia Rivas (el personaje de Capusotto)?
Hay. No me hagan enojar, porque tengo mi carácter.

¿Es de patear mascotas?
Tanto como eso no, pero detesto que las cosas no sean derechas. Las mentiras y los engaños me hacen muy mal.

¿La infidelidad?
Ah, bueno, ni hablar...

¿Era brava con eso?
Soy.
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Memoria o balance. Las dos cosas, tratándose de Violeta Rivas, una artista con más de 50 años de trayectoria, se complicaría en una sola página.

“Memoria, no, preferiría evitarlo, porque la gente conoce lo que es mi vida. Compartí mucho con el público, empezando por mi multitudinario casamiento con Néstor (sí, claro, Néstor Fabián, su marido desde hace mil años).

Señora, no hay ninguna novedad en el sentido de pirotécnica informativa, aunque tu jefe insista con la noticia y vos termines diciéndole, de puro periodista que sos, que sí, que se están cumpliendo diez años de la página web de Violeta Rivas. Lo cierto es que la cantante no está por actuar pese a que esta entrevista tampoco sirva para anunciar un retiro. “Me siento hecha y feliz, ¿qué más se puede pedir?”
Este jueves su saludable agenda vacía le permite invitar con tecito, café, bizcochuelo, galletitas dulces y/o saladas. ¿El bizcochuelo de qué es? “Probalo, muy rico, lo hizo mi empleada”.

¿Hace cuánto que no venía a visitarla un periodista?
Siempre es bueno estar vigente para el público. Este año hicimos toda la Costa con Néstor (un pingazo de tipo, que andará por este living tamaño chacra acotando, recordando a dúo y cantando también).

¿Qué le pasa cuando piensa que queda más tiempo por detrás que por delante?
No me preocupo. Lo que hago, lo hago tranquila, bien, y la gente responde de una manera increible. Este verano tocamos en Mar del Plata, gratis, junto a Palito (Ortega) y había miles y miles de personas. Fue un regalo de Dios... La gente, en general, se deja llevar por lo que hay en vidriera, por los mediáticos, y será que nosotros hemos dejado un buen recuerdo, no sé, pero reencontrarme con el aplauso masivo fue una alegría enorme, incomparable.
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Linda casa -se le dice sobre el depto. con vistas largas sobre la Avenida Libertador-. ¿Esto es todo producto del Club del Clan? “Todo no, pero... Cuando lo conocí a mi marido yo tenía mi propio dúplex, casaquinta, y auto. El no tenía nada. Le dije: vas a darme tanta plata todos los meses y así vas aprender lo que quiere decir la palabra ahorrar. El me decía: vos estás loca o vos te abusás porque sos nuevaolera y yo tanguero... Pero me hizo caso y pudimos comprarnos el piso que yo quería sobre la avenida Libertador... El lo sabe, yo fui un poco como su mamá (Fabián la mira, no dice ni mú y sigue viaje para la cocina).

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“Palito fue audaz. Algunos cantaban bien y otros... Nicky Jones, pobrecito, no podía cantar nada. Johnny Tedesco, bueno, alguna cosita. A lo mejor su aspecto y lo que representaba para las chicas... Y Palito, te repito, él fue audaz”.

¿Cuando dicen Violeta, primero se piensa en Violeta Lo Re y después en usted?
Yo estoy antes que Violeta Lo Re y a veces me hacían un chiste con ese de “Salta Violeta”.

¿Hay socios del club de fans de Violeta Rivas?
Hay uno. Se llama Fabián Apólito y no sé si llega a 40 años. Es un muchacho bárbaro que aprendió a quererme a través de sus padres.

Acá vuelve Néstor. “¿Le dijiste que le pusieron Fabián por mí?”

Pongámonos de acuerdo: ¿Fabián es fan de quién?

Son dos hermanos. Uno es fana de él y el otro mío.
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“¿Mujeres cantantes que me gusten? Mmm, no sé, mmm Lolita Torres”.

¿Y 40 años más acá, Violeta?
Barbra Streisand.

¿Y en América del Sur?
Mmmm.
¿Valeria Lynch grita bien?
A mí me gusta su color de voz. Valeria sí me gusta. A Estela Raval la admiraba y Fabiana Cantilo me gusta: tiene una gran personalidad en el escenario.

Pensé que me iba a decir Elena Roger.
No me gusta Elena. La vi cantar y no me dijo demasiado. Quizás la agarré en un mal día. Me gusta más Fabiana Cantilo. Puede ser que esta chica, Elena Roger, cante como un complemento. Ella es de hacer comedia musical y en la comedia musical lo que se busca es un intérprete que actúe y tenga ángel... Poné que me gusta más Fabiana.

Patricia Miccio

Mirtha Legrand y su vestido blanco en el sepelio de Patricia Miccio. (Foto: Jennifer Rubio)

Por:
Micaela Levitt


La vestimenta de Mirtha Legrand en el último adiós a Patricia Miccio causó sorpresa, tanto entre la gente que asistió al sepelio de la conductora, como el público que lo siguió por televisión. La diva optó por un vestido blanco, un saco al tono, zapatos, cartera y sombrero también blancos, todo con un pespunte oscuro.

Legrand ya había hecho esta llamativa elección de color en el funeral de Romina Yan. A raíz de esto, Ciudad.com se comunicó con Roberto Piazza, para tener la palabra de un experto en la materia. Pero luego de explicar minuciosamente el protocolo y demás especificaciones sobre el color en diferentes ocasiones, el diseñador abrió la polémica.

-¿Por qué creés que Mirtha fue vestida de blanco?

-Creo que Mirtha lo hizo para llamar la atención. Con respecto al vestuario en sí, el blanco completo para estar de luto se usaba en la época de mi abuela, a fines del siglo XIX. El blanco hoy en psicología de la moda o del color significa pureza. El negro, por oposición, es luto completo, y, en el caso de un fallecimiento, luego se pasa a medio luto, primero yendo hacia los tonos violeta, luego al lila y finalmente al lila con blanco. A mí criterio, por ende, vestirse de blanco en un velorio o entierro, no es correcto. Soy muy ortodoxo en ese sentido.

"Ir de blanco a un sepelio es como ir de corto al casamiento de tu hermana".

-¿Cómo es el protocolo para un sepelio?

-Ir de blanco a una de esas situaciones es como ir de corto al casamiento de tu hermana, es una falta de respeto. Mirtha está poniendo la pata fuera del plato. No la iban a echar, por supuesto, pero ropa no le falta. Además, si una mujer como ella tiene un vestido blanco, por supuesto que debe tener alguno negro.

-Sin embargo hay culturas para las que ir de blanco a un velorio significa pureza...

-Sí, claro, en las culturas orientales, o también en el caso de la muerte de un niño o un bebé, donde hasta el cajón es blanco, pero eso es otra cosa. Creo que lo hizo como una llamada de atención. Me parece un acto de inmadurez. Pensó mal y quiso figurar más que la situación.

-Si vos fueras su asesor, ¿qué le hubieras indicado que se pusiera?

-Le hubiera dicho: "No, Mirtha, no se ponga un vestido blanco. Estamos en la Argentina y usted no es Alan Faena". Me parece injusto y esto se suma a un montón de cosas que viene haciendo y diciendo, como lo que me ocurrió a mí en su mesa. Yo le tengo un gran aprecio, es mi madrina del trabajo, pero en vez de embocarla sigue haciendo o diciendo cosas que a la gente le molestan.

"Me parece un acto de inmadurez. Pensó mal y quiso figurar más que la situación".

-¿Qué pensás que quiso expresar al ir vestida de esa forma?

-Yo la veo como una mancha blanca en medio del café. Habría que preguntarle a ella qué quiso decir. La vestimenta y lo que elegimos forma para de la comunicación verbal y también nos expresamos así. Yo, por ejemplo, al velorio de mi hermano, el violador, voy a ir vestido de rojo y todo pintado, para expresar mi alegría por su muerte.

¿Quien ganará en Perú?

Audio "Las encuestas son parejas en vista a un balotaje". Pablo Biffi, enviado especial de Clarín.
Tal como lo anunciaron los pronósticos, habrá balotaje en Perú el 5 de junio. Así parece ser tras conocerse el cierre de los comicios y las primeras bocas de urna que confirmaron el triunfo del candidato mejor posicionado, Ollanta Humala obtuvo un amplio margen sobre el segundo, pero no le alcanzó para obtener la presidencia en primera vuelta.

La encuesta conocida, de Iposos Apoyo, reveló el 31,6 por ciento de Humala, frente al 21,4% de Fujimori. Más lejos quedó el ex ministro Pedro Pablo Kuczynski 19,2%, por lo que quedaron empatados virtualmente, ya que el trabajo de la encuestadora tienen un margen de error de 3 puntos porcentuales.

El escenario es similar a el de 2006, los peruanos votaron hoy con una certeza y muchas dudas: nadie dudaba que el líder nacionalista Ollanta Humala se iba a imponer en este primer turno. Pero del mismo modo que hace cinco años, la expectativa sigue todavía centrada en quién acompañará al líder de "Gana Perú" en el balotaje del 5 de junio.

Previamente, los aspirantes presidenciales habían cumplido con la tradición de desayunar con periodistas peruanos, oportunidad en la que aprovecharon para pedir un voto masivo y en paz. Esta última semana estuvo atravesada por una guerra de encuestas , apoyos desesperados de último momento y pedidos para que uno o más candidatos declinen sus aspiraciones en favor de otro para evitar un balotaje entre Humala y Fujimori. Nada de eso parece haber servido para evitar la confirmación de Ollanta en primer lugar y una casi segura confirmación de Keiko como su rival el 5 de junio, ya que ninguno superará el 50% para evitar el segundo turno.

Los peruanos también eligen hoy un nuevo Congreso unicameral , que por la dispersión de votos quedará fragmentado . Así, el próximo gobierno que asuma el 28 de julio no tendrá mayoría propia. Según el último sondeo de opinión conocido ayer aquí, de la encuestadora Apoyo, Humala obtendría el 28,1% de los votos válidos, seguido por la hija de Alberto Fujimori con 21,1%. En tercer lugar aparece el economista liberal, ex ministro y candidato "sorpresa" , Pedro Pablo Kuczynski que contaría con el 19,9%, y en cuarta posición Toledo, con 16,8%.

Con inteligencia, Humala centró su campaña en remarcar que pese al boom de la economía peruana, el famoso "derrame" no llega a los bolsillos de los más pobres y sí a los bolsillos de una clase política tradicional y de los empresarios que la apoyan.A Keiko parece alcanzarle con el "voto duro" del fujimorismo (cercano al 18%), aquel que se benefició del populismo descarado de Alberto Fujimori y la "mano dura" contra el terrorismo de Sendero Luminoso, sin importarle que su líder purgue en la cárcel una condena de 25 años por delitos de lesa humanidad y corrupción.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Lluis Bassets - El periodismo en papel dejará de existir.

ACTUALIDAD
Periodismo
Lluís Bassets: “El periodismo en papel, como negocio a gran escala, dentro de diez años no existirá”

Director adjunto de El País
Por Miguel Ayuso Rejas
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mayuso@menos25.com


Lluís Bassets es director adjunto de El País y responsable de las páginas y artículos de Opinión. En su despacho, en la sede del periódico, nos habla del futuro incierto de nuestra profesión.

En general, los estudiantes de periodismo están muy desilusionados con lo que se imparte en su carrera. ¿Cómo se plantearía usted una titulación de periodismo?
No veo el periodismo como una carrera, lo veo como una profesión. Una profesión que requiere alta cualificación, sobre todo en los niveles de excelencia. Alta cualificación no únicamente en conocimientos prácticos, como pueden ser idiomas, saber hablar, escribir, desenvolverse por la vida, si no también en conocimientos de derecho, economía, política, cultura en general. El buen periodismo se hace con un buen bagaje cultural y con una fuerte preparación intelectual, científica y económico. Esto se da en las carreras, haciendo una buena carrera universitaria, consiguiendo una buena formación. En cambio los saberes prácticos, como estructurar una noticia, organizar una entrevista, son cosas que se aprenden muy rápidamente en una especie de Formación Profesional de alto nivel, en la que se trabaja con gente ya preparada, para hacer bien estas cosas muy prácticas.

Los estudiantes de Bachillerato que se plantean estudiar Periodismo ven por delante un panorama laboral poco atractivo. ¿Tiene esto alguna solución?
Aquí hay un problema de tipo organizativo, de estructura educativa, que induce al error. Sería mucho mejor que toda la gente que se encauza hacia el periodismo se encauzara hacia otras carreras. Si se crea un cauce sólo para periodistas luego no hay salida. Esto es evidente. En cambio si estos periodistas reciben una buena preparación científica, económica, jurídica, cultural, de lo que sea, luego habrá algunos que querrán hacer periodismo, y tendrán la oportunidad de hacerlo, y habrá otros que tendrán otras oportunidades. En cambio ahora se deja a mucha gente ante una expectativa que no se puede cumplir de ninguna manera.

Se está hablando mucho de la crisis del periodismo. ¿Comparte esta visión de que el sector está atravesando una crisis profunda?
Es más que una crisis. El periodismo está sufriendo una auténtica metamorfosis. Lleva años cambiando, pero ahora es más visible. El motor principal del cambio es Internet, pero no es el único. Es una profesión entera que tenía en el periódico en papel el ámbito privilegiado y central, y original. El periodismo televisivo, audiovisual, deriva de las estructuras, las ideas, los conceptos, del periodismo escrito, incluso en el lenguaje de los informativos de radio y televisión. Ahora estamos entrando en una nueva estructura informativa en la que el periodismo el papel ya no es el centro, es Internet, y la distribución del tiempo, los cierres, está cambiando ya. Es un periodismo continuo, de conexión constante. Se escribe de otra forma, se organiza la información de otra forma, hay unos márgenes mucho más amplios de libertad, e incluso la propia profesión no tiene unas fronteras delimitadas, que es lo que caracterizaba al oficio hasta ahora, o hasta hace unos años. Ahora mismo es un oficio que no tiene fronteras. No está acotado claramente en cuanto a sus tareas. Parte de las tareas que antes hacían profesionales las pueden hacer aficionados. Estamos ante una auténtica revolución en el ámbito de los medios de comunicación. La palabra crisis, para mi gusto, se queda corta.

¿Los periodistas seguimos teniendo sentido como profesionales?
Creo que tenemos más sentido que nunca, lo cual no quiere decir que no sea más difícil que nunca. Lo que sucede es que hay una super abundancia de información, una proliferación de información bastarda, que no tiene calidad, y por tanto hay una necesidad mucho mayor de que entre toda esta actividad, en la que participan todos los ciudadanos, destaquen algunos ciudadanos especialmente preparados, para ayudar a los otros a filtrar y entender todo lo que está pasando. También hay que buscar información en zonas complicadas. Los periodistas de investigación, los enviados especiales, los corresponsales de guerra, siguen teniendo sentido, incluso más sentido que nunca, y mayor dificultad que nunca a veces. El problema es saber como vamos a pagar todo esto. Yo diría que el periodismo se expande, se difumina, pero a la vez crece la exigencia de buen periodismo, de buenos periodistas, precisamente para evitar que el periodismo desaparezca, que se diluya.

Se especula mucho con la desaparición del periódico en papel en menos de diez años. ¿Cree que puede ocurrir?
Puede suceder. Creo que el periódico en papel como negocio a gran escala, de difusión masiva, dentro de diez años no existirá. Esto no quiere decir que no existan periódicos en papel. Probablemente seguirán existiendo, pero serán nichos muy concretos.

¿Se ha perdido la cultura de leer el periódico en papel o de leer el periódico en general?
No creo que la lectura de textos periodísticos vaya a desaparecer y no creo que la lectura esté en crisis. Lo que está en crisis es el periodismo en papel y el periódico en papel. La gente va a leer en tabletas, va a leer de otra forma, y creo que se va a leer, más, y no un poco más, creo que se va a leer muchísimo más, porque habrá más sistemas para estar constantemente leyendo.

Su periódico, como casi todos, ha apostado fuertemente por los blogs. ¿Está en ellos el futuro del género de opinión?
Yo no se si está el futuro, porque está por escribir, y, por otra parte, está tan lejos en cuanto a conceptos y tan cerca en cuanto a tiempo, que es muy difícil decir si lo que estamos haciendo es el futuro. En cualquier caso lo que sí son es pasarelas hacia el futuro, puentes que vamos tendiendo. Algunos de estos puentes se va a caer antes de que lleguen a la orilla llamada futuro, pero otros van a servir. Creo que los blogs son útiles porque son difíciles, en el sentido de que cuesta tener una buena panoplia de blogs en un periódico clásico, que respondan a la mentalidad y a la cultura del periódico, y que a la vez sean atractivos para el público más joven. Esto es difícil, y cuesta convencer a los periodistas clásicos para que hagan blogs, pero hay que hacerlo. Hay que hacerlo aunque sea sólo un ejercicio de gimnasia. No se si habrá blogs dentro de 20 años, pero, en todo caso, esto que estamos haciendo ahora estoy convencido de que es un buen ejercicio para estar en este futuro tan cercano.

No sólo hay cambios de forma en el periodismo, también los hay en el fondo. ¿Que opinión le merece un fenómeno como Wikileaks?
A mi como fenómeno, globalmente, me parece positivo. Esto quiero decirlo de entrada. Creo que es una excelente noticia para el periodismo que en un momento en que ha habido grandes dificultades para hacer periodismo, y unas fuertes pulsiones de autocensura y censura, aparezca un fenómeno como este que revienta las costuras. Esto está muy bien. A mi lo que me preocupa es que yo no puedo saber de Wikileaks todo lo que Wikileaks sabe del resto de cosas. Lo que Wikileaks está planteando es otra revolución que no afecta al periodismo tan sólo, sino que afecta a la información reservada y secreta, a los servicios secretos, a las informaciones militares... Wikileaks está demostrando que en los último 20 años, todas las informaciones militares entre estados mayores y unidades de combate, en Irak y Afganistan, por poner un ejemplo, están a disposición del público, lo que es de una gravedad extrema para los militares. Yo como periodista quiero esa información, y hacer lo que hemos hecho: contarlo bien y publicarlo. Ahora, para los responsables de esta información, que son los militares, esto es muy preocupante, y plantea problemas de fragilidad de la seguridad para los soldados, las tropas, para sus planes de combate, etc; frente a países como China, donde no creo que se produzca ninguna filtración de ese tipo. Si no se produce ni siquiera filtraciones de informaciones civiles trascendentes... Este es el problema que plantea Wikileaks y que va a dar lugar a una reflexión en los gobiernos occidentales importante sobre la seguridad de las comunicaciones reservadas. Ahora, como periodista es un gran acontecimiento enormemente positivo, que ensancha los márgenes de transparencia y de libertad, y esto si que es bueno. Es verdad también que no se que es Wikileaks y puede estar perfectamente infiltrada por servicios secretos o manipulada. Esto sucede con enorme frecuencia en este tipo de fenómenos.

ETA

Quién les iba a decir a los amanuenses de ETA que escribirían el bestseller de moda. Sus actas, reprografiadas por Pedro Jota a todo trapo, inspiran a lo más granado del kiosco. “Esto, señores, no es el protocolo de una colaboración, no. Esto es más. Es comunión de intereses”, brama desde ABC Hermann Terstch. Se repetía, porque una docena de líneas antes había escrito: “Los etarras son unos socios para un proyecto conjunto, a llevar a cabo con discreción y malicia, no vayan a saber los españoles lo que estamos cocinando”.

Dos corcheas más arriba, el opinatero de Libertad Digital Guillermo Dupuy titula su composición “Un gobierno de delincuentes y una tibia oposición”. Su comadre de teclas afiladas y titular de un carné del PP, Regina Otaola, ve la apuesta y la sube hasta “Dimisión ya… y después, cárcel”. Para no desmerecer el encabezado, culmina su descarga tal que así: “Si el ministro del Interior quiere cantar, que cante tras los barrotes pero que no sigan tomándonos por el pito del sereno a los españoles”.

Actas verificadas… informalmente


¿Y ya son fiables esos papeles timbrados con hacha y serpiente? El editorialista de Cope los autentifica ex-divinis: “Desgraciadamente el relato contenido en esa acta parece muy coherente con otros indicios”. Como eso suena un tanto pobre, El Mundo, que ha ejercido de editor del novelón, acude a la doctrina de la eminencia en etarrología Mayor Oreja: “El hecho de que ETA haya asesinado a cientos de personas no significa que no diga la verdad en un documento elaborado para información interna”. Ahí faltaba añadir “cuando nos conviene, claro”.

Dispuesto a echar una mano a su patrón, Luis María Anson aporta su experiencia y su memoria: “Dos periódicos vascos publicaron algunas de esas actas en medio de una escandalera general. Yo reclamé desde estas columnas que se hicieran públicas todas las actas y el Gobierno se precipitó a echar tierra sobre el asunto”. Pasen por alto el ramalazo ególatra. La clave está al principio: esta burra que ahora se vende con tanto alboroto es bastante vieja.

Tal vez se pregunten qué opina Carlos Dávila de todo esto. De momento, nada. El director de La Gaceta está muy ocupado con una de sus obsesiones de cabecera, un vampiro: “Suelen decir los socialistas que un lametón de Bono deja a cualquiera la espalda como un Ecce Homo, dicho con todos los respetos hacia el homo, naturalmente”.

Movimiento Productivo Argentino

El “club del subsidio” en el ferrocarril. Por Carlos Brown. Perfil.

Nuestra red ferroviaria, alguna vez emblema y orgullo nacional, presenta hoy una situación deplorable.

A partir del proceso privatizador de los 90,se inició una profunda transformación del nuestro sistema ferroviario. Se concesionaron siete grupos de servicios a operadores privados para cubrir el transporte de pasajeros en el área metropolitana; diversos tramos de la red fueron concesionados para el transporte de cargas y el servicio interurbano de pasajeros quedó librado a su suerte, en manos de aquellas provincias que aceptaron mantenerlo a través de convenios con la Nación, lo que provocó el aislamiento de vastas regiones del país.

Las obligaciones contractuales de los concesionarios, tanto de transporte de carga como de pasajeros, registraron un alto grado de incumplimiento y fueron renegociadas sistemáticamente varias veces, en un contexto de progresivo relajamiento regulatorio.

El resultado de este irresponsable proceso fue la total desarticulación de nuestro sistema ferroviario y la desintegración territorial, con niveles decrecientes de inversión. Innumerables “pueblos fantasmas” proliferaron a lo largo y ancho del país, y millones de compatriotas debieron abandonar sus lugares de origen para amontonarse en torno a los principales centros urbanos.

Tras la crisis de 2001-2002 se inicia una nueva etapa. Se declara en estado de emergencia la prestación de servicios del sistema público de transporte ferroviario de pasajeros: se congelan tarifas, se suspenden obligaciones contractuales de los concesionarios y se habilita al Estado nacional a financiar parte de los costos operativos del servicio, fundamentalmente, salarios.

