sábado, 30 de julio de 2011

Anécdota sobre Wittgenstein

A los alumnos, Wittgenstein los azotaba de forma inmisericorde si erraban. "Para eludir la justicia escolar, en 1926, abandonó la docencia y trabajó de jardinero en un monasterio, pero aburrido de podar rosales, en vez de suicidarse como era tradición en su familia, volvió a Cambridge donde su Tractatus era estudiado como un devocionario".

Wittgenstein:"decir a los amigos que he sido feliz".