Superada la peor etapa de la crisis, el Gobierno entrante en 2003, en lugar de comenzar a transitar un camino hacia la normalización contractual del servicio, subsanando errores del proceso privatizador, decide profundizarlo. En connivencia con la dirigencia sindical vinculada al transporte, decide montar, perfeccionar y perpetuar un ineficiente y perverso “club del subsidio” que perdura hasta nuestros días, esencialmente corporativo, en el cual todo se define y reparte entre media docena de “vivos”, el Estado es socio “bobo”, los trabajadores son tercerizados, y los usuarios, rehenes.

De los $ 174 millones transferidos directamente del Tesoro a los concesionarios de la red ferroviaria metropolitana en 2003, cuando se consolidó el sistema, se pasó a $ 3.500 millones al cierre de 2010, es decir, se multiplicó por veinte.

Los resultados están a la vista: el servicio metropolitano de pasajeros está colapsado, con frecuencias insuficientes e irregulares, creciente hacinamiento, inseguridad, falta de higiene, deterioro de las estaciones y del mobiliario urbano, antigüedad y deterioro del parque ferroviario, precarización de la regulación y el control.

En términos de pasajeros transportados también ha sido un rotundo fracaso: excluyendo subte, la red ferroviaria metropolitana transporta 10% menos pasajeros que a fines de los años 90, según datos oficiales de la CNRT, a pesar del crecimiento de la actividad económica.

Esta política de subsidios indiscriminados provocó la acumulación de una gran distorsión tarifaria que deberá corregirse, yendo progresivamente a esquemas focalizados en segmentos específicos de demanda, asignando el subsidio sólo a quienes lo necesiten. Esto es técnicamente factible, sólo se requiere decisión política.

Como hacen muchos países del mundo, debemos reposicionar estratégicamente al ferrocarril, integrándolo a un sistema multimodal de transporte de cargas y de pasajeros, como un componente clave.

La preeminencia otorgada al transporte automotor no ha dado los mejores resultados: se han saturado y vuelto cada vez más inseguras nuestras rutas; la logística de nuestra producción se encarece día a día, erosionando nuestra competitividad, sin considerar los problemas de ineficiencia energética y el cuidado del medio ambiente.













Por Carlos Brown
Presidente del Movimiento Productivo Argentino.

domingo, 27 de marzo de 2011

Muertes impunes.

Matan de 3 tiros al dueño de una juguetería para robarle 60 pesos

27/03/11 Los asesinos eran dos menores que iban en moto. Uno fingió interés en un osito y lo fusiló.

Por

Liliana Caruso

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ESCENARIO. EL INTERIOR DE LA JUGUETERIA, VISTO A TRAVES DE UNA VENTANA. A LA DERECHA, LA CAJA SAQUEADA.

ESCENARIO. EL INTERIOR DE LA JUGUETERIA, VISTO A TRAVES DE UNA VENTANA. A LA DERECHA, LA CAJA SAQUEADA.
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* Matan a un juguetero

Hacía apenas 45 minutos que había abierto la juguetería de la esquina de Alvarez Thomas y Heredia, en el barrio porteño de Villa Ortúzar. Su dueño estaba acomodando cajas cuando un adolescente de unos 15 años entró y le preguntó por un osito de la vidriera. El comerciante fue a buscarlo, sin imaginar que todo se trataba de una trampa: cuando giró, el chico se metió detrás del mostrador y le arrancó la caja registradora. “Dame todo”, le gritó, mientras tomaba los 60 pesos que había allí .

El dueño del local no llegó a reaccionar. Sin motivo aparente, enseguida el ladrón le disparó seis veces y huyó en una moto con un cómplice.

Tres balazos dieron en el pecho del comerciante, que se arrastró hasta el negocio vecino (que vende rezagos militares) para pedir ayuda. Pero cayó en la vereda. Su empleado, que estaba en un depósito del local, llegó a la escena cuando todo había pasado. Nadie pudo ayudarlo: la víctima murió a pesar de los esfuerzos de reanimación que hicieron los médicos del SAME.

El comerciante se llamaba Leonardo, tenía 38 años, estaba casado y tenía una hija de 7. Según los vecinos, había abierto la juguetería hacía unos cuatro años pero había comentado que quería cerrarla porque no le resultaba rentable.

Todo ocurrió ayer, cerca de las 10.15. Dos adolescentes que iban de contramano en una moto por la calle Heredia se detuvieron metros antes de llegar a Alvarez Thomas. Allí hay una consigna policial, que se mueve sobre la avenida en distintas direcciones y controla unas seis esquinas.

Cuando el agente encaró para la calle Estomba y se alejó unos cien metros del local, uno de los menores bajó de la moto y entró a la juguetería. Tras simular ser un cliente y arrancar la caja del mostrador, le disparó seis veces al dueño del local. Los impactos mortales fueron en el pecho y a corta distancia, indicaron los médicos.

Mientras el joven estaba adentro de la juguetería, su cómplice dio la vuelta a la manzana con la moto y lo volvió a buscar. Así, ambos escaparon de contramano en dirección a la calle Charlone.

Según contaron fuentes policiales a Clarín, en la huida a uno de los ladrones se le cayeron el teléfono celular y el arma. “Creemos que esas dos cosas pueden ser pistas claves para dar con los asesinos. Los testigos vieron las moto pero no la identificaron por número de chapa patente, el empleado de la juguetería tampoco alcanzó a verles los rostros y no hay más testigos”, contaron los voceros.

Frente a la juguetería donde fue asesinado Leonardo, y a metros de una parrilla que queda sobre Alvarez Thomas, hay una cámara de seguridad que fue instalada recientemente por el Gobierno de la Ciudad. Sin embargo, voceros confirmaron que aún no fue conectada a la red eléctrica y, por lo tanto, de ella no se puede obtener ninguna pista.

Fuentes de la investigación confiaron además a Clarín que es probable que Leonardo haya reconocido al ladrón. “Fueron varios los vecinos que dijeron haber visto la moto y a los jóvenes por la zona en otras oportunidades. Aparentemente viven en las casas tomadas que hay en la calle Charlone, a pocas cuadras de donde ocurrió el asesinato del comerciante”, explicaron.

Los comerciantes que están sobre Alvarez Thomas aseguran que los locales de la zona sufren a menudo asaltos protagonizados por barras de chicos que se juntan en la Plaza 14 de Julio, ubicada a unos 200 metros de la avenida. Señalaron que salen a robar para después poder comprar un poco. Y que consumen la droga allí mismo, a cualquier hora y a la vista de todos los vecinos

Impuestos

Ganancias: deberán pagarlo más de 2.000.000 de asalariados

27/03/11 Se debe, básicamente, a que no se ajustan los valores para las exenciones por la inflación y sí aumentan los salarios.

Por
Ismael Bermúdez

* Imágenes

LOS QUE DECIDEN. DE IZQUIERDA A DERECHA: RICARDO ECHEGARAY, TITULAR DE LA AFIP; LA PRESIDENTA CRISTINA KIRCHNER Y EL MINISTRO AMADO BOUDOU. LA SOLUCIÓN ESTÁ EN ESTAS MANOS. Ampliar



Con los aumentos de salarios que se están acordando en las primeras paritarias de este año, ya casi 1,8 millones de asalariados y 100.000 jubilados están alcanzados por el impuesto a las Ganancias. Y en las próximas semanas, con los acuerdos que se perfilan en bancarios, metalúrgicos o alimentación, casi con seguridad más de 2 millones de empleados y asalariados pasarán a tributar Ganancias. Y parte del aumento de salarios irá al Estado.

Así, mientras entre los trabajadores en relación de dependencia hasta hace poco el reducido grupo de empleados jerárquicos –como gerentes o supervisores – tributaban el Impuesto a las Ganancias, en los últimos años entre los contribuyentes de este impuesto aparecen maestros, camioneros, bancarios, siderúrgicos, petroleros, petroquímicos, operarios de otros gremios y hasta jubilados.

Y no se trata solo de Ganancias; luego, cada vez que consumen, el ingreso de bolsillo aparece castigado por otra cadena de tributos, fundamentalmente con el IVA, que cuenta con una alícuota altísima, del 21%, para la inmensa mayoría de los consumos.

¿Corresponde que todo ese universo de gente que vive de su trabajo personal, como empleado de un comercio o una industria pague Ganancias? Los tributaristas coinciden en que “las rentas del trabajo personal deben seguir alcanzadas por el impuesto a las Ganancias, dado que la ‘renta’ es una de las formas de exteriorizar la capacidad de contribuir con el Estado. Los parámetros ‘renta’, ‘patrimonio’ y ‘consumo’ constituyen la base de todo sistema tributario y, por ende, la renta del trabajo personal no puede quedar eximida de la tributación”, como sostiene Marcelo Domínguez, coordinador de la Comisión Tributaria de la Federación de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas.

Sin embargo, Domínguez agrega que “el problema actual no es la existencia de un Impuesto a la Renta sobre el trabajo personal, sino su gran incidencia sobre trabajadores que no tienen capacidad para contribuir con el Estado en la medida que se les exige. Así, actualmente hay una gran cantidad de trabajadores que han sido alcanzados por el impuesto a las Ganancias solo por no se aumentaron las deducciones personales (mínimo no imponible, cargas de familia, etc) y, además, hay una fuerte incidencia del impuesto sobre la renta de los trabajadores por no adecuarse los tramos de la escala del artículo 90 de la Ley”.

Lo mismo opinan Nadin Argañaraz y Andrés Mir, del IARAF (Instituto Argentino de Análisis Fiscal). “El impuesto a las ganancias se aplica sobre la parte de los ingresos de los contribuyentes que excede a los gastos necesarios para su generación, provengan de alquileres, rentas de capital, desarrollo de actividades empresariales o del trabajo personal, ejercido tanto en forma independiente como dependiente”.

Con este esquema, no habría razones, dicen los especialistas, para que un profesional que en relación de dependencia percibe un sueldo neto de $15.000 mensuales no deba estar alcanzado por el impuesto a la Ganancias y sí lo esté quien tenga los mismos ingresos, pero obtenidos en forma independiente. Y aclaran que lo que “no resulta razonable es que un trabajador casado con dos hijos, que percibe una remuneración neta mensual de $6.665, quede alcanzado por el impuesto. Si los mínimos y deducciones se hubieran ajustado desde el 2001 hasta la actualidad a un ritmo similar al de estimaciones privadas de inflación, el nivel de ingresos sujeto a impuesto se encontraría en torno a los $8.600 mensuales. En el mismo sentido, se deberían haber ajustado los topes de los tramos de escala”.

Así, Argañaraz y Mir concluyen que “más que pensar en si los ingresos de los asalariados deben estar o no alcanzados por el impuesto a las Ganancias, hay que corregir las distorsiones que se fueron generando en los últimos años. Esto provocaría una baja de la carga tributaria efectiva y retornaría la situación a parámetros razonables. La contracara sería una pérdida de ingresos para los fiscos nacional y provincial, que comparten la recaudación de este impuesto”.

Algunas soluciones Domínguez sostiene que una vez que se actualicen las deducciones y los tramos de la escala habría que: Adoptar un sistema de adecuación automática, objetiva y periódica de los referidos “importes fijos”, como pasa con el sistema de adecuación semestral de la recaudación previsional y de la prestación jubilatoria.

Diferenciación por regiones: Ganancias tiene mayor incidencia en las regiones donde la remuneración al trabajador debe compensar sus mayores gastos personales en transporte y vivienda (por ejemplo, Capital, GBA y grandes ciudades) y, además, en las regiones donde la remuneración debe compensar los mayores gastos en alimentos y vestimenta (provincias patagónicas). Por eso resulta inequitativo que los importes fijos sean iguales en todo el país, siendo distintas las capacidades contributivas de los trabajadores, conforme la región del país donde desarrollen sus tareas.

Jubilaciones: deben seguir alcanzadas por el impuesto a las Ganancias, conforme la “simetría” que existe en la relación fisco-contribuyente a lo largo de la vida del trabajador. Durante la vida laboral “activa”, los aportes jubilatorios son deducibles a los efectos del impuesto a las Ganancias, mientras que durante la vida laboral “pasiva” la jubilación constituye una renta gravada en la medida que supere las deducciones personales.

Por su parte, la contadora y abogada Flavia Meltzi plantea que existe un conjunto de temas que resulta urgente modificar. Y enumera los siguientes: Actualización permanente de los parámetros numéricos, como topes de conceptos deducibles (seguros, gastos de sepelio, etcétera), deducciones personales del artículo 23 (mínimo no imponible, deducción especial y cargas de familia), las escalas del artículo 90 (se mantienen sin modificación desde 1999), montos de exenciones por derechos de autor que se mantienen en $10.000 anuales.

Equiparación de las deducciones personales del artículo 23 en concepto de deducción especial entre autónomos y trabajadores en relación de dependencia.

Rentas financieras: parte de la doctrina se expresa a favor de la gravabilidad por un criterio de equidad y otra afirma que su exención responde a la motivación de generar mayores excedentes que puedan ser utilizados luego para incrementar la actividad económica. La legislación vigente no hace una diferenciación entre las rentas financieras aplicadas a la producción.

“En mi opinión debieran gravarse, sin perjuicio de otorgarse un tratamiento preferencial a las rentas que se reinviertan en la actividad productiva”, concluye Melzi

Ahora que lo nieguen con descaro...

Entre Marco Antonio Flores Lozano, Fede El Antropólogo Salinas, Federico Ponce, Daniela Figueredo, Fernanda Rametta, Jorge Festi, Norma Andrea Llull Freire, Fundacion Cedron, Rosa Ines Fernandez, Fernando Gustavo Russo, Frente Cívico Irapuato Ac, La Herrería De Flores, Mpa Flores, Manuel Alejandro Vazquez Flores, Barbara Flores, Lidia Flores, Servio Flores, Fede Alessio, Federico Escudier, Carlos Federico Portofino, Federico Conrroza, Juan Federico, Federico Raúl Pedro Russo, Fernanda Angera, Fernanda Percheruk, Fernanda Torres, Fernanda Morante, Fundacion Rucci, Fundación Síntesis, Fundación Free, Fundación León Calixto, Fundación Honrar la Vida, Fundacion Jennifer, Fundación Nueve Mujeres, Fundacion Ecoproyecto Ecologia, Fundacion Adoptar, Fundación Acarapu-a, Fundación X Vida, Ong Fundacion Amas, Laicos Fundacion Misionera Jmj, Fundacion Sinergia, Fundacion Sendero, Fundación BuenosAires, Fundacion Escuela de Padres, Fundación Procap, Fundacion Felices Los Niños, Fundación Luis Cau, Fundación Banco de Alimentos, Fundacion StaFe En Red, Hacesfalta Fundación Hazloposible, Fundacion Todos Podemos Ayudar, Fundación Ciccus, Fundación Atlas, Fundación Fragua, Fundacion Shema, Naty Fernandez, Nerina Fernandez, Ricardo Fernandez, Juan Santisteban Fernandez, Ruben Sandro Fernandez, Miriam Fernández, Jorge Gustavo Angel Fernandez, Liliana Fernandez, Gustavo Fernández, Isabell Fernandez, Fernando Javier Fernandez, Ituzaingo Fernandez, Rafael Romero Fernandez, Debo Gisela Fernandez, Laura Fernandez, Walter Alberto Fernandez, Pablo Fernandez, Mabel Fernandez, Manuel Agustin Fernandez, Oliver Fernandez Vidal, Luis Sergio Fernández, Pablo Fernandez, Lula Fernández, Patricia Fernandez, Javi Fernandez Farjat, Andrea Fernández, Pablo Fernandez, Jaime Marmolejo Fernandez, Estela Fernandez, Eliana Deborah Fernandez, Ramon Fernando Daniel Kemptner, Fernando Kerveg, Rodolfo Fernando Gomez, Luis Fernando Medina Leguízamo, Fernando Arturo Juri, Carlos Fernando Díaz, Fer Volonte, Fernando Durand, Fernando Aguero, Jose Fernando Blackely, Fernando Varderoni, Fernando Vallejos Colinir, Juan Fernando Garcia, Fernando Luis Brosutti, Adrian Fernando Güemes, Fernando Pagotto, Fernando Gabriel Zarabozo, Fernando Portabales, Fernando Bosco, Fernando Baez, Fernando Landaburu, Fernando Franki, Asencio Fernando, Daniel Fernando Martínez Zampa, Fernando Arrieta Sayour, Fernando Sandoval, Fernando Andrés Rojas, Sergio Fernando Abrevaya, Juventud Frente Civico, Frente De Unidad Peronista, Frente Para la Victoria, Laboulaye Frente Militante Peronista, Frente Juvenil Peronista, Frente Para la Victoria, Mujeres Al Frente Argentina, Frente Defensa Ecológico Austral II, Frente Reconstruccion Justicialista, Juan Ferreyra, Jorge Ferreyra, Pedro Alberto Filipuzzi, Profesorado De Filosofía SMartin, Filosofia Espírita, Uma Filosofia de Vida, Mariné Ferrando, Francisco Ramirez Carreiras, Francisco Bruno, Francisco Lito Mejias, Francisco Gonzalez, Francisco Gonzalez, Francisco Segundo Bahamonde, Jose Francisco Quiroz, Francisco Rolando Arias, Francisco De Narvaez, Francisco Vásquez Peralta, Francisco Dhers, Francisco Montesano, Laura Farioli, Mahia Falah, Felipe Gonzalez, Felipe Guzman, Agrupacion Felipe Vallese, Felipe Vallese Itinerante Quilmes, Ediciones Fabro, Hartos de Fingir, Josep M. Folía, Santa Fe la Provincia, Noticias Reutemann Santa Fe, '-Gráfica Santa Fe, Ana Mandragora Fe, Sindicato Viales Santa Fe, Apropol Santa Fe, Junglatv Santa Fe, FireHeart Juvenil, Argentina Futura Lanus, Si Fuera Como Ayer, Bachy Scagliotti, Matias Huentelemu Ferreira, Francisca Helia Ferreira, Andrea Fabiana Reyna, Claudia Fabiana Gonzalez, Fabiana Isabel Quesada, Fabiana Cammarata, Zulma Aurora Faiad, Belen Funke, Gustavo Ferri Intendente, Rubén F. Herrera, Red Escuelas Normales Superiores, Fekoor Federación Bizkaia, Federacion Entidades Vecinales, Federacion De Cuadros Peronistas, Federacion De Agrupaciones Peronistas, Favio Mark Polit, Nestor Aguilar, Alberto Lotuf, Emilia Claudia Figueroa, Isaac Figueroa, Fanny Figueroa, Giuliano Falconnat, Fuerza San Miguel, Fuerza Juvenil Latinoamericana, Fuerza De Mexico Obreros, Fuerza Renovadora, Florencia Palavecino, Florencia Castro, Florencia Miranda, Maria Florencia Perillo, Florencia Canteros, Florencia Alé, Florencia Andría, Florencia Capon, Florencia Fulgenzi, Florencia Rivero Mosconi, Gonzalo Ferretti, Fabian Piccini, Fabian Patachiuta, Gustavo Fabian Sapia, Fabian Conde, Fabian De la Cruz, Fabian Bonda, Nestor Fabian Brito, Fonres Sa, Fer Sanchez, Angelita Feliciano, Alborada Sociedad de Fomento, Sociedad Fomento Ricardo Rojas, Educación Empresarial Fungestar, Gustavo Federrath, María Soledad Farrell, Claudia Fabbro, Nit de Fades, Foro De Ciudadanos Libres, Foro Hacia la Sustentabilidad, Foro De Seguridad Banfield, Foro De Seguridad Burzaco, Foro Murguero Dale Murga, Agrupación Fénix Banco Ciudad, Alma Fuerte, Decorarte Fiestas, Fiestas Urbangroup, Lola Ferrer, Fabio Ferrer, Ricardo Ferrer Picado, Fondo De Ayuda Toxicologica, Juan Luis Fogol, Gerardo Ortega Fonseca, Arandano Rodante Fest, Andrea Giselle Frade, Victor Hugo Farragut, Arturo Jauretche La Florida, Andres Folgado, Redaidi Gonzalez Fidani, Abogados Sin Fronteras, Abogados Sin Fronteras Asf, Salvar A Floresta, Forodeseguridad LZdecima, Fabio Inalef, Fabio Alberto Cortés Guavita, Fabio Pallero, FrenteCivico SeccionalDoce, Feia Industria Azucarera, Movimiento Federal-Peronista, Frp Segunda Seccion Electoral, Instituto Cristiano Formacion Politica, Atam FueradeConvenio, Froc Los Reyes, Marcelo Federici, Juventud Fdn La Plata, Juventud Fdn San Isidro, Olp Tres de Febrero, Agrupacion Veinticinco de Febrero, Oscar Fontan, Fmvillatrinidad Villa Trinidad, Las Fuentes Artesanales, Fiesta Rivadavia, Damian Fretes, Espacio Filopolitikos, Santiago Finisterre, Nuevediezonce Findelaera, Flor De Aleli, Flor Di Niro, Flor Miranda, Guillermo Frison, Frenteparalavictoria Santa Cruz, Enrique Follonier, Adela Furriol, Fernet Branca Suarez, Licenciada Gisela Faro, Familias Unidas, Los de Furia, Fisioterapia Barceló, Joelma Fefu, Feria Americana Alma Zen, Farah T. 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Rocha-Fundavida Argentina, Velas Para Fina, Martin Fierro y Agrupacion Ciudadanos En Movimiento
Agrupacion Ciudadanos En Movimiento 24 de marzo a las 19:13 Responder • Denunciar
Viernes 25 de marzo a las 11:00 Hs en Suarez y Alte Brown (La Boca) contaremos con la presencia de Gustavo Canteros ( Candidato a jefe comunal) y Jorge Todesca ( Candidato a Jefe de Gobierno)ambos por el PERONISMO FEDERAL.
Quienes se harán presentes para interectuar con todos los vecinos de la comuna
Juan Santisteban Fernandez 25 de marzo a las 14:46 Responder • Denunciar
Ok. Gracias. Desde Peru todo mi apoyo. Allí estare virtualmente.
SALUDOS.
Juan Ernesto Fredes 25 de marzo a las 23:12 Responder • Denunciar
Adelante con el PERONISMO FEDERAL...
Fernando Baez 25 de marzo a las 23:20 Responder • Denunciar
En cuál de sus versiones lo prefieren: en la narco de Tachuela?, en la fraudulenta de Das Neves, en la extraterrestre del Alberto?...
Andrea Fabiana Reyna 26 de marzo a las 12:21 Responder • Denunciar
agradezco igual vuestra invitacion...pero estoy con cristina.....atte. andrea reyna
Fabian Bonda 26 de marzo a las 12:24 Responder • Denunciar
yo paso soy peronista y kirchnerista !!!!
Fede El Antropólogo Salinas 26 de marzo a las 12:26 Responder • Denunciar
Entonces sinceramente no sos peronista.
Andrea Fabiana Reyna 26 de marzo a las 12:40 Responder • Denunciar
fede....tengo 44 años, de familia peronista.....que yo no comparta "tu pensamiento" no significa que no sea peronista.........respeto enormemente el pensar diferente al mio.....quisiera fuese de la misma manera conmigo......eso es la democracia..el pensar libremente y poder decirlo sin temor a nada ni a nadie.....viva la diversidad de pensamiento!......saludos
Fede El Antropólogo Salinas 26 de marzo a las 12:48 Responder • Denunciar
Yo también soy peronista, estudioso del fenómeno, y esta tilingueada, insisto,no es peronsmo, ni por asomo.Esto es un populismo con aristas izquierdozas.
Fabian Bonda 26 de marzo a las 12:53 Responder • Denunciar
jajajaja fede comprate un cerebro por que el te vendieron esta fallado !! por favor estudioso de que ? de ser un lacayo de la burguesia ? anda querido segui con tu vida y no me jodas la mia
Fede El Antropólogo Salinas 26 de marzo a las 12:58 Responder • Denunciar
Noves que notienen idea de lo que es estar en desacuerdo? Cerebro más que vos seguro tengo, no creoque las universidades regalen títulos, que vos me desprestigies no me va ni me viene, no tenés entidad. Lacaya será lamadreque te parió maleducado. Yo no te jodo lamia y si lo hago pobrecito, un tipo sin cerebrote la jode... qué pobre vida tenés.
Rodolfo Fernando Gomez 26 de marzo a las 13:08 Responder • Denunciar
Viejo el peronismo se fue a la tumba con su líder. Menem decía ser peronista y mira como estamos. Hoy muchos se lavan la cara poniendo en su comité las fotos de perón y evita, pero en la mente ya tienen una idea de como cagar a esas masas que deberían representar. Hagan de la política un instrumento útil y no terminen por enterrar la democracia aún más. Perdón si ofendo a alguien, no es mi intención, este gusano de la plebe solamente quiere explayar su sentir, nada más. Gracias por su tiempo.
Enviado a través de Facebook Móvil
Andrea Fabiana Reyna 26 de marzo a las 13:31 Responder • Denunciar
no esta bueno para NAAADA ENFRENTARNOS......ASI NO LE HACEMOS BIEN AL PAIS....DEJEMOS DE LADO LAS OFENSAS Y SEAMOS PERSONAS CON IDEOLOGIA "RESPETUOSOS DEL OTRO.....LA PALARA TILINGUERIA Y POPULISMO ...CON EL SOLO OBJETIVO DE OFENDER?, A QUIEN???.....TENGO MI IDEOLOGIA Y ME SIENTO REPRESENTADA PLENAMENTE POR ESA PERSONA......Y RESPETO A QUIEN PIENSE DIFERENTE A MI....Y LO QUE MENOS QUIERO Y NI ME INTERESA , ES CONVENCER AL OTRO DE QUE ESTA EQUIVOCADO SEGUN MI PENSAMIENTO.........EL FANATISMO NO CONDUCE A NADA.....Y JAMAS "POR UN POLITICO" SERE "DE TABLON Y CAERE EN LA DISCUSION BARATA Y SIN SENTIDO"..
Liliana Franco 26 de marzo a las 13:39 Responder • Denunciar
no te quiero en mi muro la tilinga es tilinta populista, clientelista barata no es abogada informate mas este desgobierno es es eso un desgobierno del que se quejan los paises en serio de su corrupcion
falto de seriedad, ladrones, todos
Fede El Antropólogo Salinas 26 de marzo a las 13:41 Responder • Denunciar
Bien Liliana.
Federico Ponce 26 de marzo a las 13:42 Responder • Denunciar
POR UN MEJOR PAIS VAMOS TODOS JUNTOS .. MUY BIEN ADREA POR TU COMENTARIO .. NADA DE REPROCHES ..MEJOR HAGAMOS COSAS BUENAS PARA NUESTRO AMADO PAIS
Liliana Franco 26 de marzo a las 13:44 Responder • Denunciar
esta señora no tiene pensamiento, solo se puede pensar con cerebro
no es mi intencion indicarle que cambie simplemente !!!NO QUIERO KK NI CACA DESCEREBRADA EN MI MURO, ELLA NO PUEDE RESPETAR A QUIEN NO PIENSE COMO ELLA PORQUE !!!!NO PIENSA!!!
Liliana Franco 26 de marzo a las 13:50 Responder • Denunciar
UNA COSA BUENA ES ELIMINAR LA KK DE MI MURO
Fabian Bonda 26 de marzo a las 13:53 Responder • Denunciar
FEDE O SORETE SERIA MEJOR SOS UN POBRE GORILA Y LACAYO ANDA COMPRARTE UN CEREBRO SEGUI CON TU IDEAS PATETICAS QUE SEGURO TU VIDA DEBE SER IGUAL Y COMO YO SIEMPRE TENGO LA ULTIMA PALABRA VOY A DENUNCIAR ESTE CORREO GORILA Y APESTOSO !!! CHAU GORILAS TENGAN UNA VIDA COSA QUE LES FALTA !!!!
Andrea Fabiana Reyna 26 de marzo a las 13:53 Responder • Denunciar
QUEDATE TRANQUILA LILIANA....NO ME INTERESA ESTAR EN TU MURO PARA NADA, SOLO QUE UDS ME ENVIARON LA INVITACION......Y CREEME QUE RESPETO TAMBIEN TUS "EXPRESIONES SACADAS DE CONTEXTO......NO ES MI ESTILO COMUNICARME CON LA GENTE DE ESA MANERA, POR TANTO NO ESPERES DE MI UNA PALABRA QUE PUEDA OFENDERTE..."NO ME INTERESA"......Y "ME CONSIDERO UNA PERSONA INFORMADA, MAS ALLA DE TENER 20 AÑOS DE PROFESION COMO MEDICA....NO ESTAS DIRIJIENDOTE A UNA "IGNORANTE DE LA REALIDAD"......QUE NO PIENSE COMO VOS NO SIGNIFICA QUE SEA YO "CACA DESCEREBRADA " SEGUN TU LENGUAJE VULGAR...... CON FEDE TODO MAS QUE BIEN...ESTOY SEGURA QUE COMPRENDE QUE TANTO EL COMO YO SOMOS DUEÑOS DE PENSAR DIFERENTE.....HASTA PRONTO FEDE. ANDREA
Andrea Fabiana Reyna 26 de marzo a las 14:01 Responder • Denunciar
Y LILIANA.....NUNCA ACOSTUMBRO A OFENDER CON EXABRUPTOS A NADIE , MUCHO MENOS A PERSONAS QUE NO CONOZCO......ME LLAMA MUCHISIMO LA ATENCION DE TI QUE VEO "TIENES FORMACION"....REALMENTE SORPRENDENTE.....
Liliana Franco 26 de marzo a las 14:09 Responder • Denunciar
ALGUIEN PENSANTE ME PUEDE DECIR COMO BORRARME DE ESTE ESPACIO LLENO DE PERSONAS QUE NO SON DE MI AGRADO?
Andrea Fabiana Reyna 26 de marzo a las 14:12 Responder • Denunciar
SOS INTELIGENTE.....DEBERIAS SABER COMO HACERLO....
Fabian Bonda 26 de marzo a las 14:13 Responder • Denunciar
VOS DE PENSANTE NO TENES NADA CARA DE MAL COGIDA !!!
Fede El Antropólogo Salinas 26 de marzo a las 14:15 Responder • Denunciar
Que nivel de respeto! Sudan educación estos KK
Maria Elena Filgueira 26 de marzo a las 14:22 Responder • Denunciar
Q niven de agresión, con eso solucionan las cosas? Porque en vez de agredirse, no buscan salir adelante como seres humanos pensantes? Soy apolítica, SI, soy responsable de mis actos, respeto a los demás... pero ver que ninguno se pone en adulto pensante y pelean como criaturas malcriadas, no me da interés en pertenecer a ningún partido.
Enrique Follonier 26 de marzo a las 14:36 Responder • Denunciar
che mafalda si seriaun ser vivo te mataria sacala de ahi.....
Liliana Franco 26 de marzo a las 14:39 Responder • Denunciar
EL 24 DE MARZO ALGUIEN DECIDIO LLAMARLO EL DIA DE LA MEMORIA; DECLARARLO FERIADO Y FESTEJARLO CON BOMBOS Y PLATILLOS, UN SIN FIN DE MANIFESTACIONES Y DISCURSOS EXALTANDO LA FIGURA DE LA "JUVENTUD MARAVILLOSA" QUE LLEGARON AL SACRIFICIO DE SUS VIDAS EN SU LUCHA POR UNA CAUSA EMANCIPADORA.
CADA UNO DE USTEDES TIENE SU OPINION FORMADA Y NO ES MI INTENCION ENTRAR EN UNA DISCUCION POLITICA.
SOLO QUIERO MOSTRAR LA OTRA CARA DE LA VERDAD QUE NO SE CUENTA Y QUE NO SE ENSEÑA EN LAS ESCUELAS.
ESA JUVENTUD QUE FUE ALENTADA DESDE MADRID PARA LUEGO EXPULSARLA DE LA PLAZA DE MAYO ALLA POR MAYO DE 1974.
ESA JUVENTUD QUE SE ENCONTRABA DETENIDA POR SUS DELITOS Y LIBERADOS EL 25/05/73 CUANDO SE ASALTARON LAS CARCELES Y LUEGO SE COMPLEMENTO CON UNA LEY PREPARADA POR EL MINISTRO DEL INTERIOR ESTEBAN RIGHI (HOY PROCURADOR GENERAL DE LA NACION).
ESA JUVENTUD QUE SE ENCARGO DE ASESINAR Y COMETER ATENTADOS A DIESTRA Y SINIESTRA SIN IMPORTAR QUIEN FUESE ABATIDO.
ESA JUVENTUD QUE FUE INDULTADA POR LOS DECRETOS DE MENEN, LOS QUE NO FUERON ANULADOS POR EL CONGRESO.
ESA JUVENTUD ASESINA QUE HOY GUIA LOS DESTINOS DE NUESTRA PATRIA, QUE MUESTRAN UN RENCOR IRRECONCILIABLE, QUE BUSCAN POR TODOS LOS MEDIOS DESTRUIR LAS FUERZAS ARMADAS (QUE YA NI PARA DESFILAR SIRVEN) Y QUE SI PUDIESEN JUZGARÍAN A TODOS SUS INTEGRANTES POR EL ECHO DE HABER FORMADO PARTE DE ELLAS ENTRE EL 76/83: VERTBISKY (INTELIGENCIA DE MONTONEROS) ASESOR PRINCIPAL DE LA PRESIDENTE, COMANDANTE TERESA (NILDA GARRE) MINITRA DE DEFENSA Y HOY MINISTRA DE SEGURIDAD, DUHALDE (ERP) SECRETARIO DE DERECHOS HUMANOS, KUNKEL (MONTONEROS) DIPUTADO DE LA NACION POR EL FPLV, BENETTI (MONTONEROS) EMBAJADOR EN ESPAÑA Y MUCHOS MAS.
SOLO HAY QUE LEER LAS PUBLICACIONES DE LA EPOCA (NO OLVIDAR A "EL DESCAMISADO", "EVITA MONTONERA" Y "LA CAUSA PERONISTA"), REMITIRSE A LAS DECLARACIONES DE LOS PRINCIPALES LIDERES POLITICOS DE ESE MOMENTO MESES ANTES DEL GOLPE, A LAS SESIONES DEL CONGRESO DE LA NACION DE LA MISMA EPOCA.
MUCHAS COSAS QUEDAN EN EL TINTERO PERO ESTO ES PARTE DE NUESTRA HISTORIA QUE NO QUIERE MOSTRARSE Y QUE TODO ESO SUCEDIDO NACIO POR GENERACION ESPONTANEA DE UN GRUPO DE MILITARES LOCOS.
LES AGREGO UN ARTICULO PUBLICADO EL EL DIARIO LA NUEVA PROVINCIA DE BAHIA BLANCA Y UN LISTADO DE MUERTOS Y ATENTADOS PERPERTRADOS POR LA GUERRILLA. A ESTA LISTA DEBEN AGREGARSE APROXIMADAMENTE UNAS 1.800 PERSONAS CIVILES (DISPONGO DE UN LISTADO INCOMPLETO) DE TODOS LOS ESTRATOS SOCIALES, PROFESIONES Y EDADES VICTIMAS DE LA BRUTALIDAD DE LA SUBVERSION.
Fer Volonte 26 de marzo a las 15:19 Responder • Denunciar
lo que estaria muy bueno es que cuando se termine de juzgar a los malditos militares que mataron a tanta gente , se juzgue a los terroristas , llamalos A.A.A, Montoneros ,ERP, etc tambien por delitos de lesa humanidad. todas las opiniones son valederas. siempre y cuando sea con respeto a los demas. PERDON SI OFENDI A ALGUIEN
Liliana Franco 26 de marzo a las 15:28 Responder • Denunciar
igual me muestro y muestro mi edologia pero creo q en este grupo no son del palo
Juan Ernesto Fredes 26 de marzo a las 15:45 Responder • Denunciar
Esta es una invitación a ir a un acto partidario , si alguno quiere discutir alguna otra cosa.. la puede hacer en otro MURO... lo que si no se discute.. es que el FRENTE PARA LA VICTORIA.. no es peronismo.... ellos lo han querido asi.. y eso se respeta.. pero si alguno, tienen que decidir.. si estan el el fpv.. y son peronista.. tambien se los respeta.. pero no, si diecen que los kk son peronista..
Francisco Bruno 26 de marzo a las 20:31 Responder • Denunciar
muchachos a LLORAR AL BAÑO, CUANDO GANEN CON LOS VOTOS DEL PUEBLO CHARLAMOS (IMAGINO QUE A ESTA ALTURA NO PIDEN UN GOLPE CIVICO MILITAR) MIENTRAS TANTO SE VAN A TENER QUE BANCAR A NUESTRA QUERIDA PRESIDENTA CRISTINA MUCHOS AÑOS MAS....POR QUE EL PUEBLO ARGENTINO SABE LO QUE LE CONVIENE...
Juan Ernesto Fredes 26 de marzo a las 21:01 Responder • Denunciar
De eso se trata FRANCISCO.. de ganar las elecciones con autenticos votos.. y no te jactes.. porque asi se jactaron los menemistas socio delos kk para las ventas de las empresas del estados.. y ahora critican los años 90 y siguen SIENDO SOCIOS.....
Francisco Bruno 26 de marzo a las 21:30 Responder • Denunciar
Disculpame Juan pero los votos son los votos, la democracia es y debe ser asi, que gobierne el o la que represente al pueblo, Cristina habla y la patria se emociona. Por otro lado no creo que K esten de acuerdo con las privatizaciones por que si no, no hubiesen estatizado anses, aerolineas, la fabrica de aviones de cordoba, lanzado la ley de medios etc pero a ver contanos vos cual es tu candidato por que lo que veo en tu face son fotos de duhalde, ayyyyy dios mio ese si que es un sicario del demonio, el varon de la frula..
Podremos discutir horas pero para empezar a discutir como peronistas devemos reconocer que la unica verdad es la realidad y el pueblo en su conjunto hoy dia vive muchisimo mejor que antes de que asumieran los pinguinos.
CRISTINA ES PUEBLO Y ES PATRIA
Liliana Franco 26 de marzo a las 22:04 Responder • Denunciar
Liliana Franco
Liliana Franco
Una vez mas FUERA DE MI MURO LOS KK , LAS COMERCIANTES DEL PAÑUELITO
LOS QUE NO RESPETAN A NUESTROS HEROES,LOS QUE NO RESPETAN A LAS VICTIMAS DEL TERRORISMO, LOS QUE DICEN SI A LA MATANZA DE BEBES POR NACER, LOS QUE AMAN EN MATRIMONIO HOMOSEXUAL,LOS QUE NO REPRIMEN LA PROTESTA,LOS INMOSTRABLES INFERIORES FALTOS DE EDUCACI ..
Andrea Fabiana Reyna 26 de marzo a las 22:17 Responder • Denunciar
como podes "llevar la bandera del partido que representas teniendo tanta intolerancia, discriminando, siendo tan cerrada y no aceptando el pensamiento diferente al tuyo.....si en realidad decis ser del peronismo federal....no lo dejes tan mal.....
Fabian Bonda 26 de marzo a las 22:23 Responder • Denunciar
QUE DUHALDE VAYA A LA CARCEL POR KOSTEKY Y SANTILLAN !!!! NARCO Y ASESINO !!!!
Fabian Bonda 26 de marzo a las 22:23 Responder • Denunciar
LILIANA FRANCO ESTAS DENUNCIADA POR NAZI !!!
Andrea Fabiana Reyna 26 de marzo a las 22:32 Responder • Denunciar
no sos una "joven rebelde"....las experiencias de vida te deberian haber enseñado a no ser desmesuradamente agresiva verbalmente con quienes no pensamos como voz.......vos me terminas de convencer y me ayudas a reafirmar "que siga en el camino y a la persona que elegi......", conozco muchas mujeres y hombres como voz....sin ir mas lejos la OCAÑA, que con una trompada "LA SEÑORA LE REFUTO A UN CABALLERO".....IMPRESENTABLE "LA SEÑORA"....
Florencia Fulgenzi 26 de marzo a las 22:51 Responder • Denunciar
Leo : mucha ideologìa sentida ; muchas ideas devenidas de mandato social ; mucho clichè....pienso , mejor , siento una profunda tristeza por la falta de madurez de construcciòn colectiva de pluralismo.
Sobre la intolelancia , y la ignorancia , no opino , la lamento , y trabajo duro para combatirla.
Francisco Bruno 26 de marzo a las 23:06 Responder • Denunciar
Estoy con la compañera CRISTINA 2011!!!!!!!!
Fabian Bonda 26 de marzo a las 23:11 Responder • Denunciar
dejalos francisco son una minoria que añora los 90 donde vivian en una nube de pedo y se creian que estaban en el primer mundo !!! les duele y les da rabia saber que cristina va a seguir gobernando y se tienen que tragar su veneno para adentro !!!
Francisco Bruno 26 de marzo a las 23:19 Responder • Denunciar
jaja ya se compañera pero bueno no puedo evitar divertirme imaginando como se exasperan, enloquecen al ver renacer al pueblo peronista
Liliana Franco 27 de marzo a las 2:42 Responder • Denunciar
la mayoria eran montoneros, coincido con Videla. Fue una guerra
23.- “Habrá habido alguno que otro desaparecido que no tenía nada que ver; pero la inmensa mayoría eran militantes y la inmensa mayoría eran montoneros. A mí me hubiera molestado muchísimo que mi muerte fuera utilizada en el sentido que un pobrecito dirigente fue llevado a la muerte.” - Mario Firmenich, Comandante Montonero (marzo, 1991). 24.- “Coincido con Videla. Fue una guerra.” - Mario Firmenich, Comandante Montonero
Eliana Deborah Fernandez 27 de marzo a las 3:07 Responder • Denunciar
LOS MILITARES TUVIERON UN JUICIO JUSTO LOS MUERTOS POR EL "PROCESO DE REORGANIZACIÓN NACIONAL" NO.
ADEMÁS BUENOS Y MALOS HAY EN TODOS LADOS, PERO ESO NO JUSTIFICA LA MATANZA INDISCRIMINADA Y MUCHO MENOS LA APROPIACIÓN ILEGAL DE SUS HIJOS... YO VOTO POR UNA PROPUESTA, Y EN ESTE MOMENTO ES PARA MI LA MAS ADECUADA LA QUE LLEVA ADELANTA LA SRA. PRESIDENTA.
Liliana Franco 27 de marzo a las 3:12 Responder • Denunciar
7.- “Tu hermana y vos eran montoneros convencidos? - Sí. Nadie nos usó y nadie nos pagó. No fuimos perejiles como dice la película de Héctor Olivera, que yo mismo asesoré hasta done pude. Fuimos a la conquista de la vida o la muerte.” - Pregunta de la periodista montonera Viviana Gorbato y respuesta de Jorge Falcone, montonero, sobre él mismo y su hermana Claudia Falcone, montonera, muerta en la llamada “Noche de los Lápices”.

48.- “Cuando se dio la película, yo fui llevado en andas con Pablo Díaz, el sobreviviente, del cine al Obelisco. Allí dije que mi hermana estaba en la clandestinidad con documento trucho, que respondía a una orgánica revolucionaria. Esto puso a todos nerviosos. No querían escuchar esas cosas. Mi hermana no era una Caperucita Roja a la que se tragó el lobo. Era una militante revolucionaria.” - Jorge Falcone, montonero, hermano de Claudia Falcone, sobre el día del estreno de la película “La Noche de los Lápices” de Héctor Olivera.
Liliana Franco 27 de marzo a las 3:19 Responder • Denunciar
7.- “El objetivo perseguido por estos grupos minoritarios es el pueblo argentino, y para ello llevan a cabo una agresión integral. La decisión soberana de las grandes mayorías nacionales de protagonizar una revolución en paz y el repudio unánime de la ciudadanía, harán que el reducido número de psicópatas que va quedando sea exterminado uno a uno por el bien de la República.” - Juan Domingo Perón, Presidente de la Nación (julio, 1973).
Manuel Agustin Fernandez 27 de marzo a las 8:01 Responder • Denunciar
en la hora de los pueblos, las politicas de consenso y de pacificacion, deben ser prioridades, la patria no admite un pueblo dividido, en el fondo de la historia, unos y otros han actuado segun sus creencias y ideologias, las guerras siempre dejan muertos y resentimientos y cada cual puede adaptarse a los nuevos tiempos, para evaluarlos es de hacerlo en los contextos vividos.
Es hora de pensar en Patria, Cristina y Kichner renacieron la utopia y eso es lo que nos ha echo crecer.
Manuel Agustin Fernandez 27 de marzo a las 8:12 Responder • Denunciar
nuestra espontaneidad, sin modelos preestablecidos, con administracion dura e impredecible, resaltando los valores nacionales, la incorporación de la juventud al proseso de inclusion y un volver a las ideas hace que volvamos a pensar que es posible.
Mi modesta opinion de militante, nunca fuimos montoneros, al contrario fuimos un grupo independiente que trato de asesorar a militantes que huian desconcertados de las filas montoneras y de los feroces asesinos de la triple A.-
Manuel Agustin Fernandez 27 de marzo a las 8:24 Responder • Denunciar
Hay que encontrar un punto de equilibrio, hay muchos enemigos que esperan que nos equivoquemos, el punto de encuentro no es el pasado, ya que en nuestra historia dividida de unitarios y federales, no vamos a encontrar la solucion.
evaluo con mucho respeto tanto a unos como a otros, hay que estrechar filas en el pensamiento nacional, dejando de lado los errores de la historia, repensando a este pais y generando consensos
hubo una guerra que nos unio aun en dictadura, hubo muertos innecesarios y muertos por la bandera de la patria, hoy necesitamos releer la historia y actuar en politica con sentido realista y desapasionado, solo asi encontraremos el camino.
Maria Elena Filgueira 27 de marzo a las 8:48 Responder • Denunciar
Por esa razón, la agresión no la justifico bajo ningún concepto, ni siquiera la verbal, es más de lo mismo.
Fabian Bonda 27 de marzo a las 10:33 Responder • Denunciar
aca hay algo bien claro y a muchos no les guste pero o estas del lado del pueblo o del lado de la burguesia !!!
FrenteCivico SeccionalDoce 27 de marzo a las 10:43 Responder • Denunciar
LOS ISMOS NO CONDUCEN A NINGUN LADO... Y LA VERDAD VEO MUCHOS AQUÍ. COMPARTO ALGUNAS COSAS CON VOS MANUEL ...(las políticas de consenso y pacificación deben ser prioridades, la patria no admite un pueblo dividido... ....hasta el final de ese párrafo)
INCLUSION SOCIAL E IGUALDAD DE CONDICIONES PARA TODOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
Juan Ernesto Fredes 27 de marzo a las 10:46 Responder • Denunciar
Mejor estar del lado de la justicia, del orden, del respeto, del progreso individual y colectivo, del lado de aquel que construye, educa, que se sacrifica por su familia, del lado de DIOS, y de la CONSTITUCIÓN NACIONAL, DE LA REPÚBLICA... SI ESTA DENTRO DEL MODO DE VIDA QUE HEMOS ELEGIDO NO HAY DIVISIONES...
Fabian Bonda 27 de marzo a las 10:52 Responder • Denunciar
claro ustedes estan del lado de videla ,de la represion, de la muerte de kosteky y santillan del lado de fascismo !!! por favor y ustedes se dicen peronistas jajajajaja ustedes sos gorilas y nunca mas me manden estas invitaciones por que yo estoy del lado de cristina y del lado del pueblo por que soy peronista de verdad y montonero eso ser peronista y no alabar a videla como hace el gorila de tu jefe duhalde !!!!!
Juan Ernesto Fredes 27 de marzo a las 11:15 Responder • Denunciar
FABIAN..del lado de la represión..(Clarín).. del lado del fascismo? que somos gorilas? y para No ser eso que dices.. hay que necesariamente estar del lado de Cristina?.. bueno.. sos montonero no te puedes decir peronista.. podrás tener inclinaciones hacia el Justicialismo pero no puedes decir que sos peronista.. Si te pones agresivo.. demuestras claramente que este es el MODELO DE CONFRONTACIÓN Y DE MENTIRA... ASI ES DON FABIAN BORDA... no te agravio a vos.. solo al modelo... RESPETÁ LAS OTRAS IDEAS...
Fabian Bonda 27 de marzo a las 12:10 Responder • Denunciar
SI NO QUIEREN QUE LOS AGREDA NO ME MANDEN ESTAS INVITACIONES POR QUE YO NO TENGO NADA QUE VER CON USTEDES Y SOY MAS PERONISTA QUE VOS Y TU JEFE !! Y BIEN ORGULLOSO DE SER MONTONERO !!!!
Juan Ernesto Fredes 27 de marzo a las 12:57 Responder • Denunciar
es una contradicción decir que es MONTONERO Y PERONISTA.. seras en todo caso si te gusto Perón que son JUTICIALISTA...
Para salir de aca.. tienes que buscarte en la parte superior de ésta y cliquear eliminar.. y entonces no te fastidiaremos con nuestras ideas.. y asi le podes contar a otros que sos PERONISTA Y MONTONEROS.. por lo menos a mi NO.. Y YA QUE TE SIENTES PERONISTA.. TE DESPIDO CON UN ABRAZO PERONISTA...
Oscar Lázaro Alvarez Felice 27 de marzo a las 13:26 Responder • Denunciar
Con mis respeto a todos, leo y re-leo todo lo expuesto. Siento cómo si masturbasen a los muertos buscando una imposible eyaculación. Todos los muertos merecen respeto sean del lado qué sean, de poco sirve quien se ampara en "soy apolítico", Monto o Peronista. Todos los muertos continúan allí, aquí lo qué importa ahora mismo, es el futuro de un país, sin olvidar la historia para no cometer los mismos horrorosos errores!
Franco Costa 27 de marzo a las 13:30 Responder • Denunciar
pero vallanse todos a la reputisima madre que los remil pario pedazo de forros que vienen a hablar de PERONISMO USTEDES NOS VIENEN A DAR CLASE AL PERONISMO DE JUAN DOMINGO PERON , MANGA DE MILICOS FACHOS REPRIMIDOS EL UNICO QUE QUIERO QEU ME JUZGE O ME PONGA EN TELA DE JUICIO MI POSTURA es un peronista de verdad carajo! un peronista de juan peron y eva peron , NO UN GORILA CON CARETA INFILTRADO , DEJENSE DE JODER Y SAKENME DE ESTA COSA QUE ME DAN VERGUENZA
Estudio Fotografico Sd 27 de marzo a las 13:37 Responder • Denunciar
CONSULTA ME PARECE PERFECTO QUE DEBATAN DIFERENTES IDEAS POLITICAS, PERO QUIE FUE EL ILUMINADO QUE ME AGREGO ACA YA QUE ME MOLESTA RECIBIR ESTOS MENSAJES DE POLITICA, ES ALGO QUE LA VERDAD ME INTERESA MUY POCO
Lucía Folino Avellaneda 27 de marzo a las 13:52
En tanto que la supuesta oposición del peronismo federal, el radicalismo y los aliados que se pasaron a uno u otro bando no abran los archivos y desclasifiquen lo que ya tiene wikileaks, el escándalo del caso Pandora y la Etiqueta Negra, de la que fui víctima con una proscripción de más de cuarenta años, resulta improbable que algún político sea creíble.
Al final se cumplirá -por desgracia- mi nefasta profecía: Ocultándome lo único que logran -tal como viene sucediendo- es fortalecer a la mafia del clan de los Kirchner, que se sucederán como dictadores castro-chavistas.
Para debatir ideas hay que salir del esquema "doméstico" que nos impone EEUU Y LA CIA y que tiene su origen en el derrocamiento de Juan Perón en 1955 y la estrategia del Plan Cóndor (inspirado en la derrota argelina) para desmantelar la posición pacífica.
La prensa NOVELA los relatos, y arma su propia HISTORIA, tal como ha confesado el patético hijo de Tomás Eloy Martínez en la FERIA DEL LIBRO del año pasado.
Quienes no sepan de qué hablo lean mi testimonio (tan válido como cualquiera de las mentiras que suscriben Página Doce, el grupo Clarín, Atlántida o Telefónica):
http://lasmanosdejuanperon.blogspot.com/
http://elblogdeluciafolino.blogspot.com/

http://www.youtube.com/watch?v=4HkHhpm9gOQ
Nuevos incidentes Feria del Libro una persona Increpó a Magdalena Ruiz Guiñazú,
www.youtube.com
http://publicaronline.net/ Nuevos incidentes Feria del Libro una persona Increpó a Magdalena Ruiz Guiñazú, Dirigiéndose a Magdalena dijo que ella había sido proscrita y que nadie había salido en su ayuda.
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En tanto que la supuesta oposición del peronismo federal, el radicalismo y los aliados que se pasaron a uno u otro bando no abran los archivos y desclasifiquen lo que ya tiene wikileaks, el escándalo del caso Pandora y la Etiqueta Negra, de la que fui víctima con una proscripción de más de cuarenta años, resulta improbable que algún político sea creíble.
Al final se cumplirá -por desgracia- mi nefasta profecía: Ocultándome lo único que logran -tal como viene sucediendo- es fortalecer a la mafia del clan de los Kirchner, que se sucederán como dictadores castro-chavistas.
Para debatir ideas hay que salir del esquema "doméstico" que nos impone EEUU Y LA CIA y que tiene su origen en el derrocamiento de Juan Perón en 1955 y la estrategia del Plan Cóndor (inspirado en la derrota argelina) para desmantelar la posición pacífica.
La prensa NOVELA los relatos, y arma su propia HISTORIA, tal como ha confesado el patético hijo de Tomás Eloy Martínez en la FERIA DEL LIBRO del año pasado.
Quienes no sepan de qué hablo lean mi testimonio (tan válido como cualquiera de las mentiras que suscriben Página Doce, el grupo Clarín, Atlántida o Telefónica):
http://lasmanosdejuanperon.blogspot.com
http://elblogdeluciafolino.blogspot.com


http://www.youtube.com/watch?v=4HkHhpm9gOQ


Y ya que tantos cercanos a la Sra Presidenta hay en estos sitios, le dan como mensaje de mi parte el siguiente:

Si ella también, como hacía su marido, va a bajar la cabeza cuando le pregunten los motivos de mi proscripción, por orden de la CIA, aliada de la ONU que comandan los norteamericanos junto a los voraces británicos que se están llevando el país y dejan al pueblo sumido en la peor de las desesperanzas.


Lucía Folino


Ni yanquis ni marxistas ¿pero quien se acuerda hoy de la Tercera Posición viable y la resistencia pacífica?

Ayer sufrí junto a un grupo de mujeres un asalto a mano armada. Unas horas antes, el almacén de mi barrio también fue asaltado.
En tanto, la Sra Guiñazú, Hernán Lombardi, y los que falta ver en el video (Santo Biassati, los hijos de Tomás Eloy, y los CUATROCIENTOS PERIODISTAS y FOTOGRAFOS que estuvieron presentes en la jornada de la FERIA DEL LIBRO 2010) siguen comiendo frutas podridas.


Lucía Angélica Folino nació en Avellaneda, Buenos Aires, Argentina el 19 de diciembre de 1956. Abogada, docente y poeta, ha publicado su primer libro: "Retablo de duelos" por Editorial Dunken, una cosmogonía poética que ha recibido elogiosa crítica. También publicó su segunda obra: "Acuario Plateado por la Luna" en una pequeña edición de autor. "Veinte sonetos pornográficos y una pasión estrafalaria" puede leerse completo en la red, bajo la firme advertencia de contenido para adultos. Los contactos pueden realizarse por e-mail a luciangelicafolino@gmail.com o telefónicamente al 00 54 11 - 42050927


Facebook © 2011 · Español

viernes, 18 de marzo de 2011

aforismos

Citas, sofismas y aforismos

Averroes

“Cuatro cosas no pueden ser escondidas durante largo tiempo: la ciencia, la estupidez, la riqueza y la pobreza.”

“En la naturaleza nada hay superfluo.”

“Quien habla de cosas que no le atañen, escucha lo que no le gusta.”

Benjamín Prado

"Escribir es soñar y que otros lo recuerden al despertar." [El País /2/1/2001]

"Lo importante de un poema es en quién te convierte." [Ecuador, 2002]

Chuang Tzu

"Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Aldespertar, ignoraba si era Chuang Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa que estaba soñando que era Chuang Tzu"

Carlos Salem

"Para él, parpadear era perderse algo irremplazable." ['Pompas de jabón', 2008]

Isaac Asimov

"Nunca dejes que la moral te impida hacer lo que está bien"

“En primer lugar acabemos con Sócrates, porque ya estoy harto de este invento de que no saber nada es un signo de sabiduría.”

Joaquín Sabina

"Pelearé hasta el último segundo y mi epitafio será: No estoy de acuerdo."

René Descartes

"Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro"

Luis García Montero

"El amor es un juego literario

(que le da sentido a la vida y a la literatura)"

domingo, 13 de marzo de 2011

Aries- Foucault Flandrin

SEXUALIDADES OCCIDENTALES
Artículos de Ariès - Foucault - Flandrin

NOTAS EN ESTA SECCION
Sobre Sexualidades occidentales
Reflexiones en torno a la historia de la homosexualidad, por Phillipe Ariès
La lucha por la castidad, por Michel Foucault
La vida sexual matrimonial en la sociedad antigua, por Jean-Louis Flandrin
Argentina: Entrevista a Osvaldo Bazán (2004)

"Sexualidades occidentales". Título del original francés: Sexualités occidentales. Editions du Seuil, París. ©Copyright Editions du Seuil, 1982. En español: "Sexualidades Occidentales", P. Ariès, A. Béjin, M. Foucault y otros. Editorial Paidós, Buenos Aires, Argentina, 1987. Traducción de Carlos García Velasco

CONTENIDO: Las condiciones de la evolución sexual. La Lucha por la castidad. La homosexualidad en Roma. La homosexualidad masculina o "La felicidad en el Ghetto". Prostitución, sexualidad y sociedad en las ciudades francesas en el siglo XV. La vida sexual matrimonial en la sociedad antigua: de la doctrina de la Iglesia a la realidad de los comportamientos. El amor en el matrimonio. El matrimonio extraconyugal de hoy. Las bandas juveniles. Crepúsculo de los psicoanalistas. El poder de los sexólogos y la democracia sexual.

Esta obra colectiva sobre la sexualidad occidental, es la materializacion de una idea propuesta por Andre Bejin y que tenía como objeto la parte mas importante de un seminario que Philippe Aries dirigia, en el curso academico de 1979-1980, en la Escuela de Estudios Superiores de ciencias sociales, en Paris. En ese seminario se estudió la sexualidad occidental bajo los mas diversos aspectos: indisolubilidad del matrimonio, homosexualidad, pasividad, autoerotismo, etc.

Descargar obras de Filosofia & Ciencias Humanas
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Si hubiera que destacar algunas ideas del contenido de la obra, citaríamos las siguientes como verdaderamente importantes:
1) La complejidad de los orígenes del modelo occidental de matrimonio.
2) Lo importante que es establecer una clara distinción entre el amor en el matrimonio y el amor fuera de él.
3)El lugar que ocupa el autoerotismo, primero en doctrinas y luego en las costumbres.
4)La importancia actual de la homosexualidad, sobre todo respecto a la imagen de mascuilinidad que ella deja traslucir.

Phillipe Ariès y André Béjin


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Reflexiones en torno a la historia de la homosexualidad

Por Philippe Ariès

[Blois, 1914 - Paris, 1982. Demógrafo de formación, abrió una nueva senda en el estudio de la vida privada, concentrándose sobre todo en el mundo de la infancia y de la muerte, que después de la segunda Guerra Mundial tuvo su nido en la École des Hautes Études en Sciences Sociales. Esta emergencia del seno de la historia cultural o de las mentalidades como la describen los franceses, no impidió que al mismo tiempo fuera un reaccionario, un realista sectario que apoyó al régimen de Vichy, un intelectual en la tradición de la Action Française, y tanto un excelente periodista como un estimulante escritor de biografias.]

Reflexiones en torno a la historia de la homosexualidad

Es evidente que, como en este mismo volumen muestra Michael Pollak, el debilitamiento de las restricciones que pesan sobre la homosexualidad es uno de los rasgos más sobresalientes de la situación moral actual, en las sociedades occidentales. Los homosexuales forman actualmente un grupo coherente, sin lugar a dudas aún marginal, pero que ha tomado conciencia de su propia identidad; un grupo que reivindica sus derechos contra una sociedad dominante que aún no lo acepta (y que, incluso, en Francia, reacciona con dureza por medio de una legislación que duplica las penas de los delitos sexuales cuando son cometidos por individuos del mismo sexo), pero que no está ya tan segura frente al problema de la homosexualidad y que incluso ve tambalearse sus opiniones al respecto. Así pues, queda abierta la puerta a la tolerancia y hasta a una cierta complicidad que era impensable hace treinta años. Recientemente, los diarios informaban de una ceremonia paramatrimonial en la que un pastor protestante (desautorizado por su Iglesia) casaba a dos lesbianas, ¡no para toda la vida, por supuesto!, sino para tanto tiempo como fuera posible. El mismo Papa ha tenido que intervenir para recordar la condena paulina de la homosexualidad, lo que no habría sido necesario si no se hubieran manifestado tendencias contemporizantes en el seno de la Iglesia romana. Se sabe que en San Francisco, los gays constituyen un grupo de presión con el que hay que contar. En resumen, los homosexuales están a punto de ser aceptados, aunque no faltan moralistas conservadores que se indignan de su audacia y de la escasa resistencia ante tal hecho. Michael Pollak, sin embargo, deja caer una duda: esta situación podría no durar mucho, e incluso invertirse, y Gabriel Matzneff se ha hecho eco de ello en un artículo del diario Le Monde (5-1-1980) titulado "El Paraíso clandestino" —Paraíso, pero clandestino—. "Asistiremos a la vuelta del orden moral y a su triunfo. [¡Tranquilizaos, no es cosa de un día para otro!] Pero también tendremos más necesidad que nunca de ocultarnos. El porvenir está en la clandestinidad."

Aún existe inquietud. No cabe duda de que asistimos a una especie de vuelta al orden, aunque por ahora parece centrarse más en la seguridad que en la moralidad. ¿Será la primera etapa? De todos modos, la normalización de la sexualidad y de la homosexualidad ha ido demasiado lejos como para ceder a las presiones jurídicas y policiales. Ahora bien, es necesario admitir que el lugar que ha llegado a ocupar —a conquistar— la homosexualidad no se debe sólo al hecho de la mayor tolerancia y de la laxitud general: "Todo está permitido, todo importa poco..." Hay algo más profundo, más sutil, y sin duda más estructural y definitivo, al menos para un largo futuro: en adelante, la sociedad toda tiende, en mayor o menor medida, y con resistencias, a adaptarse al modelo homosexual. Ésa es una de las tesis que más me ha llamado la atención en la exposición de Michael Pollak: los modelos de la sociedad en su conjunto se avienen a la representación que de sí mismos hacen los homosexuales, pero esta concordancia es sólo debida a una deformación de las imágenes y los papeles.

Retomo la tesis. El modelo dominante del homosexual, a partir del momento en que comienza a tomar conciencia de su especificidad y a reconocerla, aún, con frecuencia, como una enfermedad o una perversión —es decir, como se considera desde el siglo XVIII y comienzos del XIX hasta los primeros
años del XX—, es el de un tipo afeminado: el travesti, con la voz aguda. En este sentido, se puede ver una adaptación del homosexual al modelo dominante en la sociedad: los hombres a quienes ama tienen el aire de mujeres y ello es, en cierto sentido, tranquilizador para la sociedad. Así, les es permitido amar a los niños o a los jóvenes (pederastia): relación ésta muy antigua, podríamos decir clásica, puesto que viene de la antigüedad grecolatina y perdura en el mundo musulmán, a pesar del ayatolah Jomeini y sus verdugos. Corresponde, pues, a una práctica tradicional de educación o de iniciación que puede adquirir formas degradadas y furtivas: ciertos tipos de amistad rozan la homosexualidad, aunque no se reconozca conscientemente.

Ahora bien, según Michael Pollak, la vulgata homosexual de la actualidad rechaza, a menudo, los dos modelos anteriores; o sea, el tipo afeminado y el paidófilo, y los reemplaza por una imagen machista, deportiva, superviril, aunque conserve algunos rasgos adolescentes, como la cintura estrecha, al contrario de las imágenes macizas de la pintura mejicano-americana de la década del veinte al treinta y del arte soviético: el tipo físico del motorista enfundado en su mono de cuero, con un aro en la oreja; un tipo, por lo demás, común a toda una clase de edad —sin que denote ninguna sexualidad concreta—; un tipo de adolescente que incluso resulta atractivo para la mujer. Es un hecho comprobado que no siempre se sabe a quién se pretende atraer: ¿a él o a ella?

El eclipsamiento de las diferencias aparentes entre los sexos que se da entre los adolescentes ¿no es uno de los rasgos más originales de nuestra sociedad, de una "sociedad unisex"? Los roles son intercambiables, como el papel de padre y el de madre, y también el de los partenaires sexuales. Lo curioso es que el modelo único es "viril". La silueta de las muchachas adopta una semejanza con la de los chicos. Las muchachas han perdido las formas abundantes que tanto gustaban a los artistas desde el siglo XVI al XIX y que aún prevalecen en las sociedades musulmanas, quizá porque se las asocia con la
evocación de la maternidad. Nadie hoy en día se divertiría bromeando con la delgadez de una muchacha en el tono en que lo hacía el poeta del siglo pasado:

¡Qué importa la delgadez, oh mi preciado bien!
Se está más cerca del corazón cuando el pecho es plano.

Si nos retrotraemos un poco más en el tiempo, quizás encontraríamos indicios, aunque tan sólo pasajeros, de otra sociedad con una débil inclinación unisex en la Italia del siglo XV, pero entonces el modelo era menos viril que actualmente, y tendía hacia el tipo andrógino.

Como quiera que sea, la adopción por la juventud de un modelo físico de indudable origen homosexual explica, quizá, su curiosidad, no exenta de cierta atracción, respecto a la homosexualidad, de la que toma esos rasgos y de la que busca su presencia en los centros de reunión y placer. Así, el homo se ha convertido en uno de los personajes de la nueva comedia. — Si no me equivoco en mi análisis, la moda unisex sería un indicador muy fiable del cambio general de la sociedad: la tolerancia frente a la homosexualidad derivaría de un cambio en la representación de los sexos, no sólo de sus funciones, de sus roles en la profesión y en la familia sino de sus imágenes simbólicas.

Intentamos acotar lo que está pasando ante nuestros ojos: pero, ¿podemos hacernos una idea de las actitudes anteriores, de otra forma que no sea por medio de las prohibiciones literales de la Iglesia? Existe un gran espacio sin explorar. Nos detendremos en algunas impresiones que podrían llegar a ser pistas para acometer esa investigación.

Han aparecido libros en los últimos años que vienen a decir que la homosexualidad sería una invención del siglo XIX. En la discusión que siguió a su exposición, Michael Pollak expresaba sus reservas al respecto. Pero no por ello el problema dejaba de tener interés. Ahora bien: eso no quiere decir que antes no hubiera homosexuales —sería una hipótesis ridícula. Sin embargo, sólo se tiene conocimiento de comportamientos homosexuales que se desarrollaban a cierta edad en la vida o en algunas circunstancias y que no excluían, por otro lado, que esos mismos individuos mantuvieran, simultáneamente, relaciones heterosexuales. Como señala Paul Veyne, lo que conocemos de la antigüedad clásica da testimonio no de la oposición entre homosexualidad y heterosexualidad sino de una bisexualidad cuyas manifestaciones "parecen" dictadas más por el azar del contacto entre las personas que por determinismos biológicos.0

Sin duda, la aparición de una moral sexual rigurosa, apoyada por una concepción filosófica del mundo, como la que el cristianismo ha configurado y mantenido hasta nuestros días, ha favorecido una definición más estricta de la "sodomía": pero este término, surgido del comportamiento de los hombres de Sodoma en la Biblia, se refería tanto al ayuntamiento llamado contra natura (more canum) como al masculorum concubitus, también calificado como antinatural. Entonces, la homosexualidad estaba bien separada de la heterosexualidad, una práctica moralmente admitida, pero a la vez rechazada y sumida en el acervo de las perversidades; la ars erótica occidental es un catálogo de perversidades pecaminosas. Se creaba, de este modo, la categoría de perverso o, como se decía entonces, "lujurioso", de la que el homosexual no se podía librar. Naturalmente, la situación es más sutil de lo que esta síntesis apretada pueda dar a entender. Pero volveremos, muy pronto, a un ejemplo de esa sutileza que se plasma en la ambigüedad de Dante. Admitámoslo pues: el homosexual medieval y del Antiguo Régimen era un perverso.

A finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, se convierte en un monstruo, en un anormal. Evolución que, por otra parte, marca el problema de la relación existente entre el monstruo medieval o renacentista y el anormal biológico del Siglo de las Luces y de los comienzos de la ciencia moderna (véase J. Ceard). El monstruo, el enano, pero también la vieja alcahueta a la que se confunde con la bruja, son aberraciones de la creación, culpabilizados como criaturas diabólicas.0

Por su parte, el homosexual del siglo XIX ha heredado esa especie de maldición. Era a la vez un anormal y un perverso. La Iglesia estaba dispuesta a reconocer la anomalía física que hacía del homosexual un hombre-mujer, un hombre anormal y afeminado —pues no olvidemos que esta primera etapa en la formación de una homosexualidad autónoma se realiza bajo el signo del afeminamiento—. La víctima de esta anomalía no era responsable de ella, sin duda; pero no dejaba de ser un sospechoso, expuesto por su naturaleza, más que cualquier otro, al pecado, y más predispuesto a seducir a sus allegados y a arrastrarlos por los mismos derroteros; por lo tanto el homosexual debía ser encerrado como una mujer, o vigilado como un niño, y siempre expuesto a la desconfianza de la sociedad. Quien padecía esta anormalidad, precisamente por ello, atraía sobre sí todas las sospechas de que pudiera llegar a convertirse en un perverso, en un delincuente.

La medicina, desde finales del siglo XVIII, ha incorporado la concepción clerical de la homosexualidad. Así, está se convierte en una enfermedad, en el mejor de los casos en una enfermedad tras cuyo examen clínico se podía hacer un diagnóstico. Además, algunos libros de reciente aparición, después de la obra de J. P. Aron y Roger Kempf, han vuelto a conceder credibilidad a aquellos extravagantes médicos y les han asegurado una nueva popularidad. Dentro del viejo mundo marginal de las prostitutas, de las mujeres fáciles, de las descarriadas, emergía una "especie", coherente, homogénea, con características físicas propias. Los médicos habían aprendido a detectar al homosexual, que, sin embargo, se ocultaba. El examen del ano o del pene era suficiente para desenmascararlo, pues presentaban deformidades específicas, como las de los judíos circuncisos. Así pues, constituían una especie de etnia, si bien sus características particulares eran más bien adquiridas por la práctica que determinadas por el nacimiento. El diagnóstico médico se apoyaba en dos evidencias: una, física, la de los estigmas del vicio, que, por lo demás, se encontraban en todos los descarriados y alcohólicos; otra, moral, la de una tendencia casi congénita hacia el vicio y que entrañaba un peligro de contaminación para los demás. Frente a esa denuncia que los definía como una especie, los homosexuales se defendían, por un lado ocultándose, por otro confesándose como tales, en confesiones patéticas y lastimeras o, a veces, cínicas —eso depende de nuestra apreciación actual—, pero siempre haciendo patente el hecho de la diferencia a la vez irremediable y vergonzosa o provocativa. Tales confesiones ni eran públicas ni a ellas se les daba publicidad. Una de ellas le fue enviada a Zola, que no supo muy bien qué hacer con ella y se la sacó de encima pasándosela a otro. Ahora bien, tales confesiones vergonzantes no incitaban a la reivindicación de la homosexualidad. Cuando el homosexual salía de la clandestinidad, era para introducirse en el mundo marginal de los perversos en donde había vegetado, hasta que la medicina, desde el siglo XVIII, se lo llevó a su museo de los horrores e infecciones. La anomalía aquí denunciada era la del sexo y la de su ambigüedad: el hombre afeminado o la mujer con órganos sexuales masculinos, el andrógino.En una segunda etapa, los homosexuales abandonan simultáneamente la clandestinidad y la perversidad para reivindicar su derecho a ser abiertamente como son, para afirmar su normalidad. Como hemos visto, esta evolución implica un cambio de modelo: el modelo viril reemplaza al tipo afeminado o pueril.

Sin embargo, no se trata de una vuelta a la bisexualidad de la sociedad clásica que, a cierta edad de la vida, en los ritos de iniciación y en las novatadas se habían mantenido aún durante mucho tiempo entre los adolescentes. Más bien, este segundo tipo de homosexualidad excluye las relaciones heterosexuales, ya sea por impotencia, ya sea por una preferencia deliberada de las relaciones homosexuales. Ya no serán los médicos ni los clérigos quienes en adelante hagan de la homosexualidad una categoría aparte, una especie, sino que son los homosexuales mismos los que reivindican su carácter diferente y quienes, de este modo, se oponen al resto de la sociedad al exigir su propio espacio bajo el sol.

Me parece bien que Freud haya rechazado esa pretensión diferenciadora: "El psicoanálisis se niega rotundamente a admitir que los homosexuales formen un grupo con unas características particulares que los puedan distinguir de las demás personas." Pero no ha impedido que la vulgarización del psicoanálisis haya contribuido tanto a la liberación de la homosexualidad como a su clasificación como especie, en la línea de los-médicos del siglo XIX.

He tenido la tentación de afirmar que la juventud o la adolescencia no existían verdaderamente antes del siglo XVIII, una adolescencia cuya historia habría sido casi la misma (aunque con una desviación en cuanto a la cronología) que la de la homosexualidad: primero, Querubín, el afeminado, y después Sigfrido, el viril. En este sentido, se me ha objetado (N. Z. Davis) el caso de las castas formadas por grupos de jóvenes de la misma edad en los noviciados o la "subcultura" de los aprendices londinenses..., que testimonian una actividad social propia de la adolescencia, expresión de la solidaridad entre los adolescentes. Desde luego, eso es cierto.
La juventud tenía a la vez un status y unas funciones, ya fuera en la organización de la comunidad y de su ocio, ya fuera en la vida laboral y en el taller, frente a los patronos y patronas. En otras palabras, había una diferencia entre el status de los adolescentes solteros y el de los adultos. Pero si bien esa diferencia los oponía entre sí, no los separaba en dos mundos sin conexión. La adolescencia no constituía una categoría particular, aunque los adolescentes tuviesen unas funciones concretamente destinadas a ellos. Es por eso por lo que no existía el prototipo de adolescente. Por supuesto, esta regla general tiene sus excepciones. Por ejemplo, en el siglo XV italiano y en la literatura isabelina, la adolescencia está muy presente en la forma del tipo juvenil elegante y esbelto, no exento de ambigüedad, y que evoca un cierto toque de homosexualidad. A partir del siglo XVI y en el XVII, por el contrario, la silueta del hombre viril y fuerte o la de la mujer fecunda son las que triunfan. El modelo de la era moderna (siglo XVII) es el varón joven y no el muchacho; pues es el varón joven con su mujer el que ocupa el vértice de las pirámides de edad. El afeminamiento, la puerilidad, o incluso la "jovialidad" grácil del siglo XV son extraños a la imaginación de esa época.

Por el contrario, a finales del siglo XVIII y sobre todo en el siglo XIX, la adolescencia adquiere consistencia al tiempo que pierde poco a poco su status en el conjunto de la sociedad; la adolescencia deja de ser un elemento orgánico de la sociedad para convertirse simplemente en la antesala de la madurez. Así, el fenómeno de compartimentacíón, a comienzos del siglo XIX (época romántica), ha quedado limitado a la juventud burguesa de las escuelas (los estudiantes). Por toda una serie de razones se ha ido extendiendo y generalizando después de la segunda guerra mundial y, en adelante, la adolescencia aparece como un grupo definido por la edad extremadamente numeroso, poco estructurado, al que se accede muy pronto y del que se sale tarde y con dificultades, bastante después del matrimonio. Con ello, la adolescencia se ha convertido en una especie de mito.

Pero esta adolescencia ha sido, en primer lugar, eminentemente viril; pues las muchachas continuaron durante largo tiempo compartiendo la vida de las mujeres adultas y participando en sus actividades. Después, como ocurre en la actualidad, una vez que la adolescencia se ha convertido en una realidad mixta, aunque unisex, muchachos y muchachas han adoptado un modelo común, predominantemente viril.
Por otra parte, es interesante comparar las historias de los dos mitos, el de la juventud o la adolescencia y el de la homosexualidad. Su paralelismo es sugestivo.

La historia de la homosexualidad plantea un problema adicional que constituye un caso particular dentro de la historia de la sexualidad en general.

Hasta el siglo XVIII, y durante mucho tiempo después en amplias capas populares de la sociedad urbana o rural, la sexualidad parecía que estaba localizada y concentrada en el terreno de la procreación, en las actividades de los órganos genitales. La poesía, las artes mayores, tendían el deseo como puente hacia el amor; lo genésico y lo sentimental apenas si entremezclaban sus trayectorias, por lo demás, separadas. Por el contrario, las canciones, el grabado y la literatura picante, apenas iban más allá de lo genital.
Había, pues, una vertiente descaradamente sexual y otra asexual, limpia de cualquier contaminación. Pero actualmente, ilustrados tanto por Dostoievski como por Freud, y aún más por la apertura de nuestra sensibilidad, sabemos que eso no era cierto, que las gentes del Antiguo Régimen y de la Edad Media se equivocaban. Sabemos que lo asexual estaba permeabilizado por lo sexual, si bien de una forma difusa e inconsciente: como por ejemplo, en el caso de los místicos, el del Barroco o el de Bernini. Ahora bien, sus contemporáneos no se percataban; y por eso, porque su ignorancia dictaba su comportamiento, podían bordear el abismo sin precipitarse en él.

A partir del siglo XVIII, la barrera entre los dos mundos se vuelve permeable: lo sexual se infiltra en lo no sexual. La reciente vulgarización del psicoanálisis (efecto más que causa) ha suprimido las últimas fronteras. En adelante, abrigamos la pretensión de dar nombre a los deseos, a las pulsiones subterráneas que antaño parecían transparentes y anónimas. Y todavía, llevados de nuestro exceso de celo, en nuestras prospecciones temerarias descubrimos lo sexual por doquier y, desde nuestro punto de vista, la mínima forma cilíndrica aparece como una forma fálica. La sexualidad no tiene ya un campo propio, más allá del genital, pues ha invadido el cuerpo del hombre (del niño) y el espacio social. Tendemos a explicar la pansexualidad actual en base a la abdicación de las morales religiosas y por la búsqueda de la felicidad obtenida por la vic-
toria sobre las prohibiciones. El hecho de que éste sea un fenómeno consciente es uno de los rasgos más característicos de la modernidad. Así, podemos descubrir simul et semel la belleza de una iglesia gótica, de un palacio barroco, o de una máscara africana, mientras que antiguamente, la belleza reconocida en cualquiera de ellos habría excluido el reconocimiento de la belleza de los otros. Igualmente, así como la belleza se extiende en manifestaciones artísticas contradictorias, la sexualidad —donde, por otro lado, algunos verían una forma de Belleza— penetra todos los sectores de la vida, tanto de los individuos como de las sociedades, en donde antes pasaba inadvertida. Actualmente, su imagen, antaño oscura o virtual, emerge de la no-conciencia como si del revelado de una placa fotográfica se tratase.

Esta tendencia es antigua y se remonta, al menos, al siglo XVIII del marqués de Sade. Pero la hemos visto acelerarse, en las dos últimas décadas, hasta el paroxismo.

El conocimiento y el reconocimiento de la homosexualidad han sido uno de los aspectos asombrosos de la pansexualidad. Y me pregunto si no habrá una relación entre la extensión del ámbito de una homosexualidad normalizada y el debilitamiento del papel de la amistad en nuestra sociedad actual. Ese papel era muy grande en otras épocas. La lectura de los testimonios así lo pone de manifiesto. Y lo que es curioso, la palabra tenía entonces un sentido menos restringido que el que hoy tiene y también servía para designar el amor, al menos el amor de los prometidos y de los esposos. .Me- parece que una historia de la amistad mostraría su declive entre los adultos a lo largo de-los siglos XIX y XX —en beneficio de los familiares más próximos— y su, repliegue entre los adolescentes. La amistad se convierte en un rasgo característico de la adolescencia, que se desvanece paco después.

En las últimas décadas, la amistad se ha visto cargada de una sexualidad consciente que la vuelve ingenua; ambigua o vergonzosa. La sociedad la reprueba entre hombres de edades dispares: en la actualidad, el viejo y el niño de Hemingway, de regreso de su paseo por el mar, despertarían las sospechas de los centinelas de la moralidad y de las madres de familia.

O sea: progreso de la homosexualidad y de sus mitos, retroceso de la amistad, presencia creciente de la adolescencia que se instala en el corazón mismo de la sociedad en su conjunto: tales son las características fundamentales de nuestro tiempo e ignoro qué correlación puede haber entre ellas.

Hace unos treinta años (digamos una generación), la reflexión sobre la homosexualidad habría concedido una especial importancia a la amistad ambigua, al amor que empuja irresistiblemente a un hombre hacia otro, a una mujer hacia otra, y a pasiones trágicas que acaban en. la muerte o el suicidio. Los ejemplos escogidos habrían sido Aquiles y Patroclo (dos amigos), Harmodio y Aristogitón (el adulto y el efebo), los misteriosos y ambiguos amantes de Miguel Ángel, Shakespeare, Marlow y, más próximo a nosotros, el oficial de la obra de Julien Green, Sud. Pero nada de esto se encuentra en el análisis de Michael Pollak ni en su cuadro sobre la homosexualidad. Ésta rechaza la ilusión de la pasión sentimental, del amor romántico, para presentarse como el producto de un mercado estrictamente sexual: un mercado del orgasmo.

Ahora bien, hablando con propiedad, el sentimiento no está ausente en la sociedad homosexual, sino que se lo pospone al período de actividad sexual, siempre breve: la homosexualidad rechaza los compromisos duraderos y en esto no difiere de la heterosexualidad actual. Ya no se ama de por vida, sino en la intensidad del instante irrepetible, una intensidad de difícil compatibilidad, según parece, con la ternura y el sentimiento, que quedan reservados a los viejos combatientes.

Quienes han sido amantes, dice Michael Pollak, se reencuentran como hermanos, de una forma tan inocente que el deseo pasa a ser considerado como incestuoso. Después, pero no durante el tiempo que dura la relación sexual.

Pero hablemos un poco más de la pansexualidad actual, de la sexualidad difusa en la sociedad. Éste es uno de los aspectos característicos de la sexualidad contemporánea. El otro, que a primera vista parece su opuesto, es la concentración de la sexualidad o, más bien, su decantación. La sexualidad está, a la vez, separada de la procreación y del amor en el sentido antiguo del término y desprovista de la contaminación sentimental que antaño la aproximaba a la amistad. La sexualidad se presenta así como la consumación de profundas pulsiones que permiten al hombre o a la mujer alcanzar la plenitud en la vivencia momentánea del orgasmo como eternidad. ¿No cabe decir que el orgasmo se ha sacralizado? Lo es porque la homosexualidad, que es por naturaleza ajena a la procreación y absolutamente nueva e independiente, al margen de las tradiciones, de las instituciones, de los vínculos sociales, es la única forma de la sexualidad que puede llegar hasta el final de la dicotomía sexual que privilegia el orgasmo. Por eso aparece como la sexualidad en estado puro y, por consiguiente, un modelo de sexualidad.

En las sociedades precedentes a la nuestra, la sexualidad se mantenía acotada, bien en la procreación, y entonces era legítima, bien dentro de la perversidad, y entonces, era condenable. Pero fuera de esas limitaciones, el sentimiento era libre.

Sin embargo, en la actualidad, el sentimiento se centra en la familia, que, en otros tiempos, no lo monopolizaba. Por eso la amistad jugaba el importante papel que hemos señalado. Pero el sentimiento que unía a los hombres excedía la amistad, incluso en un sentido amplio, ya que daba pie a toda una serie de relaciones serviciales que hoy han sido reemplazadas por el sistema de contratación. Entonces la vida social estaba organizada a partir de relaciones personales de dependencia y patronazgo, y también de ayuda mutua. Las prestaciones de servicios o las relaciones de trabajo eran relaciones directas de hombre a hombre que evolucionaban de la amistad y de la confianza hacia la explotación y el odio —odio que tanto recuerda al amor—. Pero, como quiera que fuese, eran relaciones que nunca caían en la indiferencia o en el anonimato. De este modo, se iba de las relaciones de dependencia a las de clientela, de comunidad, de linaje y hasta las decisiones más personales. Se vivía, pues, en una sentimentalidad a la vez difusa y aleatoria que no estaba sino parcialmente determinada por el nacimiento, la vecindad, y que era catalizada por los encuentros fortuitos, por los flechazos.

Una vez más, la sentimentalidad quedaba completamente fuera de la sexualidad, que la invadiría más tarde. Sin embargo, hoy podemos intuir que la sentimentalidad no debió de ser ajena a las bandas de jóvenes de la Edad Media que Georges Duby ha descrito, ni a las intensas amistades presentes en los cantares de gesta y en la novela que protagonizaban los más jóvenes. ¿Amistades particulares? Ése es el título, por lo demás, de una novela de Roger Peyrefitte —una obra maestra—, en la que las relaciones mantienen un tono de ambigüedad, una indefinición, que desaparecería en las obras posteriores del mismo autor en las que se expone la homosexualidad, por lo contrario, como una especie de sexualidad con características claras. Creo que es a partir de una forma de la sentimentalidad en apariencia asexuada de donde comienza a arraigar, en algunas culturas (siglo XV italiano y la Inglaterra isabelina), una forma de amor viril en los límites de la homosexualidad, pero de una homosexualidad que ni se confiesa ni se reconoce; que deja subsistir el equívoco más por rechazo de la posibilidad de verse clasificado en uno de los dos segmentos de la sociedad de su tiempo (lo sexual y lo no sexual) que por el temor a las prohibiciones que pudieran pesar sobre la homosexualidad. Se permanecía en una zona intermedia que no pertenecía ni a la sexual ni a lo no sexual.

Por otra parte, no siempre es fácil hacer el diagnóstico de la homosexualidad. No se sabe muy bien quién era homosexual y quién no lo era, pues los criterios son o anacrónicos (los actuales), discutibles (como las acusaciones de Agripa d'Aubigné contra Enrique III y sus favoritos) o simplemente faltos de rigor. La actitud de las sociedades anteriores a la nuestra respecto a la homosexualidad —actitud que conocemos deficientemente y que sería necesario estudiar con una perspectiva a la vez renovada pero sin caer en el anacronismo psicoanalítico— parece más compleja de lo que pudieran dar a entender los códigos estrictos y precisos de la moral religiosa de entonces. Existen indudables indicios que revelan una represión intransigente, como, por ejemplo, se puede constatar en este párrafo del Diario de Barbier, fechado el 6 de julio de 1750: "Hoy, lunes 6, han sido quemados en la plaza de Gréve, públicamente, a las cinco de la tarde, dos obreros: un ayudante de carpintero y un charcutero, de dieciocho y veinticinco años, respectivamente, que habían sido sorprendidos en flagrante delito de sodomía por la ronda de vigilancia. La opinión general fue que los jueces habían actuado con mano demasiado dura. Aparentemente, el vino de más que habían tomado les impidió obrar con el recato suficiente." (Suficiente para evitar la publicidad.) ¡Si hubiesen tomado algunas precauciones...! Pero, se estaba en una época en que la astucia policial permitía sorprender en plena comisión del delito a los infractores, con el fin de poder ser más estrictos: "A través de estos hechos he podido conocer que, por delante de las patrullas, va un hombre de incógnito inspeccionando lo que ocurre en las calles, sin levantar ninguna sospecha, que es el encargado de avisar a las patrullas. La ejecución ha sido llevada a cabo de forma ejemplar, pues es un delito frecuente y existen muchas personas reas del mismo." Aunque sería preferible que los "pecadores públicos" fuesen encerrados en el hospital general.

La condena de la homosexualidad parece incuestionable. Pero, ¿dónde comenzaba? ¡Ésta no es una cuestión fácil de dilucidar! Es posible que la represión moral tendiese, en la época de Barbier, a recrudecerse fijando la categoría delictiva que quería reprimir. Contamos, además, con una opinión más antigua, de una época que cabría considerar más rigurosa (finales del siglo xiii): la de Dante. Su jerarquía de los condenados, como la jerarquía de los pecados en san Pablo, o la aún más minuciosa de los Penitenciales, da una idea de la gravedad relativa de los pecados, de su evaluación.

En san Pablo, los lujuriosos van a continuación de los homicidas. Pero Dante los sitúa, precisamente, a la entrada del Infierno, a continuación del Limbo, "noble castillo" donde "sobre el suave césped" llevan una vida apacible y sin más sufrimiento que la privación de la contemplación de Dios aquellos "ilustres" que, como Homero y Horacio, Aristóteles y Platón, han vivido antes de la venida de Cristo. En el Limbo, permanecieron, además, los patriarcas del Antiguo Testamento hasta que Cristo resucitado los redimió. Los otros, los paganos, como Virgilio, aún continúan allá, ocupando el primer círculo del Infierno. Pero el segundo círculo es más siniestro, allá se encuentra el tribunal de Minos, aunque las penas que impone no son duras en comparación con las de los otros siete círculos: los arrebatos de los apetitos aún continúan embargando las almas que habían cedido a ellos en el más allá. "Un lugar tenebroso que ruge como el mar embravecido en la tempestad cuando lo azotan vientos contrarios." "Comprendí que era la clase de suplicio al que eran condenados quienes habían cometido los pecados de la carne abandonando la razón en aras del deseo." Algunos son verdaderos perversos, como la reina Semíramis: "Tal fue su entrega al vicio de la lujuria que dictó la ley para hacerla lícita, suprimiendo la reprobación que merecía": con ella todo quedó permitido. Pero como auténticos lujuriosos, según nuestras normas, sólo se consideran a los de la remota y legendaria Antigüedad de los tiempos de Semíramis y Cleopatra. Sin embargo, muy distinta es la confesión de una contemporánea de Dante, la bella Francesca de Rímini. Y no seremos nosotros, después de A. de Musset y Tolstoi, quienes la privemos de la Felicidad de Dios, pues tan venial nos parece su pecado como patético su dolor y profundo su amor. "El amor que tan raudo abrasa un noble corazón, conquistó [a su amante, que la acompaña en el Infierno]
por el hermoso cuerpo que me ha maravillado (...) El Amor que nos urge a amar a quien nos ama, me concedió placer tan intenso que, como ves, aún no me ha abandonado." Pero no nos llamemos a engaño, Dante ha tenido que colocar a la pareja entre los condenados, pero pensaba como nosotros, y algo hay en él que se rebelaba; es ahí donde detecto la tensión entre la ley dictada por el clero y la resistencia instintiva de un pueblo, a pesar de todo, fiel. Al oír lamentarse a los dos amantes, "compungido, me desvanecí como si fuese a morir y me desplomé como un cadáver". Nada hay de repugnante en los condenados, por eso se sitúan en el límite del reino de los suplicios, allí donde los tormentos son menores. Sin embargo, esos desdichados amantes que cuentan con toda la indulgencia de Dante son clasificados en la misma categoría que los perversos auténticos como Semíramis y Cleopatra.

Pero el círculo de los lujuriosos no incluye a los "sodomitas" que san Pablo asociaba a los adulteri, molles y fornicarii. Dante los ha desplazado para no ubicarlos tampoco entre los pecadores "por incontinencia", sino más lejos, entre los violentos, los pecadores por "malizia"; en el séptimo círculo. Uno de los círculos más profundos del Infierno, no en el más bajo, el noveno, que es el de Caín y Judas, el de los traidores y asesinos —el fondo del Infierno donde mora Satán—. Pero dejemos que Dante mismo lo explique (XI, 2Cool: "Este círculo está ocupado por todos los violentos, pero como los actos de fuerza se pueden ejercer contra tres formas de persona, el círculo está dividido y formado por tres murallas concéntricas; puesto que se puede ejercer la violencia contra Dios, contra uno mismo y contra el prójimo."

1. Violencia contra el prójimo: los homicidas, los bandidos y los salteadores de caminos.
2. Violencia contra uno mismo y los propios bienes (hay que subrayar esa asociación entre ser y tener que parece una de las características esenciales de la segunda mitad de la Edad Media): los suicidas y los dilapidadores.
3. La violencia contra Dios, la más grave.

Actúa con violencia contra la Divinidad quien en su fuero interno reniega de ella y blasfema. No se trata en este caso de los no creyentes, de los idólatras, sino de los blasfemos. El segundo caso es el de "Sodoma y Cahors"; o sea, el de los sodomitas y los usureros (los cahorsianos). Unos y otros son medidos por el mismo rasero: ambos, a su modo, han "despreciado la bondad de Dios y la naturaleza". Ése es su crimen; sin embargo, el de los sodomitas se considera menos grave que el de los usureros.

Por otra parte, Dante no tiene reparo alguno en departir con los sodomitas. Además, entre ellos reconoce a su viejo maestro y bien amado Brunetto Lattini. Le habla con un respeto, una consideración y un afecto que a una persona del siglo XX le parecen incompatibles con una conducta reprobable, a la que, por lo demás, no hace ninguna alusión en el breve diálogo que Dante mantiene con él: "Aún conservo grabada en mi alma —y ahora me entristezco [conmovido por su condición de condenado]— vuestra honorable y querida imagen paternal del tiempo en el que, en el Mundo, me enseñasteis cómo adviene el hombre a la inmortalidad y por el enorme reconocimiento que me merecen, conviene que mientras viva haga mías vuestras palabras." Así hablaba un hombre de 1300 a un sodomita declarado. Un sodomita entre tantos, pues parece que se trata de una práctica extendida: ¡"nos faltaría tiempo" si hubiera que enumerarlos a todos! Pecado propio de intelectuales y de clérigos, según sire Brunetto: "Todos fueron clérigos y grandes hombres de letras, de extendida fama y [sin embargo] mancillados en la Tierra por el mismo pecado." Pero también hay entre ellos maridos que no sentían atracción alguna por sus mujeres: "Más que nada, mi mujer malhumorada es lo que me ha inducido por el camino equivocado." ¿No es ésta circunstancia atenuante?

Dante no experimenta contra los sodomitas la indignación o el desprecio que manifiesta contra otros "falsarios". ¡Nada hay en él que recuerde las denostaciones del doctor Ambroise Tardieu en los años 1870! Sin embargo, no se engaña respecto a la gravedad del pecado de su maestro. Aunque la gravedad no se debe a la incontinencia, al acto del concubitus, sino a la malizia; o sea, a la violencia ejercida contra Dios a través de su obra: la naturaleza. Por eso, el caso es más grave, más metafísico.

El interés del testimonio de Dante radica en que es, a la vez, el de un escolástico, un escritor latino que ha asimilado la concepción del mundo, de Dios y de la naturaleza de los teólogos-filósofos de los siglos XII y XIII; siendo, además, el testimonio de un hombre cualquiera que participaba en la sensibilidad general de su tiempo. El teólogo condena, el hombre confiesa su indulgencia. Pecado de clérigos, pecado de maestros, quizá también pecado de jóvenes. Dante no precisa nada al respecto, pero constata a través de sire Brunetto la frecuencia de unas prácticas que, propiamente, no tienen nombre. Por otra parte, las prostitutas del Barrio Latino, como sabemos, les echaban los tejos a los escolares en la calle e insultaban trabándolos de sodomitas a los que no cedían a sus proposiciones.

En otro orden de cosas, las autoridades eclesiásticas desde el siglo XV al XVII han sido muy severas por lo que se refería a las comidas de confraternización, que eran, en realidad, ceremonias de iniciación, ritos de paso a la madurez en los que se bebía abundantemente y en los que, desde luego, no se andaban con mojigaterías. Por supuesto, en ellos intervenían las prostitutas. Pero las reprobaciones de los censores, en general, daban a entender que había una perversidad más ambigua que la de la utilización de los servicios de las prostitutas, quizás una bisexualidad más o menos tradicional que persistió durante largo tiempo entre los adolescentes.
Esa sexualidad indefinida tenía también su sitio en las grandes mascaradas de finales de año, entre Navidad y Epifanía, tiempo del mundo invertido, de los disfraces, los juegos de espejos, el país de Jauja, de donde emerge el equívoco de la bisexualidad, como lo señala Francois Laroque: "En esa zona imprecisa en la que se pasa del viejo al nuevo año... se perfila la cuestión de la diferencia sexual. Pero gracias a la magia carnavalesca del disfraz, Violo-Cesario puede franquear a su gusto la frontera que separa los sexos; bissexus más que hifrons."
No se trata, verdaderamente, de homosexualidad, sino solamente de una inversión ritual y perturbadora, en un momento en que las prohibiciones son derogadas durante un corto período y sin consecuencias. Y ahí encontramos una ambigüedad que no ha desaparecido completamente en la actualidad, a pesar de la intransigencia de los homosexuales en su voluntad de afirmar su identidad. Eso es, al menos, lo que sugiere una apreciación de Laurent Dispot (Le Matin, 6 de noviembre de 1979): "¿Existen, verdaderamente, hombres que no se demuestren amor? ¿Qué decir de las exteriorizaciones de los futbolistas después de haber marcado un gol? Sin duda no son "homosexuales"; no. Sin embargo, lo que hacen en ese momento resultaría chocante a los transeúntes, si los homosexuales que se afirman en su homosexualidad hiciesen lo mismo en plena calle, en la vida cotidiana. ¿Habrá que concluir que los estadios deportivos son una válvula de seguridad de la homosexualidad masculina normal?"

Philippe ARIES París, Centro Nacional para la Investigación Científica
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MensajePublicado: Sab Jun 02, 2007 11:08 pm Asunto: Responder citando Editar/Borrar este mensaje Borrar este mensaje Ver IP del autor
b]La lucha por la castidad

Por Michel Foucault[/b]

Este texto ha sido extraído del tercer volumen de la Historia de la sexualidad. Después de consultar con Philippe Ariès sobre la orientación general de esta recopilación, he pensado que este texto sintonizaba con el resto. Creemos, además, en la conveniencia de revisar la idea que, en general, se tiene de la ética sexual cristiana; y, por otro lado, pensamos que el valor central de la cuestión de la masturbación tiene un origen muy distinto de la campaña de los médicos en los siglos XVIII y XIX.
La lucha por la castidad es analizada por Casiano en el sexto capítulo de las Instituciones, "Sobre el espíritu de fornicación", y en varias Conferencias: en la cuarta, sobre "La concupiscencia de la carne y del espíritu"; en la quinta, sobre "Los ocho vicios principales"; en la duodécima, sobre "La castidad"; y en la vigesimosegunda, sobre "Las ilusiones nocturnas". La lucha por la castidad figura en segundo lugar en la lista de ocho combates bajo la forma de una lucha contra el espíritu de fornicación. Fornicación que, a su vez, se subdivide en tres categorías. Todo lo cual ofrece un cuadro de apariencia muy poco jurídica si se lo compara con los catálogos de transgresiones tal y como se encuentran una vez que la Iglesia medieval organizó el sacramento de la penitencia tomando como base un modelo de punición de tipo jurídico. Pero las recomendaciones propuestas por Casiano tienen, sin duda, otro sentido.
Empecemos por examinar el lugar que ocupa la fornicación entre las otras pasiones del mal.
Casiano completa el cuadro de los ocho espíritus del mal según un sistema de reagrupaciones internas. Establece pares de vicios que tienen entre sí relaciones particulares de "unión" y de "asociación" : orgullo y vanidad, pereza y acidia, avaricia y cólera. Por su parte, la fornicación se empareja a la gula. Y se hace así por varias razones: porque se trata de dos vicios "naturales", innatos en nosotros y, por, consiguiente, de los que nos es muy difícil deshacernos; porque son dos pecados que implican la participación del cuerpo no sólo para su formación sino para realizar su objetivo, ya que existen, entre ambos pecados, vínculos muy estrechos de causalidad: es el exceso de la comida lo que despierta el deseo de la fornicación. Y ya sea porque está estrechamente asociado a la gula, ya sea, por el contrario, en virtud de su propia naturaleza, el espíritu de fornicación desempeña, en relación a los otros pecados de los que forma parte, un papel privilegiado.
En primer lugar, en la cadena causal de los pecados. Casiano subraya que los pecados no son independientes unos de otros, aunque cada individuo pueda verse acosado más por uno que por otro. Un vector causal liga unos pecados a otros: comienza con la gula, que nace en el cuerpo e incita a la fornicación; después, ambos engendran la avaricia, entendida como inclinación excesiva hacia los bienes terrenales; la cual, a su vez, conduce a la rivalidad y a la disputa y a la cólera; de ésta deriva el abatimiento de la tristeza, que provoca el rechazo de la vida monástica en su conjunto y la acidia. Tal encadenamiento supone que nunca se podrá vencer un vicio si no se ha triunfado sobre aquel en el que se apoya. "La derrota del primero hace más favorable la victoria sobre el que le sigue; una vez derrotado aquél, éste se extingue sin muchas dificultades." Por ser el origen de todos los demás, la pareja que forman la gula y la fornicación debe ser arrancada, como si fuese "un árbol gigante que extiende su sombra a lo lejos". Aquí radica la importancia ascética del ayuno como medio para vencer la gula y atajar la fornicación. Esa es la base del ejercicio ascético, pues ahí radica el punto de partida de la cadena causal de los pecados.
El espíritu de fornicación se encuentra igualmente en una posición dialéctica singular en relación a los últimos pecados y, en particular, al orgullo. En efecto, para Casiano, orgullo y vanidad no pertenecen a la cadena causal de los otros pecados. Lejos de ser engendrados por éstos son, por el contrario, la consecuencia de la victoria sobre ellos : orgullo "carnal" frente a los demás por la ostentación que se hace de los ayunos propios, castidad, pobreza, etc.; orgullo "espiritual" que lleva a creer que tales logros no obedecen más que a los propios méritos . Pecado de la derrota de los pecados al cual sigue una caída tan dura como tan alto se cree haber llegado. Y la fornicación, el más vergonzoso de todos los vicios, el más sonrojante de todos, es consecuencia del orgullo, castigo, pero también tentación, prueba a la que Dios somete al presuntuo(36)so para recordarle que la debilidad de la carne lo amenaza siempre si la gracia no acude a socorrerlo. "Puesto que quien ha gozado durante un tiempo de la pureza de corazón y de cuerpo, como por una consecuencia natural, (...) desde el fondo de sí mismo, se glorifica en cierta medida (...). Por eso el Señor obra por su bien al abandonarlo: la pureza que le daba tanta seguridad empieza a perturbarlo; en medio de su esplendor espiritual, empieza a vacilar." Así, en el ciclo del combate contra los pecados, en el momento en el que el alma ya no tiene sino que luchar contra sí misma, los aguijones de la carne se empiezan a sentir de nuevo, poniendo de manifiesto la necesaria interminabilidad de esta lucha en que el alma se ve amenazada de recomenzar permanentemente.
En realidad, la fornicación tiene, en relación a los otros pecados, un cierto privilegio ontológico que le confiere una particular importancia ascética. Como la gula, tiene sus raíces en el cuerpo. Es imposible vencerla sin someterse a mortificaciones; mientras que la cólera o la tristeza se combaten "con la sola actividad del alma", la fornicación no puede ser desarraigada sin "la mortificación corporal, las vigilias, los ayunos, el trabajo que quebranta el cuerpo". Lo que no excluye, por lo contrario, la lucha que el alma debe librar contra sí misma, ya que la fornicación puede provenir de los pensamientos, de las imágenes, de los recuerdos: "Cuando el demonio, con su sutil astucia, ha despertado en nuestro corazón el recuerdo de la mujer, comenzando por nuestra madre, nuestras hermanas, parientes o algunas mujeres piadosas, debemos arrojar de nosotros tales pensamientos cuanto antes por temor a que, reteniéndolos, el tentador no se aproveche de ellos para inducirnos a pensar en otras mujeres." Sin embargo, la fornicación presenta una diferencia fundamental respecto a la gula. El combate contra esta última debe llevarse a cabo con cierta medida, puesto que no sería posible renunciar a todo alimento: "Es preciso subvenir a las exigencias vitales.., por miedo a que el cuerpo, agotado por la inanición, no pueda entregarse a los preceptivos ejercicios espirituales." Pero esta inclinación natural hacia los alimentos hemos de asumirla con distanciamiento, sin pasión; no hemos de extirparla, pues tiene una legitimidad natural; negarla totalmente, es decir, hasta la muerte, supondría un crimen. Por el contrario, no existe límite en la lucha contra el espíritu de fornicación; todo lo que nos pueda inducir a ello debe ser extirpado, y no existe ninguna exigencia natural, en este aspecto, que pudiera justificar la satisfacción de una necesidad. Se trata, pues, de extinguir una inclinación cuya supresión no supondrá la muerte de nuestro cuerpo. La fornicación es entre los ocho pecados fundamentales el único que siendo a la vez innato, natural, corporal en su origen, hay que destruirlo totalmente, como es necesario hacerlo con los vicios del alma que son la avaricia y el orgullo. Se impone, pues, la mortificación radical que nos permita vivir en nuestro cuerpo previniéndonos de las inclinaciones de la carne. "Salir de la carne permaneciendo en el cuerpo." Es a este más allá de la naturaleza al que la lucha contra la fornicación nos da acceso en nuestra existencia terrenal. Ella nos "saca de la inmundicia terrena". Nos hace vivir en este mundo una vida que no es de este mundo. Porque es la más radical, es la mortificación la que nos da, desde aquí abajo, la más alta promesa: "en la carne parásita" imprime "la ciudadanía que se les ha prometido a los santos una vez que se hayan librado de la corruptibilidad carnal" .
Se aprecia, pues, cómo la fornicación, aun siendo uno de los ocho componentes de los pecados capitales, se encuentra respecto a los otros en una particular posición: a la cabeza del encadenamiento causal, en el origen de la continua reanudación de las caídas y de la lucha, en uno de los puntos más difíciles y cruciales del combate ascético.
Casiano, en la V Conferencia, divide el pecado de la fornicación en tres tipos. El primero consiste en la "conjunción de los dos sexos" (commixtio sexus utriusque); el segundo se comete "sin contacto con la mujer" (absque femineo tactu), lo que llevó a Onán a la condenación; el tercero es "concebido por el pensamiento y el espíritu". Prácticamente, la misma distinción se establece en la XII Conferencia: la conjunción carnal (carnalis commixtio) a la que Casiano da el nombre de fornicatio, en sentido restringido; después se encuentra la impureza, la immunditia, que se produce sin contacto con la mujer, durante el sueño o la vigilia: se debe a la "incuria del espíritu falto de circunspección"; es la libido, en fin, la que se desarrolla en "los pliegues del alma" y sin que exista "pasión corporal" (sine passione corporis). Esta apreciación es importante porque permite comprender lo que Casiano entiende por el término general de fornicatio, al cual, por otra parte, no da una definición de conjunto. Pero es importante, sobre todo, por el uso que hace de los tres tipos, tan diferente del que se podría encontrar en otros textos anteriores.
Existía, de hecho, una trilogía tradicional de los pecados de la carne: el adulterio, la fornicación (que definía las relaciones sexuales extramatrimoniales) y la "corrupción de menores". Son, por lo demás, las tres categorías que se encuentran en la didajé: ** "No cometerás adulterio, no fornicarás y no seducirás a los jóvenes." Las mismas, igualmente, que se encuentran en la carta de Bernabé: "No cometas ni adulterio ni fornicación ni corrompas a los jóvenes." Ha ocurrido con frecuencia que sólo los dos primeros se han tenido en cuenta, definiendo la fornicación todos los vicios sexuales, en general, y el adulterio, asociado a las transgresiones del deber de fidelidad conyugal. Pero, de todas formas, era completamente normal incluir en esta enumeración de preceptos la referencia al deseo de pensamiento o a las miradas, o a todo aquello que pudiese conducir a la consumación de un acto sexual prohibido "Abstente del deseo, pues el deseo lleva a la fornicación, guárdate de las proposiciones obscenas y de las miradas desvergonzadas, pues todo ello acarrea el adulterio."
El análisis de Casiano tiene la doble peculiaridad de no hacer del adulterio un caso particular, pues entra dentro de la categoría de la fornicación en sentido estricto, y, sobre todo, la de no fijar su atención más que en las otras dos categorías. En ningún lado, en los diferentes textos en los que evoca el combate por la castidad, habla de relaciones sexuales propiamente dichas. En ningún lado son abordados los diferentes "pecados" posibles según el acto cometido, el partenaire con quien se comete, su edad, su sexo, el grado de parentesco que se pueda tener con él. Ninguna de las categorías que constituyeron en la Edad Media la gran codificación de los pecados de la lujuria aparece aquí. Sin duda, Casiano, al dirigirse a los monjes que habían hecho el voto de la renuncia a toda relación sexual, no tenía por qué retomar una cuestión que se daba por sentada. Es necesario, sin embargo, llamar la atención sobre un aspecto importante de la vida monástica que había suscitado en Basilio de Cesarea y en Crisóstomo recomendaciones concretas , y que Casiano despacha con alusiones furtivas: "Que nadie, sobre todo entre los jóvenes, permanezca a solas con otro, aunque sea por poco tiempo, o se retire con él o se cojan de la mano." Todo parece como si Casiano no se interesase más que por los dos últimos términos de su clasificación (los que se refieren a lo que ocurre sin relación sexual ni pasión del cuerpo), como si eludiese la fornicación en tanto conjunción entre dos individuos, y no concediese importancia más que a elementos cuya condena no había tenido anteriormente sino un valor complementario en relación a la condena de los actos sexuales pro piamente dichos.
Ahora bien, que Casiano omita referirse a la relación sexual y se fije en un mundo tan solitario y en una escena tan interior no se debe a una razón simplemente negativa. Lo esencial del combate por la castidad apunta hacia un objetivo que no atañe al acto o a la relación, sino que concierne a otra realidad diferente de la que es propia de la relación sexual entre dos individuos. Un pasaje de la XII Conferencia permite apreciar en qué consiste esa realidad. En él, Casiano caracteriza las seis etapas que marcan el progreso en la castidad. Puesto que en esa caracterización de lo que se trata es de poner de manifiesto no la castidad misma sino los signos negativos en los que se puede cifrar su progreso —los diferentes rasgos de impureza que uno tras otro desaparecen—, se tiene la indicación de aquello contra lo que es necesario batirse en el combate por la castidad.
Primer rasgo de ese progreso: el monje, cuando se encuentra en estado de vigilia, no se ve "doblegado" por un "ataque de la carne", impugnatione carnali non eliditur. Así pues, ninguna irrupción en el alma de inclinaciones que refuerzan la voluntad.
Segunda etapa: si cuando se tienen "pensamientos voluptuosos" (voluptariae cogitationes) el monje no se "complace" en ellos. Pues no piensa en lo que involuntariamente, y a su pesar, le viene a la cabeza.
Se llega a la tercera etapa cuando una percepción que viene del mundo exterior ya no es capaz de provocar la concupiscencia: cuando el monje se puede cruzar con una mujer atractiva sin experimentar ningún deseo.
En la cuarta etapa, ya no se experimenta a lo largo de la vigilia ni la más inocente atracción de la carne. ¿Quiere con ello decir Casiano que ya no existe tensión de atracción alguna de la carne? ¿Y que se tiene un dominio total sobre el propio cuerpo? Eso no sería muy verosímil, ya que, por otro lado, insiste a menudo en la permanencia de inclinaciones involuntarias del cuerpo. El término que utiliza —perferre— está en relación, sin duda, con el hecho de que esas inclinaciones no son susceptibles de afectar al alma, que no hace sino soportar las resignadamente.
Quinto grado: "Si el tema de una conferencia o la consecuencia necesaria de una lectura implica la idea de la generación humana, el espíritu no se deja perturbar por el más mínimo consentimiento en el acto voluptuoso, sino que lo considera con mirada tranquila y pura, como una simple tarea, un menester necesario atribuido al género humano y no se siente más afectado que si pensase en la fabricación de ladrillos o en el ejercicio de cualquier otro oficio."
Por último, se alcanza el último estadio cuando "la seducción del fantasma femenino no causa ninguna ilusión durante el sueño. Aunque no consideremos esa fantasmagoría culpable de pecado, sin embargo es indicativa de un deseo que aún se oculta en nuestras entrañas".
En esa enumeración de los diferentes rasgos del espíritu de fornicación que se van diluyendo a medida que progresa la castidad, no existe ninguna relación con otro, ningún acto, y ni siquiera la intención de perpetrarlo. No hay, pues, fornicación en el sentido estricto del término. Del microcosmos de la soledad están ausentes los dos elementos primordiales en torno a los cuales gira la ética sexual no sólo de los filósofos antiguos, sino de un cristiano como Clemente de Alejandría, al menos en la carta II del Pedagogo: la conjunción de dos individuos (sunousia) y los placeres del acto (aphrodisia). Sin embargo, en Casiano los elementos puestos en juego son los movimientos del cuerpo y los del alma, las imágenes, las percepciones, los recuerdos, las figuras oníricas, el discurrir espontáneo del pensamiento, el consentimiento de la voluntad, la vigilia y el sueño. Se configuran, así, dos polos de los que es necesario ver que no coinciden con el cuerpo y el alma: el polo involuntario, ya sea el de los movimientos físicos o el de las percepciones que se inspiran en recuerdos y en imágenes que surgen de improviso y que, propagándose en el espíritu, acosan, reclaman y arrastran la voluntad; y el polo de la voluntad propiamente dicha que acepta o rechaza, se desvía o se deja cautivar, se complace, consiente. Por un lado, pues, tenemos una mecánica del cuerpo y del pensamiento que, embaucando al alma, se carga de impureza y puede llegar hasta la polución; y, por otro, un juego del pensamiento consigo mismo. Nos volvemos a encontrar aquí con las dos formas de la "fornicación" en el sentido amplio que Casiano había definido junto con la conjunción de los sexos y a los cuales había reservado todo su interés: la immunditia, que, en la vigilia o en el sueño, sorprende a un alma incapaz de prevenirse y lleva, al margen de cualquier contacto con otro, a la polución; y la libido, que se desarrolla en las profundidades del alma y a propósito de la cual Casiano recuerda el parentesco entre las palabras libido — libet.
La tarea en que consiste el combate espiritual y los progresos de la castidad de los que Casiano describe las seis etapas pueden ser entendidos como una tarea de disociación. Se está muy lejos de la economía de los placeres y de su limitación estricta a los actos permitidos; como se está igualmente lejos de la idea de una separación tan radical como sea posible entre el alma y el cuerpo. Se trata de una labor perpetua a realizar sobre el discurrir del pensamiento (ya sea porque prolongue y se haga eco de las inclinaciones del cuerpo, ya sea porque los induzca), sobre sus formas más rudimentarias, sobre los elementos que lo pueden desencadenar, de forma que el sujeto no se vea nunca implicado en ello, ni siquiera bajo la forma más oscura y más aparentemente "involuntaria" de decisión. Las seis etapas a través de las cuales, como se ha visto, se progresa en el estado de castidad, representan seis etapas en ese proceso que ha de excluir cualquier implicación de la voluntad. Así, el primer grado será desvincular la implicación de la voluntad en las inclinaciones del cuerpo. Después, desligar la implicación imaginativa (no detenerse con complacencia en lo que se tiene en el espíritu). Luego, desligar la implicación sensible (no experimentar las inclinaciones del cuerpo). Posteriormente, desligar la implicación representativa (no pensar en los objetos como objetos de posible deseo). Y finalmente, desembarazarse de la implicación onírica (de lo que puede haber de deseo en las imágenes sin embargo involuntarias del sueño). A esta implicación, cuyo acto voluntario o la voluntad explícita de perpetrar un acto son las formas más visibles, Casiano le da el nombre de concupiscencia. Es contra ella contra la que se vuelve el combate espiritual y el esfuerzo de disociación, de desimplicación, que persigue.
Así se explica el hecho de que, a lo largo de la lucha contra el espíritu de "fornicación" y por la castidad, el problema fundamental, y, por así decirlo, único, sea el de la polución, desde sus aspectos voluntarios o las predisposiciones que la favorecen, hasta las formas involuntarias que se producen durante el sueño. Casiano concede tanta importancia a esto que llega a considerar la ausencia de sueños eróticos y de polución nocturna como el signo de que se ha alcanzado el más alto grado de castidad. A menudo retoma este tema: "La prueba de que se ha alcanzado la pureza será la de que ninguna imagen nos engañe mientras estamos en reposo y distendidos en el sueño" , o en otra ocasión: "Tal es el fin de la integridad y la prueba definitiva: que ninguna excitación voluptuosa nos acontezca durante el sueño y que no seamos conscientes de las poluciones a las que nos somete la naturaleza." Toda la XXII Conferencia está dedicada a la cuestión de las "poluciones nocturnas" y a la necesidad de "concentrar todas nuestras fuerzas para evitarlas". Y, en varias ocasiones, Casiano evoca a algunos santos varones, como Sereno, que habían alcanzado tal grado de virtuosidad que nunca se vieron sometidos a semejantes inconvenientes.
Se puede decir, pues, que en un sistema de vida en el que la renuncia a toda relación sexual es fundamental, es completamente lógico que esta cuestión adquiera la importancia que tiene en Casiano. Cabe recordar, asimismo, el valor que se concedía, en los grupos más o menos inspirados en el pitagorismo, a los fenómenos del sueño y de las experiencias oníricas en tanto reveladores de la cualidad de la existencia y a los rituales purificadores que garantizaban su estabilidad. Sea como fuere, es necesario considerar, sobre todo, que la polución nocturna representaba un problema en términos de pureza ritual; y es precisamente este problema el que ocupa la XXII Conferencia: ¿se puede acudir a los "santos altares" y participar en el "ágape de la salvación" cuando se ha eyaculado durante la noche? Sin embargo, aunque todos los argumentos expuestos permiten explicar la existencia de esta preocupación entre los teóricos de la vida monástica, no informan suficientemente acerca del carácter central que la cuestión de la polución voluntaria-involuntaria ha tenido en la reflexión acerca de la lucha por la castidad. La polución no es simplemente objeto de una prohibición más estricta que las demás o de más difícil observancia. Pero es un "indicador" de la concupiscencia, en la medida en que posibilita determinar a lo largo de todo lo que la hace posible, la prepara, la incita y finalmente la desencadena, cuál es el componente de voluntariedad e involuntariedad que existe entre las imágenes, percepciones y recuerdos fijados en el alma. Así, toda la tarea del monje consistirá respecto a sí mismo en no dejarse embargar la voluntad en el movimiento que va del cuerpo al alma y del alma al cuerpo y sobre el cual la voluntad puede tener control, para favorecerlo o detenerlo, por medio de la intervención del pensamiento. Las cinco primeras etapas en el camino de la castidad constituyen, igualmente, sucesivas etapas, cada vez más sutiles, del desprendimiento de la voluntad respecto a las inclinaciones cada vez mayores que pueden llevar a la polución.
Entonces ya sólo queda la última etapa. La que sólo está al alcance de los santos: la ausencia de poluciones "absolutamente" involuntarias que tienen lugar durante el sueño. Pero aun así, Casiano subraya que no todas son necesariamente involuntarias. El exceso de alimentación, los pensamientos impuros durante la vigilia son una especie de consentimiento, cuando no una preparación para las poluciones. También distingue la naturaleza del sueño que la acompaña y el grado de impureza de las imágenes. Así, carecería de justificación quien al verse sorprendido por la polución desplazase la causa hacia el cuerpo y el sueño: "Es la manifestación de un mal que se alienta en el interior, que no tiene su origen en la noche, sino que, agazapado en lo más profundo del alma, aflora a la superficie durante el reposo nocturno, poniendo de manifiesto la fiebre oculta de las pasiones larvadas que son consecuencia de las pasiones perversas con las que alimentamos nuestro espíritu a lo largo del día." Por último, queda la polución en la que no se aprecia rastro alguno de complicidad, carente del placer que experimenta quien se hace cómplice de ella, incluso sin la aparición de imagen onírica alguna. Sin duda, es éste el punto al que sólo puede llegar el asceta de observancia rigurosa; la polución no es ya más que un "resto" en el que el sujeto no tiene intervención alguna. "Es necesario que nos esforcemos por reprimir las inclinaciones del alma y las pasiones de la carne hasta que la carne satisfaga las exigencias naturales sin suscitar ningún tipo de delectación, liberando la sobreabundancia de humores sin ninguna comezón perversa y sin suscitar tensión alguna sobre la castidad." Ahora bien, puesto que se trata de un fenómeno natural, sólo una fuerza que sea más fuerte que la naturaleza nos puede salvaguardar de la polución: la gracia. Por eso la ausencia de polución es la marca de la santidad, la señal de la más elevada castidad, don que se puede esperar, pero no adquirir.
Por lo que se refiere al hombre, no le cabe ni más ni menos que quedar en relación consigo mismo en un estado de vigilia permanente en cuanto a las más mínimas inclinaciones que se puedan producir en su cuerpo y en su alma. Velar día y noche, durante la noche para prevenirse del día y de día pensando en la próxima noche. "Así como la pureza y la vigilia durante el día predisponen a permanecer casto durante la noche, del mismo modo la vigilia nocturna fortalece el corazón y lo pertrecha de fuerzas que ayudarán a mantener la castidad durante el día." Tal estado de vigilia supone la puesta en práctica del proceso de "discriminación" del que se sabe que ocupa el centro de la técnica del autocontrol, tal como se ha desarrollado en la espiritualidad de tradición evagriana.
El trabajo del molinero que escoge los granos, del centurión que distribuye los soldados, del cambista que calibra las monedas, para aceptarlas o rechazarlas, ése es el trabajo que el monje debe realizar permanentemente sobre sus propios pensamientos para reconocer aquellos que encierran posibles tentaciones. Esa tarea le permitirá escoger los pensamientos según su origen, distinguirlos según su propia naturaleza y disociar el objeto que se representa en ellos del placer que pudiera suscitar, Se trata, pues, de una empresa de análisis permanente a la que se somete cada uno individualmente, y , mediante el deber de confesión, en relación con los demás. Por otro lado, ni la concepción general de Casiano sobre la castidad y la "fornicación", ni la forma en que las trata, ni los diferentes elementos interrelacionados en los que las representa (polución, libido, concupiscencia) pueden comprenderse sin tener presentes las diversas técnicas de autocontrol con las que caracteriza la vida monástica así como la lucha espiritual que la articula.Ahora bien, ¿cabe establecer un reforzamiento de las "prohibiciones", una valorización mayor de la continencia absoluta, una creciente descalificación del acto sexual, de Tertuliano a Casiano? Indudablemente, no es ésta la mejor forma de plantear el problema.
La organización de la institución monástica y el dimorfismo que se establece, de esta forma, entre la vida de los monjes y la de los laicos han introducido importantes modificaciones en lo que se refiere al problema de la renuncia a las relaciones sexuales; contribuyendo, correlativamente, al desarrollo de técnicas de autocontrol muy complejas. De este modo, han aparecido en la práctica de la continencia un sistema de vida y una forma de análisis que, a pesar de una cierta continuidad aparente, vienen a marcar respecto al pasado notables diferencias. Para Tertuliano el estado de virginidad implicaba una actitud exterior e interior de renuncia al mundo que se complementaba con preceptos sobre la obediencia, el comportamiento y, en general, relativos a la manera de ser. En la mística de la virginidad que se desarrolla a partir del siglo III, el rigor de la renuncia (en torno al tema, ya presente en Tertuliano, de la unión con Cristo) volvemos a encontrar la forma negativa de la continencia, como promesa de unión espiritual. Para Casiano, que es más un testigo que un inventor, se produce algo así como un desdoblamiento, una especie de repliegue que pone de manifiesto la profundidad de la escena interior.
No se trata en absoluto de la interiorización de un catálogo de prohibiciones en el que la prohibición de la intención del acto sustituye a la prohibición del acto mismo. Se trata, más bien, de la apertura de un nuevo dominio (cuya importancia ya fue señalada en los textos de Gregorio de Nicea y, sobre todo, de Basilio de Ancira), como es el del pensamiento, con su discurrir irregular y espontáneo, con sus imágenes, recuerdos, percepciones, alteraciones e impresiones que se comunican del cuerpo al alma y del alma al cuerpo. Entonces, lo que entra en juego no es un código de actos prohibidos o permitidos, sino toda una técnica para analizar y diagnosticar el pensamiento, sus orígenes, su naturaleza, sus peligros, su poder de seducción y todas las fuerzas oscuras que se pueden ocultar bajo las formas que aquél adopta. Y, ya que el objetivo es, en última instancia, expulsar de uno mismo todo lo que es impuro o pueda inducir a la impureza, para alcanzarlo no cabe sino una vigilancia siempre atenta, una sospecha en todo lugar y en todo momento dirigida contra uno mismo. Es necesario, pues, que la cuestión se plantee siempre como si se tratase de hurgar en todo lo que de "fornicación" secreta puede haber oculto en los repliegues más recónditos del alma.
Igualmente, en esta ascesis de la castidad se puede apreciar un proceso de "subjetivización" que relega a un plano secundario la ética sexual centrada en la economía de los actos. Pero es necesario, al tiempo, subrayar dos aspectos. La subjetivización es indisociable del proceso de conocimiento que hace de la obligación de buscar y de decir la verdad de uno mismo una condición indispensable y permanente de la ética; si existe subjetivización, entonces implica una objetivización indefinida de cada uno respecto de sí mismo, y es indefinida en el sentido de que, al no poder ser conseguida de una vez por todas, no tiene término en el tiempo; y es en ese sentido en el que se hace necesario llevar tan lejos como sea posible el examen de los movimientos del pensamiento, por insignificantes e inocentes que puedan parecer. Por otra parte, la subjetivización bajo forma de búsqueda de la verdad de uno mismo se lleva a cabo a través de complejas relaciones con los otros. Y de varias formas: porque se trata de desentrañar de uno mismo la fuerza del Otro, del Enemigo, que se oculta bajo la apariencia del propio yo; porque se trata de llevar contra ese Otro un combate permanente del que no se saldría victorioso sin la ayuda del Todopoderoso, que es más fuerte que él; y, en fin, porque la confesión con los otros, la sumisión a sus consejos, la obediencia permanente a los superiores, son indispensables en ese combate.
Las nuevas modalidades adoptadas por la ética sexual en la vida monástica, la constitución de una nueva relación entre el sujeto y la verdad, el establecimiento de relaciones complejas de obediencia hacia otro forman parte de un conjunto cuya coherencia se hace patente en los textos de Casiano. No se trata de ver en él un punto de partida. Si nos retrotrajéramos en el tiempo, incluso antes del cristianismo, se podrían encontrar varios de estos elementos en vías de formación y, a veces, ya constituidos en el pensamiento antiguo (en los estoicos o en los neoplatónicos). Por otra parte, el propio Casiano presenta de forma sistemática (la cuestión sobre qué es lo que aporta de su venero es algo que está por ver; pero no es de eso de lo que se trata aquí) una experiencia que según él es la del monacato oriental. En cualquier caso, parece que el estudio de un texto corno éste viene a confirmar que apenas tiene sentido hablar de "moral sexual cristiana" y aún menos de una "moral judeo cristiana". Por lo que se refiere a la reflexión en torno a los comportamientos sexuales, cabe decir que, desde la época helenística hasta San Agustín, se habían desarrollado unos procesos muy complejos. Se pueden apreciar fácilmente algunos períodos de dureza especial: en la dirección de la conciencia estoico-cínica, en la organización del monacato. Pero otros muchos también son descifrables. Por lo contrario, el advenimiento del cristianismo, como principio que requería otra moral sexual, en ruptura tardía con las que lo precedieron, apenas es perceptible. Como dice P. Brown, a propósito del cristianismo en la cultura de la Antigüedad ciclópea, la cartografía de la división de las aguas es difícil de establecer.

Michel FOUCAULT
París, Collège de France


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LA VIDA SEXUAL MATRIMONIAL EN LA SOCIEDAD ANTIGUA: DE LA DOCTRINA DE LA IGLESIA A LA REALIDAD DE LOS COMPORTAMIENTOS

Por Jean-Louis Flandrin

Muy pocas fuentes disponibles han hablado de la sexualidad conyugal con tanto lujo de detalles como los tratados de teología moral, las recopilaciones de problemas de conciencia, los manuales de confesion, etc. Es, por tanto, del análisis de esos textos eclesiásticos de los que parto, insistiendo particularmente en aquellas prescripciones que puedan resultarnos más chocantes en la actualidad. Posteriormente, intentaré ave riguar en qué medida toda esa literatura nos ofrece una información fidedigna sobre la vida sexual de las parejas, en otro tiempo.
En el núcleo central de la moral cristiana existe una profunda desconfianza hacia los placeres carnales, porque hacen del espíritu un prisionero del cuerpo, impidiéndole elevarse hacia Dios. Es necesario comer para vivir, pero hemos de evitar la seducción de los placeres de la mesa. Igualmente, nos vemos obligados a unirnos al otro sexo para tener hijos, pero hemos de evitar el apego a los placeres sexuales, pues la sexualidad nos ha sido dada para reproducirnos. Por eso es un abuso utilizarla para otros fines, como, por ejemplo, para el placer.
En nuestra sociedad, como en las demás, subrayan los moralistas cristianos, la institución familiar es la que mejor se adapta las necesidades de la educación de los hijos; y, por lo demás, no se pueden concebir hijos legítimos —o sea, aptos para sucedemos— más que en legítimo matrimonio. Así pues, toda actividad sexual fuera del matrimonio tiene, necesariamente, una finalidad diferente a la de la procreación y, por ello, constituye un pecado. De ahí que toda relación sexual fuera del matrimonio no sea permitida. De esa prohibición tenemos, en general, mejor conocimiento que de sus razones teológicas, por no hablar de sus razones históricas, que merecerían una profunda investigación.
Por otra parte —y eso ya nos resulta más extraño—, la unión sexual no era legítima, ni siquiera en el matrimonio, a no ser que se encaminase a buen fin; es decir, a hacer hijos o a dar al cónyuge lo que se le había prometido mediante el contrato matrimonial. A esas dos buenas razones de acceder a la relación sexual con el marido o la esposa, los teólogos, a partir del siglo X añadieron una tercera, en verdad menos loable: la intención de luchar contra un deseo pecaminoso. En efecto, san Pablo había escrito a los corintios:
"Pienso que sería bueno para el hombre no conocer mu jer. Sin embargo, para evitar la impudicia, que cada hombre tenga su mujer; y cada mujer, su hombre. Que el marido d a la mujer lo que le corresponde, y que la mujer obre de la misma manera hacia su marido." (1 Cor VII, 1-3.)
De este modo, el matrimonio era considerado como un remedio que Dios ha dado al hombre para preservarlo de la impudicia. En otras palabras —son los teólogos quienes lo dicen a partir del siglo XIII—, cuando uno de los esposos se siente tentado de cometer adulterio o de caer en polución vo luntaria, puede, si no encuentra otro medio mejor, utilizar el remedio del matrimonio para no sucumbir a esa tentación.
A partir del siglo XV, algunos teólogos consideraban que no se cometía pecado alguno cuando un cónyuge accedía a la unión con su mujer o con su marido con aquella intención. Antes, los mismos teólogos consideraban que se cometía un pecado venial. Pero había que tener sumo cuidado con los propios fantasmas, a riesgo de cometer un pecado mortal: pues se consideraba adulterio tan sólo el hecho de imaginar el acto sexual con otro que no fuera el propio cónyuge.
La mayor parte de los teólogos anteriores juzgaban que los esposos que se unían a sus cónyuges por puro placer cometían también un pecado mortal. Siempre hay, inevitablemente, un momento en el que ese placer brutal que es el placer sexual invade toda la conciencia. Eso es, al menos, lo que decían los teólogos. Y aun muchos pensaban —como el papa Gregorio el Grande en el siglo V que era casi imposible salir incólume incluso del abrazo entre los esposos. Pero lo que era un pecado mortal, era unirse deliberadamente al cónyuge con el único fin de obtener placer. Casi todos los teólogos medievales lo han subrayado, siguiendo a san Jerónimo antes que a san Agustín.
Habrá que esperar hasta Tomás Sánchez, entre los siglos XVI y XVII, para oír otro tipo de discurso y descubrir una nueva problemática. Los esposos que, según él, sin otra intención particular no buscan sino "unirse entre esposos", no pecan. A condición, por supuesto, de que no hagan nada para impedir la procreación, que sigue siendo el fin primordial del acto sexual. No es, pues, la búsqueda del placer lo que se condena, sino la del "placer exclusivamente", o, dicho de otro modo, las relaciones sexuales voluntariamente amputadas de su virtud procreadora.
Dado que las relaciones sexuales no tenían otra justificación que la procreación, era obvio que cualquier maniobra contraceptiva o abortiva era pecaminosa. A medida que las justificaciones de la tarea del matrimonio se hacen más numerosas, las condenas de todas esas maniobras se hacen cada vez más explícitas. La fórmula de Sánchez, "por el puro placer", marca una etapa fundamental entre ambas posiciones y descubre la estrecha relación que mantenían entre sí.
En mi opinión, a partir del siglo XVI —aunque haría falta establecer un análisis más sistemático— los teólogos exhortan a los esposos a que no teman tener demasiados hijos, como lo hacen Benedicto en el siglo XV , Fromageau en el XVIII, y el papa Pío XI en el XX . Al fin de la Antigüedad y al comienzo de la Edad Media, por el contrario, se los había exhortado a excluir sus uniones carnales una vez que se había asegurado su descendencia. En fin, la familia numerosa no siempre ha sido un ideal cristiano.
Lo mismo se puede señalar por lo que se refiere al "crimen de Onán" o, lo que es lo mismo, el coitus interruptus, que sería el medio contraceptivo más utilizado por los esposos franceses en los siglos XVIII y XIX: por lo demás, escasean las menciones a ello desde la Antigüedad hasta comienzos del siglo XIV, para multiplicarse particularmente a partir del siglo XVI. Durante los siglos XVII y XVIII, todos los teólogos y confesores lo abordan, y plantean nuevos problemas al respecto, como el de la complicidad de la esposa. Como sabemos, ésta debía acceder a pagar el débito conyugal cada vez que su marido lo exigiese. Pero, ¿estaba ella obligada a cumplir con el débito conyugal —y tenía a su vez derecho a exigirlo— cuando el marido tenía la costumbre de practicar el coitus interruptus? Desde el siglo XVII, o sea, un siglo antes de que la fecundidad de los matrimonios descendiese de manera significativa, la polémica en torno a esta cuestión ya había invadido la literatura teológica.
Por otro lado, desde el siglo XIV, algunos teólogos habían tenido en cuenta las dificultades de las familias sobrecargadas de hijos. Pierre de La Palu fue el primero en plantear la cuestión del coitus interruptus —es decir, de la penetración sin eyaculación—, práctica que ha contado con numerosós partidarios en el seno de la Iglesia hasta el siglo XX. Pedro de Ledesma, en el siglo XVI, apuntó, por su parte, otra solución: el rechazo a cumplir con el débito conyugal.
Lo que nos resulta chocante, aún más que los antiguos preceptos sobre las intenciones que abrigaban los esposos que se unían carnalmente, son las nociones de acreedor y deudor, en materia de relaciones conyugales.
La noción de deuda conyugal se remonta a san Pablo. En su primera epístola a los Corintios, como es bien sabido, escribía:
"Para evitar la impudicia, que cada hombre tenga su mujer y que cada mujer tenga su marido. Que el marido dé a su mujer lo que le corresponde y que la mujer obre de igual manera hacia su marido. La mujer no es la dueña de su propio cuerpo, sino el marido; y, de igual modo, el marido no es el dueño de su propio cuerpo, sino la mujer." (1 Cor VII, 2-4.)
En una interpretación literal del texto, los teólogos medievales —y sus seguidores hasta el siglo XX— han colocado la cuestión del débito conyugal en el centro de la vida sexual de los esposos. Así, en los tratados de teología moral, en las summas canónicas, las óbras específicamente consagradas al sacramento del matrimonio, es bajo el título de DEBITUM —la "promesa" o la "deuda"— donde se encuentra todo lo referente a la sexualidad.
En las relaciones cotidianas, en concreto, se suponía que para que hubiese conjunción carnal era necesario que uno de los esposos exigiese al otro cumplir con el débito y que el otro accediese a ello. Por otro lado, en todos los casos de conciencia relativos a la sexualidad conyugal, se examinaba separadamente el caso del esposo que reclamaba el cumplimiento del débito conyugal y el del que consentía en la relación sexual exigida. Pero nunca se consideraba la posibilidad de que pudieran atraerse mutuamente, con espontaneidad y mutua atracción. Ahora bien; hay que subrayar que tanto la mujer como el hombre podían reclamar el débito; aunque, alejados del lecho conyugal, el hombre continuaba siendo el amo de la mujer. Y en el acto sexual mismo, al hombre se lo consideraba activo; por tanto, superior a la mujer, quien había de soportar con pasividad sus arremetidas. De todos modos, respecto al débito —y solamente en eso—, ámbos cónyuges eran iguales, teniendo cada uno de ellos, como decía san Pablo, el dominio sobre el cuerpo del otro.
Por otra parte, los teólogos daban tal importancia a esta igualdad —contraria a las costumbres y que ellos mismos difícilmente podían justificar— que no dudaban en privilegiar a la mujer para equilibrar su debilidad y la timidez "natural" propia de su sexo. La mujer no tenía obligación de "cumplir con el débito" más que si su marido se lo pedía explícitamente y aduciendo su derecho; por lo contrario, el marido estaba obligado a ello desde el momento en que intuyera, deduciéndolo por actitudes, que la esposa deseaba la conjunción carnal, aunque ella no se atreviera a exigírselo, y ni siquiera expresase su deseo en viva voz.
A decir verdad, tal privilegio no dejaba de entrañar algunos peligros para la mujer. Con él mantenía su timidez y confortaba su pasividad. Pero si había de esperar que el marido adivinase su deseo, el derecho a exigir el débito conyugal corría el peligro de volverse en su contra. En último término, el sometimiento al débito conyugal, que en principio hacía a la mujer igual al hombre, amenazaba, en realidad, con convertirse en un sometimiento más efectivo para la mujer que para el hombre.
Lo que queda por saber es en qué medida la mujer tenía derecho al placer en un intercambio sexual en el que, aparentemente, su deseo tenía buenas perspectivas de ser satisfecho. Pero los teólogos, a decir verdad, no planteaban la cuestión en estos términos. El placer, tanto en la mujer como en el hombre, les parecía un hecho automático ligado a la eyaculación. Por tanto, la cuestión era saber si la mujer, durante el acoplamiento, debía llegar a emitir, también su semen.
Aquí se planteaba una cuestión previa: el semen femenino, ¿era algo necesario para garantizar la procreación, como sostenía Galeno, o completamente inútil, como afirmaba Aristóteles? Después de arduos debates a lo largo de los cuales algunos se inclinaban a favor de Galeno y otros a favor de Aristóteles, todos los teólogos concluían en que existía un semen femenino que se emitía en el momento del orgasmo, y que, aunque no era necesario para la concepción de un hijo, ayudaba a ello y hacía que el niño fuese más bello. ¿Por qué razón, si no, habría concedido Dios el placer a las mujeres si no tenía utilidad alguna en la reproducción de la especie? Al fin y al cabo, una actitud demasiado aristotélica en este aspecto habría supuesto socavar la base de la doctrina cristiana de la sexualidad.
Es a partir de todo esto de donde arrancó el planteamiento de numerosos problemas morales. En primer lugar, ¿estaba obligada la mujer a emitir su semen durante la conjunción carnal? Esta cuestión, generalmente abordada después de la del coitus interruptus y del acto sexual sin eyaculación, presuponía que la mujer, al reprimir la emisión de su semen, evitaba o disminuía el riesgo de embarazo. De los quince autores que plantean esta cuestión —entre los veinticinco consultados—, ocho juzgaban que, al rechazar voluntariamente el orgasmo, la esposa cometía un pecado mortal; cuatro, que no cometía más que una falta venial; y tres opinaban que no cometía pecado alguno.
La segunda cuestión era si el marido estaba obligado a continuar con el acoplamiento hasta que la mujer segregase su semen. Cuatro teólogos asignaban al marido una obligación moral, en este sentido, y otros llegaban a la conclusión de que el marido no estaba obligado a ello en absoluto. Todo lo más, le "permitían" prolongar el momento de su eyaculación hasta el orgasmo de su mujer, aunque la concepción de un hijo fuese posible con menos afanes; con menos placer, diría yo.
Tercera cuestión: ¿debían los esposos emitir su semen al mismo tiempo? De los veinticinco autores estudiados, sólo seis plantean esta cuestión. Pero los seis coinciden en aconse jar que los esposos pongan todo de su parte para que así sea, pues, según ellos, la simultaneidad de las eyaculaciones aumentaba las posibilidades de engendrar un hijo más bello. Ahora bien, ninguno hace de ello una obligación, aunque algunos médicos —como Ambroise Paré— hayan afirmado que no había posibilidad de embarazo más que cuando las dos emisiones de semen eran simultáneas. Ciertamente, el hombre no tiene un control total sobre el orgasmo femenino, y a través de las confesiones, o de otros medios, nuestros teólogos podían tener conocimiento de ello. Sin embargo, ninguno se refiere a ese dato experimental a lo largo de todo el debate.
Cuarta y última cuestión: ¿puede la esposa llegar al orgasmo prodigándose a sí misma caricias, una vez que su marido se haya retirado antes de que ella haya logrado su orgasmo? Diecisiete teólogos participan en esta polémica; sólo tres condenan esas prácticas posteriores al coito, mientras que catorce las aprueban. Un argumento común a la precitada minoría de tres, y que es digno de tenerse en cuenta, se expone así: una afluencia de semen que no fuera simultánea a la del marido, no permitiría a la mujer formar una sola carne con el esposo. Sin embargo, ninguno habla explícitamente de amor a propósito de esta cuestión, como tampoco lo hicieron al abordar las tres cuestiones anteriores.
De este modo, el intercambio conyugal, que era definido como una conducta razonable y regulada en oposición al intercambio apasionado de los amantes, no era lícito más que en los momentos y en los lugares adecuados.
Así, eran considerados inadecuados para el mantenimiento de las relaciones sexuales todos los días de ayuno y de fiesta de guardar; el período de impureza de la esposa de cada mes, o sea, el tiempo que durase la regla, y los cuarenta días siguientes al parto; y durante el embarazo y la lactancia. Pero desde el fin de la Antigüedad a nuestros días han cambiado mucho las cosas en lo que respecta a esta continencia periódica.
Fundándose primero en la impureza de la mujer durante sus menstruaciones y después del parto, a partir de los siglos XII-XVI la continencia se basa sobre todo en los riesgos que la realización del acto sexual podría acarrear a la esposa (después del parto) o al hijo (durante los períodos de menstruación y embarazo). La creciente atención a la salvaguardia del hijo condujo cada vez más a los teólogos de los siglos XVI, XVII y XVIII a prohibir las relaciones conyugales durante el período de la lactancia, mientras que ninguno de sus predecesores —a excepción de Gregorio Magno —lo había tenido en cuenta.
Por otro lado, los días de ayuno y de fiesta de guardar que, en el siglo VIII, eran alrededor de doscientos setenta por año, ya no fueron más que entre ciento veinte y ciento cuarenta en el siglo XVI. Y mientras que en esos días, durante la alta Edad Media, la continencia estaba prescrita bajo la pena de pecado mortal, a finales de la Edad Media y durante la Edad Moderna era, simplemente, recomendada.
Por el contrario, las relaciones sexuales en lugares públicos o sagrados fueron condenadas con penas más duras que en el pasado. Todo lo cual, por un lado, estaba en relación con la escalada del pudor en la sociedad, y, por otro, con un sentimiento más vivo de la sacralidad de los lugares eclesiásticos, incluso en un momento en el que la sacralidad de los días de ayuno y de fiesta de guardar parecía haberse reducido.
Las relaciones sexuales dentro del matrimonio debían realizarse, además, conforme a la posición llamada "natural", con la mujer tendida de espaldas, y el hombre encima de ella. Las demás posturas eran juzgadas escandalosas y contra natura. La postura denominada retro o more canino era antinatural porque era la que caracterizaba el acoplamiento entre los animales. La postura mulier super virum era contraria a la naturaleza de los sexos masculino y femenino, pues la mujer es, "por naturaleza", pasiva, y el hombre, activo. Pues, como decía Sánchez, ¿quién no experimenta la sensación —ante esa postura— de que es el hombre el que soporta la acción de la mujer? Fue por eso, "porque las mujeres, transportadas por su locura, habían humillado a los hombres", por lo que Dios sumió a la humanidad en el Diluvio, afirmaba otro teólogo. Por lo demás, esa postura despertaba, particularmente, recelos, porque se sospechaba que perturbaba la concepción, a pesar del carácter placentero que se le reconocía al útero. En general, todas esas "posturas antinaturales" parecían encaminadas a la búsqueda de un placer tan excesivo como estéril.
Sin embargo, desde el siglo x algunos teólogos han tolerado esas posturas cuando los esposos tenían buenas razones para adoptarlas. Por ejemplo, cuando el marido era demasiado gordo para unirse a su mujer en la postura natural. O bien, cuando la mujer se encontraba en avanzado estado de gestación; entonces se temía que la penetración por delante fuese peligrosa para el feto. Pero esta indulgencia de los teólogos escandalizaba a menudo a los laicos que la conocían. Según Brantáme, algunos decían que "era mejor que los maridos se abstuviesen de las relaciones sexuales con sus mujeres cuando estaban encintas, como hacen los animales, antes de mancillar el matrimonio con semejantes vilezas".
Creo, por otra parte, que es ocioso decir que la sodomía estaba condenada con las penas más graves, tanto cuando se daba entre marido y mujer como cuando se daba en individuos del mismo sexo. La sodomía constituía el pecado contra natura por excelencia. La misma consideración merecían los besos y las caricias en las partes pudendas cuando podían suponer la posibilidad de una "polución". Por lo que conozco, sólo Sánchez las autorizaba, en la medida en que eran manifestaciones de amor, a pesar del riesgo que entrañaban. Naturalmente, con la condición de que no tuviesen por objetivo la polución.
Con la salvedad de Sánchez y de Francisco de Vitoria —uno, en el capítulo dedicado a los besos y caricias; y el otro, en las continencias temporales—, ninguno de los antiguos teólogos introducía, en el debate acerca de la sexualidad conyugal, la noción del amor. Ninguno se preocupaba tampoco de si uno de los cónyuges reducía al otro a la condición de objeto, mientras que los teólogos del siglo XX, al abordar esas mismas cuestiones, tienen permanentemente presente la función del amor y de la consideración por el partenaire.A decir verdad, ¿no queda claro que cada uno de los cónyuges era considerado como un objeto por el otro, como la problemática del débito conyugal pone de relieve? A veces la noción de caridad venía a atenuar esa consideración; pero era en el plano de la justicia —no en el de la caridad— en el que los teólogos —como los moralistas— razonaban habitualmente: el cuerpo de la mujer es del marido, y éste puede disponer de aquél como crea conveniente, con la única condición de no cometer un pecado mortal. De igual forma, el cuerpo del marido es para la mujer.
Pero aún hay más: cuando aparecía la noción del amor en aquellas polémicas, siempre tenía unas connotaciones de reprobación.
"Adúltero es también el que ama con demasiada pasión a su mujer, había escrito san Jerónimo. En realidad, respecto a la esposa ajena, cualquier amor es pecaminoso; respecto a la propia, el amor excesivo. El hombre juicioso debe amar con ponderación a su mujer, no con pasión, de modo que domine los impulsos de la concupiscencia y no se deje arrastrar precipitadamente al acto sexual. Nada hay más infame que amar a una esposa como a una amante... Que no se presenten ante sus esposas como amantes, sino como maridos." (Contre Jovinien, 1, 49.)
Esta actitud inspirada en el estoicismo, y en general en la moral antigua, ha sido retomada constantemente por los teólogos medievales y modernos, que han citado profusamente la primera y la penúltima frases de este texto. Así, Benedicti, en 1584:
"El marido que llevado de un amor desmesurado acometiese tan ardientemente a su mujer para satisfacer su concupiscencia que, aunque no fuese su esposa, igualmente la desearía, peca. Y parece que san Hierosme lo confirma cuando cita la frase de Sixto Pitagórico, que dice que el hombre que se muestra hacia su mujer más bien como un amante desbordante de deseo que como marido, es un adúltero... Porque no es necesario que el hombre haga uso de su mu jer como de una meretriz, ni que la mujer se comporte con su marido como con un amante: pues el santo sacramento del matrimonio ha de usarse con toda honestidad y recato".
¿A qué venía esta hostilidad? ¿Porque no atendía más que a la búsqueda de un placer excesivo? En efecto, se suponía que los amantes buscaban el placer sexual con más ahínco de lo que se supone lo buscaban en el romanticismo. Pero había otra cosa: el temor de que un amor apasionado de los cónyuges ocasionase perjuicios a las relaciones sociales y a los deberes hacia Dios. Así lo han manifestado, claramente, dos laicos del siglo XVI. Primeramente, Montaigne (Essais, 1, XXX):
"La amistad que nos une a nuestras mujeres es legítima. Sin embargo, la teología no deja de reprimirla y restringirla. Me parece, además, haber leído, en cierta ocasión, en un texto de santo Tomás en el que condenaba los matrimonios entre parientes en primer grado, esa razón aducida, entre otras, según la cual existe el peligro de que la amistad que profesamos hacia la esposa pueda ser desmesurada: pues si el afecto marital es absoluto, como debe ser, y además se le añade el afecto que se debe a la familia, no cabe duda de que ese exceso acabará por hacer perder al marido la razón."
No se trata aquí más que de amistad, lo que excluye cualquier idea "escabrosa". Brantôme, por su parte, habla de amor carnal y no de amistad, pero tampoco se centra exclusivamente en las prácticas prohibidas.
"Nuestras Santas Escrituras dicen que no hay necesidad alguna de que marido y mujer se atraigan tan fuertemente: eso es muestra, más bien, de amores lascivos y desvergonzados; dado que al inundar su corazón con placeres lúbricos, continuamente los desean y a ellos se abandonan con tal intensidad que no profesan a Dios el amor que le deben. Yo mismo he visto muchas mujeres que amaban de tal modo a sus maridos, y sus maridos a ellas, con un amor tan ardiente, que unas y otros olvidaban de servir a Dios, pues del tiempo que se le debe a Dios, sólo le dedicaban aquel que les dejaban libre sus lascivos arrumacos." (Dames galantes, discurso primero).
Tenemos, pues, un sentido de rivalidad entre el amor conyugal y el amor a Dios: lo que Philippe Ariès había ya señalado a propósito del Parson’s Tale de Chaucer. Noonan, por su parte, piensa que no hay que conceder demasiada importancia a esto, pues lo propio de todo pecado mortal es alejar de Dios al hombre. Para él, lo que significan esas condenas del amor apasionado es sólo la condena de la búsqueda de un amor pecaminoso.
Por el contrario, pienso, siguiendo con fidelidad la tradición estoica, que es el amor a una persona lo que se condena, y que la referencia a la lujuria no es más que un subterfugio polémico para convencer más fácilmente a lectores u oyentes ya convencidos de que la pasión erótica es un pecado y de que los esposos no deben entregarse a la lascivia.
Ahora bien, ¿en qué medida todas esas prescripciones morales nos aportan alguna información acerca de la práctica conyugal en el pasado? Eso es lo que quisiera abordar a continuación. Y lo haré de dos formas diferentes: en primer lugar, en tanto normas de comportamiento en una sociedad cristiana; luego, en tanto reflejo de mentalidades y comportamientos anteriores.
La mayor parte de los historiadores han adoptado el primero de estos puntos de vista. Para ellos, la vida sexual de las personas desposadas, como la de los solteros, se ha ajustado a las prescripciones de la moral cristiana, al menos ‘hasta mediados del siglo XVIII o incluso hasta la Revolución Francesa. Prueba de ello, los mínimos índices de nacimientos ilegítimos y el escaso número de embarazos prematrimoniales; la alta y estable tasa de fecundidad conyugal; y el significativo descenso en la curva mensual de matrimonios durante la Cuaresma, e incluso en la de los embarazos, lo que nos revela aún más los secretos del lecho conyugal.
Sin embargo, queda por averiguar si se trataba de una sincera y profunda adhesión a la doctrina cristiana, o solamente de una manifestación externa de respeto que no pretendía más que guardar las apariencias; pues ninguno de los datos que acabo de citar permite saberlo con exactitud. El escaso número de embarazos prematrimoniales y de nacimientos ilegítimos no significa, en absoluto, que los solteros hayan sido castos en el sentido cristiano de la palabra; habida cuenta de las continuas llamadas de los confesores de la época contra las prácticas contraceptivas fuera del matrimonio y los placeres solitarios de los adolescentes. Por lo demás, la caída de la curva de embarazos durante el tiempo de la Cuaresma no es muy acusada y, en el mejor de los casos, sólo puede ser una prueba de la continencia de unas cuantas parejas legítimamente constituidas. Ahora bien, con esto tampoco se solventa la cuestión en el sentido de una infracción de las prescripciones de la Iglesia, puesto que los teólogos, desde finales de la Edad Media, no consideraban la continencia cuaresmal una obligación.
En general, se plantea la cuestión en términos de cristianización y descristianización. El descenso de la fecundidad de los matrimonios, el incremento en el número de hijos ilegítimos y de embarazos prematrimoniales han sido aducidos como otros tantos signos de una descristianización que se ha venido desarrollando desde mediados del siglo XVIII hasta nuestros días. Por otra parte, muchos historiadores han afirmado, si guiendo la trayectoria de los militantes de la contrarreforma católica, que las masas campesinas no habían sido verdaderamente cristianizadas hasta después del siglo XVII y que hasta entonces habían permanecido, fundamentalmente, en el paganismo.
No creo que esas hipótesis sean operativas cuando lo que se aborde sea la historia de las mentalidades y de los comportamientos y no la propaganda ideológica. Los franceses, comprendidos los campesinos, habían sido cristianizados ya desde la alta Edad Media y, desde entonces, habían dado toda clase de pruebas de su fe, pruebas inequívocas, desde su punto de vista: participación en el culto, pago de los diezmos y primicias, peregrinaciones, cruzadas, herejías y guerras de religión. Lo que los propagandistas de la Iglesia católica han llamado paganismo no parece sino una forma peculiar de cristianismo, caracterizado por su arcaísmo y por la impronta concreta de la mentalidad campesina.
Los campesinos eran cristianos a su manera, desde hacía un milenio, como los otros grupos sociales lo eran a la suya. Los nobles, que cuando no hacían la guerra hacían el amor a las damas de la corte, ¿eran más cristianos, ¿estaban mejor "cristianizados"? ¿Y los burgueses, cuya virtud cardinal era la avaricia? ¿Y los conquistadores, cuya avidez y atrocidades nos son bien conocidas, pero que, por otra parte, rechazaban enérgicamente las relaciones sexuales con las mejicanas que se les ofrecían antes de ser bautizadas y que se obstinaban en exigir a sus aliados que se convirtiesen de buenas a primeras y que destruyesen sus ídolos, a pesar de todos los inconvenientes políticos que ello entrañaba y contra el parecer de algunos eclesiásticos que los acompañaban? A este respecto, se puede ver el diario de Bernal Díaz del Castillo, en el que narra la conquista de México por Cortés. En resumen, cada cual era crístiano a su manera, que no era nunca ni la de los teólogos ni la nuestra.
Sin embargo, es posible que existiesen matrimónios que aceptaban la doctrina matrimonial de los teólogos y se esforzaban por ajustarse a ella; son los que se denominaban devotos. Sin duda este grupo era muy minoritario, incluso entre la élite social. Pero era un grupo cuya existencia está suficientemente probada por numerosos testimonios contemporáneos, y su heterogeneidad social importa poco desde el punto de vista de nuestro análisis.
Supongo que el comportamiento de los devotos podía darse tanto en el campo como en la ciudad, entre las distintas clases sociales, y que era una práctica más corriente entre las mujeres que entre los hombres, De hecho, es a las mujeres a las que san Francisco de Sales dirigió su Introducción a la vida devota; era el comportamiento de la esposa ante un mando que se entregaba a prácticas pecaminosas el motivo de las preocupaciones de los casuistas, con mucha más frecuencia que la conducta del marido. Es sobre todo con las mujeres con las que se planteaban esas cuestiones en el confesonario: véase, por ejemplo, lo que dice al respecto el padre Féline en el siglo XV
Por muy escasos que hayan sido los devotos que aceptaban sin reticencias la doctrina eclesiástica del matrimonio, el impacto de ésta puede haberse visto reforzado por la falta de complicidad entre los esposos.
La sociedad antigua era, verdaderamente, muy distinta a la nuestra en la medida en que al matrimonio, normalmente, no se le confería relación amorosa alguna, sino que era un asunto de familia: un contrato que dos individuos habían establecido no por placer sino en virtud de la decisión de sus familias respectivas y para el bien de ambas. Para que dos personas así vinculadas pudiesen pasar toda la vida juntos, era necesario que hubiese una normativa de vida conyugal que cada uno se esforzase por cumplir, y a la vez hacer que el otro la cumpliese. Hasta en el lecho, y quizá sobre todo en el lecho.
Todos los indicios llevan a pensar que marido y mujer, en el lecho conyugal, no se veían libres del pudor, uno ante el otro; que no se comportaban de una forma desinhibida —al menos en ciertos medios— y ahí estribaban las posibilidades de la "moral cristiana". Es probable que, en numerosas proposiciones, el hombre se viese rechazado por la mujer; y en caso de que esa situación se repitiese con frecuencia, se acudía al arbitraje del confesor, arbitraje al cual se había de someter bajo la pena de verse privado de la absolución y de la comunión. En suma, al contrario de lo que la práctica actual nos indica, los esposos no estaban solos en el lecho conyugal: la sombra del confesor presidía sus escarceos amorosos.
Por el contrario, si teólogos y moralistas han prestado especial atención a la vida sexual de los esposos hasta en los menores detalles, si han abordado tantos casos de conciencia, no era solamente por ejercicio intelectual, ni porque quisieran cristianizar en profundidad la vida conyugal, sino también para responder a la demanda de los matrimonios y, más concretamente, a las preguntas que se les hacía en el confesonario. Tras cada una de estas polémicas se encontraba la preocupación de los esposos —desposados por sus familias— por conocer exactamente la situación.